China está desarrollando armas de vanguardia, y el mayor peligro es que pronto pueda usarlas.

China está “a punto de desplegar algunos de los sistemas de armas más modernos del mundo”, advierte una nueva evaluación de la inteligencia de defensa de Estados Unidos, pero eso no es lo que más preocupa a los dirigentes de ese país.

China ha estado invirtiendo miles de millones de dólares, posiblemente hasta 200.000  millones de dólares el año pasado, en su ejército, que los dirigentes chinos están sometiendo a una revisión masiva con la esperanza de construir una fuerza de combate moderna y de clase mundial capaz de librar y ganar guerras.

“De hecho, China está construyendo una fuerza robusta y letal con capacidades que abarcan los ámbitos aéreo, marítimo, espacial y de la información, lo que permitirá a China imponer su voluntad en la región”, afirmó el Director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), el general Robert Ashley, quien señaló que es posible que se vuelva más insistente a medida que crezca su confianza.

Es la creciente autoconfianza en sí misma de China la que más alarma ha causado a los responsables estadounidenses y no el desarrollo de diversas plataformas de armas, ya sean capacidades antisatélite inigualables, herramientas de ataque de precisión o armas hipersónicas. Existe una gran preocupación por el hecho de que China se está acercando al punto en que podría estar dispuesta a utilizar la fuerza militar para lograr sus ambiciones.

“La mayor preocupación es que van a llegar a un punto en el que los líderes militares chinos podrían decirle a Xi Jinping que confían en sus capacidades”, advirtió el martes un alto funcionario de inteligencia de defensa, justo antes de la publicación de la evaluación de la Agencia de Inteligencia, según citó Defense News, una revista sobre política y tecnología de defensa.

“A medida que estas tecnologías maduren, a medida que la reorganización de su ejército entre en juego, a medida que se hacen más competentes con estas capacidades, nuestra preocupación es que llegaremos a un punto en el que internamente, dentro de su proceso de toma de decisiones, decidan que el uso de la fuerza militar para un conflicto regional es algo probable “, señaló el alto funcionario.

Esas son malas noticias para Taiwán, un territorio autónomo y democrático que Pekín considera una provincia rebelde.

La isla es una de las principales prioridades para recuperar de los  dirigentes chinos, según el informe sobre el poder militar chino.

Los altos mandos militares de Pekín dejaron muy claro este punto en una reciente reunión con líderes militares estadounidenses. “Si alguien quiere separar a Taiwán de China, el ejército chino salvaguardará la unidad nacional a toda costa para proteger la soberanía y la integridad territorial de China”, argumentó el general Li Zuocheng en una reunión con el almirante John Richardson, dijo el diario South China Morning Post.

El presidente chino, Xi Jinping, ha dejado claro en varias ocasiones, que la acción militar sigue sobre la mesa como una posible herramienta de reunificación.

Otros focos de tensión son los mares del este y sur de China.

A pesar de los temores de la comunidad de inteligencia militar sobre el uso de la fuerza por parte de los militares chinos, parece que también existe un consenso de que China puede que todavía no esté preparada. “Creo que de muchas maneras, todavía tienen mucho que hacer”, según señalaba el diario militar estadounidense Stars and Stripes.

“No tenemos una idea muy clara de cuándo creerán que confían en esa capacidad”, agregó el funcionario, refiriéndose a un asalto a la isla de Taiwán.

China calificó el informe de la agencia de “poco profesional”, criticando sus conclusiones.

Ryan Pickrell

Deja un comentario

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com