Aviones de rastreo de misiles llegan a Okinawa por temor a que Corea del Norte levante la moratoria de ensayos.

Un avión de reconocimiento estadounidense especializado en la vigilancia y recopilación de datos sobre misiles balísticos ha llegado a Okinawa por temor a que Corea del Norte esté planeando reanudar las pruebas de lanzamiento.

Un Cobra Ball de la Fuerza Aérea RC-135S aterrizó en la Base Aérea de Kadena el sábado por la noche, según Satoru Kuba, un ciudadano de Okinawa que controla el tráfico de aviones militares para la cadena japonesa Fuji Televisión. El avión de la época de la Guerra Fría de 42 metros de largo se encontraba estacionado todavía el martes por la mañana en un hangar de la base.

Corea del Norte ha reconstruido un sitio de lanzamiento en Sohae que había desmantelado parcialmente como parte de las medidas de desarme el año pasado, según imágenes de satélite recientes. Sin embargo, el despliegue del RC-135S también podría estar relacionado con las inundaciones sufridas en la Base Offutt de la Fuerza Aérea, en Nebraska, donde los tres aviones RC-135S tienen su base permanente.

Todos los aviones de rastreo son operados por el Ala 55 de la Fuerza Aérea y tripulados por los escuadrones de Reconocimiento 45 y 97 de Inteligencia, según la web de la Fuerza Aérea.

Kuba dijo que el avión había hecho escala en Europa, Medio Oriente, isla de Diego García e Indonesia antes de llegar a Japón. El resto del Ala 55 ha sido desplegado a la Base MacDill de la Fuerza Aérea, en Florida.

El despliegue del Cobra Ball en Okinawa se produce tras la segunda cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un en Hanoi, Vietnam, en febrero de este año. Las negociaciones se colapsaron cuando Trump dijo que el Norte había exigido demasiado en cuanto al levantamiento de las sanciones.

Reuters informó la semana pasada que Trump le había dado a Kim una lista de demandas entre las que se incluían la entrega de las armas nucleares y el combustible de las bombas a Estados Unidos.

Corea del Norte advirtió más tarde que estaba considerando poner fin a las conversaciones sobre su programa nuclear y cancelar la moratoria sobre las pruebas de misiles. El Secretario de Estado Mike Pompeo dijo el mes pasado que la administración Trump esperaba que Kim cumpliera su palabra de no volver a las pruebas.

El Cobra Ball vuela misiones en nombre del Estado Mayor Conjunto y está equipado con “una sofisticada gama de sensores ópticos y electrónicos, medios de grabación y equipos de comunicaciones”, dice la web de la Fuerza Aérea.

“El RC-135S es un activo nacional adecuado para proporcionar a los lideres y la comunidad de defensa de  Estados Unidos información vital que no puede ser obtenida por ninguna otra fuente”, señala. “Estos datos son fundamentales para la verificación del cumplimiento de los tratados de armas y el desarrollo de los conceptos de defensa estratégica de misiles de Estados Unidos”.

La tripulación del Cobra Ball generalmente está compuesta generalmente por dos pilotos, un navegante, tres oficiales de guerra electrónica, dos ingenieros de sistemas aerotransportados y al menos dos especialistas en misiones aerotransportadas, señala la web.

Stars and Stripes

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