A pesar de los medios limitados, las Fuerzas Armadas checas aumentan su participación en operaciones de la OTAN y la UE.

Con 25.100 efectivos militares, las fuerzas armadas checas se encuentran entre las más pequeñas de Europa, en comparación con los 10,6 millones de habitantes que tiene la República. Y, sin embargo, tienen una gran demanda para participar en las operaciones externas de la OTAN y de la Unión Europea junto con las misiones de mantenimiento de paz de la ONU.

Según Radio Praga, más de 1.190 soldados checos se desplegarán en 2019 en un teatro de operaciones al aire libre, lo que supone un aumento de unos cien soldados más que el año pasado. El compromiso más emblemático de este año se referirá precisamente a proporcionar protección a los países bálticos.

De hecho, como parte de la presencia avanzada de la OTAN, el ejército checo ya ha enviado un pelotón de “morteros” de unos sesenta soldados a Adazi [Letonia], donde se ha desplegado una brigada multinacional bajo mando canadiense. Este destacamento “participa en entrenamiento conjunto con soldados de otros siete países”, es decir, Albania, Canadá, Italia, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y España”, según el Ministerio de Defensa checo.

Patrulla de la República checa en Lituania.

Lo mismo ocurre en Lituania, esta vez bajo mando alemán y con un contingente más grande porque son aproximadamente 230 soldados, el equivalente a una “empresa mecanizada”, equipada con vehículos blindados de tropas Pandur.

El compromiso con los países bálticos no se detendrá ahí porque la Fuerza Aérea Checa también se movilizará para la misión de Policía Aérea Báltica, como parte de la OTAN. No será la primera vez ya que ha enviado aviones de combate Gripen C dos veces a Lituania [en 2009 y 2012].

Esta vez, los aviadores checos estarán basados en Amari, Estonia, a partir del próximo septiembre. “Ya estamos preparando la instalación de misiles, cañones y sistemas de detección de misiles que pueden identificar aviones nocturnos. Las armas solo pueden ser usadas en defensa propia. También tenemos equipos láser que nos permite identificar a larga distancia, día y noche, qué avión es y posiblemente con qué armamento está equipado”, explicó el comandante Pavel Pavlík a Radio Praga.

Cabe señalar que la Fuerza Aérea Checa solo tiene 14 aviones Gripen C/D JAS-39, alquilados a Suecia por 22 años [2005/2027]. De ahí la importancia del esfuerzo de Praga para llevar a cabo esta misión de vigilancia del cielo báltico.

Sistema de misiles anti aéreos SA-13 (9K 35 Strela-10M)

También en nombre de la OTAN, Praga ha decidido aumentar sus tropas en Afganistán, donde cuatro soldados checos perdieron la vida en 2018, con el envío de una unidad de apoyo de 90 personas.

Finalmente, con respecto a los compromisos europeos, el ejército checo seguirá presente en Mali, principalmente dentro de la misión de entrenamiento de la Unión Europea [EUTM Mali]. En diciembre pasado, reforzó su contingente con 70 soldados más, con lo que el número total de su personal asciende a 120. La misión de este último es garantizar la protección del campamento de Koulikoro, junto con las tropas españolas.

Como recordatorio, y de acuerdo con un plan anunciado en 2017, se espera que el gasto militar checo aumente hasta el 1,4% del PIB en 2020, lo que permitirá renovar parte del material heredado del período soviético y aumentar el reclutamiento en un 30% en un plazo de 5 a 7 años.

Laurent Lagneau

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