Así es el Stratolaunch, el avión más grande del mundo

Por fin hemos podido ver su aspecto completo y no ha decepcionado.

Se trata del Stratolaunch, el avión más grande del mundo que se ha llegado a construir jamás.

La aeronave fue presentada en un hangar del desierto de Mojave, en California el 31 de mayo.

Es el resultado de un proyecto desarrollado por la compañía Stratolaunch Systems, del multimillonario y cofundador de Microsoft, Paul Allen, que busca un sistema reutilizable capaz de llevar diversos tipos de cargamentos al espacio.

Allen empezó el proyecto en 2011 junto al ingeniero Burt Rutan, quien también desarrolló la Space Ship One, de Virgin Galactic, el primer vehículo comercial que completó un vuelo suborbital en 2004.

El primer vuelo de demostración del Stratolaunch estaba programado para 2016, pero debido a problemas de diseño y potencia en los motores tuvieron que aplazarlo.

Stratolaunch ya tiene su primer cliente con Orbital ATK, quienes están contratando los servicios de la nueva compañía de Allen para enviar un cohetes con varios satélites pequeños durante 2020.

“Esto marca el fin de la fase inicial de construcción de la aeronave y el comienzo de la fase de pruebas en tierra, motores y carreteo (desplazamiento por pista) antes del primer vuelo”, dijo Jean Floyd, consejero delegado de la empresa, en un comunicado con motivo del inicio de la fase de pruebas.

La aeronave, se ha diseñado con el objetivo de ofrecer una alternativa más accesible para poner satélites en la órbita baja de la tierra. Cuenta con dos cabinas y un ala de 117 metros, y seis potentes motores como los del Boeing 747.

Su peso es de aproximadamente 227 toneladas sin carga, pero será capaz de moverse con un capacidad máxima de carga de 600 toneladas.

Para mover  todo este peso el Stratolaunch se apoya sobre 28 ruedas que lo ayudan a rodar  en pista.

Para su despegue necesitará al menos 3,6 kilómetros de pista, mientras que un avión comercial sólo necesita poco más de 2 kilómetros.

Se espera que el avión vuele en la órbita baja de la Tierra, desde donde lanzará un cohete Pegasus XL al espacio.

Una vez la aeronave esté en el aire, podrá subir hasta una altitud máxima de 10,6 kilómetros (35.000 pies), y poner en órbita un satélite de hasta 45 kilos mediante un cohete que se desprende desde la parte central  y volver a la base. En las misiones de lanzamiento, el Stratolaunch cargará con tres cohetes acoplados al centro del ala entre los dos fuselajes.

Algo similar a lo que hacen SpaceX  y  Blue Origin con sus cohetes reutilizables, la diferencia es que aquí se utilizará un avión de gigantescas proporciones.

¿Por qué un avión en lugar de un cohete?

Según Allen, los cohetes que hasta el momento han utilizado empresas como SpaceX o Blue Origin resultan muy costosos.

Además, la cantidad de combustible requerida también es muy alta.

El avión volvería a Tierra y aterrizaría en perfectas condiciones, pudiendo realizar una nueva misión.

Con este tipo de lanzamientos desde un avión, se reducirán considerablemente los costes.

Otro aspecto que juega a favor del Stratolaunch es que, en comparación con los cohetes reutilizables, puede volver a usarse con un mantenimiento mínimo.

En comparación con el avión más grande del mundo, el Antonov AN-225, tiene 88 metros de envergadura, por 117 metros del Stratolaunch.

Stratolaunch Systems, planea una segunda etapa para que el avión, pueda realizar su primer lanzamiento de demostración en 2019.

Durante las próximas semanas y meses, el avión comenzará con las pruebas pertinentes.

La empresa de Paul Allen asegura que podrá cobrar hasta un 70% menos de lo que actualmente cobran los rusos por llevar astronautas estadounidenses al espacio.

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