Australia preocupada por el control estadounidense de sus armas.

La pérdida de la soberanía australiana dentro de la alianza estadounidense rara vez se plantea en medio de la actual alarma sobre si Estados Unidos es un aliado fiable. Los sucesivos primeros ministros australianos han dado a los EE. UU. un veto de facto sobre si Australia puede utilizar sus propios sistemas de armas para defenderse.

Al mismo tiempo, han permitido que las fuerzas australianas se integren tan estrechamente con las del Pentágono que se presume que Australia participará automáticamente en una nueva guerra estadounidense, incluso cuando se trate de un acto de agresión ilegal como la invasión de Irak.

La erosión de la soberanía nacional de Australia no se ha producido de repente. Un documento de investigación de la Biblioteca Parlamentaria advirtió en 2001 que las restricciones estadounidenses significaban que Australia solo podía usar sus armas avanzadas por un corto tiempo antes de que se volvieran inoperantes. Desde entonces, Australia se ha vuelto más dependiente de los complejos sistemas de armas cuyos componentes sensibles deben ser enviados a Estados Unidos para su mantenimiento y reparación. El secreto estadounidense impide que el personal australiano aprenda a realizar estas tareas.

Los Estados Unidos también niegan a Australia el acceso al código fuente de la computadora esencial para operar componentes electrónicos clave en sus barcos, aviones, misiles, sensores y demás sistemas. Israel es el único país al que se le permite desempeñar un papel, aunque sea parcial, en la reparación de los sistemas electrónicos en el corazón de los aviones de combate F-35 que Australia también está comprando.

Aunque no hay nada nuevo sobre la posibilidad de que los EE. UU. no siempre vengan a rescatar a Australia, el comportamiento errático del presidente Donald Trump ha provocado una creciente conciencia de que nada está garantizado.

Incluso los presidentes estadounidenses más convencionales siempre han actuado en su propio interés político antes de defender plenamente a Australia. Muchos políticos y comentaristas australianos no ven esta realidad a pesar de las lecciones que ha dejado la historia.

En 1963, el gobierno de coalición de Bob Menzies estaba dispuesto a comprometer a las fuerzas australianas en una guerra transfronteriza contra Indonesia en Borneo. Menzies quería una garantía del entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, de que el tratado ANZUS (una alianza entre Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda) significaba que Estados Unidos aportaría tropas para apoyar a las fuerzas australianas. Los archivos muestran que Kennedy le dijo a Menzies que el pueblo estadounidense se había “olvidado” del tratado ANZUS y que no enviarían tropas.

En 1999, John Howard quería que el presidente Bill Clinton proporcionara “soldados sobre el terreno” para ayudar a una fuerza liderada por Australia para sofocar la violencia patrocinada por Indonesia en Timor Oriental. Clinton no se olvidó, simplemente se negó.

Basándose en esas lecciones aprendidas, en una Actualización de la Seguridad Nacional en 2007 se afirmó que la política del gobierno de Howard era que debíamos ser el “único garante de nuestra propia seguridad” y que “no era conveniente que un país dependiera de otro para su defensa básica”.

Una política de mayor autosuficiencia requiere acceso total a todo los códigos fuente de las computadoras pertinentes. Se necesitarían recursos para fortalecer la industria electrónica de Australia para permitir que las fuerzas de defensa operen de manera mucho más independiente que en la actualidad. Pero esto no significa que todo el equipo de defensa tenga que ser construido en Australia, eso sería prohibitivamente costoso. Los fondos podrían liberarse mediante un mayor uso de drones relativamente más baratos y mediante el desguace de mega proyectos como el absurdamente caro submarino franco / australiano que depende de la electrónica de Estados Unidos. Cuando finalmente se entregue en algún momento después de 2035, el submarino seguramente será un desastre financiero y militar.

Mientras tanto, no hay necesidad de reaccionar exageradamente a la imposición por parte de China de un arancel nada menos que del 80 %  sobre la cebada australiana importada.  

Brian Toohey

11 comentarios en “Australia preocupada por el control estadounidense de sus armas.

  • el 26 mayo, 2020 a las 21:41
    Permalink

    Se empieza así y se termina pidiendo el código fuente de los coches autónomos. El arma definitiva, alcance 20000 km. tiempo de alerta 0 s. precisión la que se quiera.

    Respuesta
  • el 28 mayo, 2020 a las 00:07
    Permalink

    Les pasa lo mismo que a España, sobre todo a la desArmada, siempre servil con la compra yanqui y que luego tienen que pedir permiso para casi todo. Los muy zotes parece que no aprendieron nada de la guerra del Sidi Ifni y el veto yanqui que sufrimos sobre su material. Los S-80+ es mejor que se olviden de los tomahawk e incorporen el Scalp naval de MBDA o incluso el Popeye israelí, así como los misiles Idas alemanes, y las F-110 el misil CAMM de MBDA, todavía están a tiempo. No hacerlo, será otra cagada de la desArmada española para las próximas décadas.

    Respuesta
    • el 28 mayo, 2020 a las 03:42
      Permalink

      Australia es uno de los 3 socios historicos de EEUU (globalmente), este vinculo militar comenzo en las trincheras de la WWI y continua; trabajan ahora mismo para asegurar una region indopacífica segura, incluso cuando se ve atrapada en el fuego cruzado entre su principal socio comercial y su principal aliado de defensa. La alianza militar entre los dos parece tener buena salud,a pesar de que es normal, la preocupacion australiana por una participacion mas homogenea, sin embargo la cooperacion militar es muy variada, con muchos acuerdos, uno de ellos es el Five Eyes, que comenzo a finales de la WWII, y que en los ultimos años ha ampliado su comunidad con Francia, Alemania y Japon con el objeto, justamente de contrarestar la expansion China,que se basa principalmente,en recopilar y analizar toda la informacion posible sobre la inteligencia china, y sobre su expansion financiera en todo el mundo. El veto australiano a Huawei ya era un aviso..

      Respuesta
  • el 28 mayo, 2020 a las 01:10
    Permalink

    Es extraña esta nota, es como que Australia acabara de despertarse de alguna dormidera y dijera… Diantres, ¿qué ha pasado a mi alrededor mientras dormía? Es como que empezara a darse cuenta de situaciones estandarizadas. Hace mucho que las armas, y más aún las que implican tecnologías avanzadas, se asocian fuertemente a un lineamiento político que si no del todo ideológico, pues las ideologías han sido reemplazadas hace tiempo por el consumismo y los mercados globalizados, se impone como condión al receptor de las mismas. En este mundo globalizado las estructuras políticas también lo están. Los propietarios de las tecnologías avanzadas, apoyadas y sostenidas por sus gobiernos, proveen a sus dirigentes de las armas que constituyen una especie de superestructura (hablando en términos marxistas) de vasallaje ultramoderno, para todos aquellos que aceptan esas armas.

    Respuesta
  • el 28 mayo, 2020 a las 01:33
    Permalink

    Ciertamente es una especie de vasallaje político (y económico) a través de las armas. Aceptas las armas y aceptas esa condición, por lo tanto debes alinearte políticamente con el proveedor. Además, sólo en contadísimos casos esa tecnología puede ser transmitida o sea transferida al país receptor y siempre hasta cierto nivel. En general está protegida en su diseño para que pueda sufrir adaptaciones específicas (modificaciones locales) o integración con otros sistemas sólo con el concurso de sus propietarios intelectuales. Éste es el elemento visible de ese vasallaje, constituyendo una pérdida notable de independencia. Las armas podrían ser utilizadas por fuera de este sistema descripto, pero sólo por un corto periodo de tiempo, pues rápidamente perderían operatividad por falta de apoyo logístico o en algunos casos extremos simplemente podrían ser “desactivados”. Nada es gratis. Australia debe aceptar esa condición, pues no podría por sus propios medios económicos y tecnológicos ser completamente independiente. A cambio podria ser defendida por la nación proveedora, siempre y cuando el conflicto se desarrolle según sus lineamientos políticos o sus intereses se viesen afectados.

    Respuesta
    • el 28 mayo, 2020 a las 16:28
      Permalink

      Tendriamos que ver, en este caso, cual es el contexto de la nota, Australia tiene muchos vinculos historicos, como bien dije, con EEUU, y como bien dice el texo, no es casualidad que los presidentes que han ”negado” su apoyo, sean justamente democratas. Si quisieramos indagar las alianzas de cooperation militar, de inteligencia, de informacion, de comercio firmados, nos cansariamos.Investiga lo de ”tierras raras” que quiere implementar EEUU (o esta en ciernes) para contrarestar el dominio chino; pocas naciones se integran tan bien con el sistema estadounidense, que la sociedad australiana…

      Respuesta
  • el 28 mayo, 2020 a las 01:42
    Permalink

    Bueno, pereciera que David se ha anticipado con ejemplares concretos a lo que hemos teorizado. Una de las razones principales por la que Alemania y Francia no se han incorporado al club F-35 y han decidido desarrollar el FCAS, es justamente por este tipo de cuestiones. Desde este punto de vista es fundamental para España incorporarse o permanecer en los programas europeos que incorporen la mayor parte de tecnología independiente.

    Respuesta
    • el 28 mayo, 2020 a las 16:19
      Permalink

      Yo diria que son por cuestiones de presupuesto, veamos como van los nuevos intentos de consorcios intraeuropeos (España incluida) mucho ruido y pocas nueces.. A los alemanes les importa, en el fondo una seguridad europea bajo la tutela de EEUU (aunque internamente se cuestione ello con fines politicos) que participar firmemente y en elevar su gasto militar, eso en parte a su estado de bienestar de los ultimos 40 años..

      Respuesta
  • el 28 mayo, 2020 a las 02:12
    Permalink

    Gracias a Dios, esto a Argentina no nos pasa, es dificil interferir a un arco y flecha. Seguiremos combatiendo con caballos y sables.

    Respuesta
  • el 29 mayo, 2020 a las 13:19
    Permalink

    Amigo Yuri, dije que “extraña nota…” Por supuesto que es más que extraña viniendo de Australia. Desde los ’60 que Australia abandonó la estructura militar de la Commonwealth y es aliado de EEUU, y pocos en su sociedad podrían poner en tela de juicio esa relación, de la que Australia se ha beneficiado grandemente. El resto de los conceptos son genéricos, aunque reales. Saludos.

    Respuesta
  • el 31 mayo, 2020 a las 18:33
    Permalink

    Repasando la wiki veo que el ejercito aussie está bastante diversificado en cuanto armamento convencional, lo que no sucede con el de última generación , claro ,como que sólo lo fabrican en USA y los demás países tienen que pasar por el aro si quieren dotar a sus soldados de lo mejor ,que a fin de cuentas son los que se juegan la vida en caso de conflicto y todos los puestos de trabajo en la industria autóctona no valen la vida de uno de nuestros soldados, o si?
    Además de ser un brindis al sol ya que ningún país va a desarrollar nada parecido al f35 en los próximos 30 años, así que tendremos que seguir subyugados al país de la libertad,la democracia y el capitalismo si queremos tener acceso a lo mejor

    Respuesta

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com