Comienzan a conocerse detalles del nuevo programa de armamentos de Rusia.

El Ministerio de Defensa de Rusia presentará en el mes de junio de 2017 su proyecto final para el programa estatal de armamento en el periodo 2018-2025.

Este documento determinará la estructura y cantidad de nuevos equipos y tecnologías militares necesarias para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de Rusia en el siglo XXI.

Aunque la mayoría de los detalles del nuevo programa se mantienen en secreto, el viceministro de Defensa, Yuri Borísov, informó que el objetivo principal de la industria de defensa rusa es equipar con armas modernas a un 70% de las Fuerzas Armadas del país, poniendo especial énfasis en los elementos de disuasión nuclear y los sistemas de defensa aeroespacial.

Además, fuentes del Ministerio de Defensa comentaron que entrarán en servicio los nuevos sistemas de defensa aérea y antimisiles como el S-500, el caza de quinta generación PAK FA y vehículos de combate con base en el Armata, entre otros.

Sin embargo, en opinión de algunos expertos militares, consideran que debido a los recortes presupuestarios previstos en defensa, la ejecución de varios de estos proyectos los ven muy remotos y podrían aplazarse de forma indefinida.

Armada

No obstante en lo que respecta a la Armada y a pesar de los recortes, se mantendrá el ritmo de construcción de los submarinos nucleares de clase Borei debido a que “la flota de misiles submarina estratégica sigue siendo uno de los principales garantes de la seguridad del país”.

Por otro lado, y pese a las necesidades que tiene la marina de contar pronto con un nuevo portaaviones, no se descarta posponer el proyecto de los portaviones nucleares Storm y los destructores del proyecto Lider para el año 2025.

Estos recortes presupuestarios no impiden continuar  las obras de reparación del crucero nuclear de misiles pesados Almirante Najimov.

También, está programado y se continuará con la actualización de  los portaviones Piotr Velikiy (Pedro el Grande) y Almirante Kuznetsov.

En opinión de Víctor Nikoláev, jefe de la revista rusa ‘Potencial Militar e Industrial’, es poco probable que sea recortada la financiación del programa de construcción de los buques para el Ártico debido al “gran valor geopolítico y económico de la región”.

Y recordó, que el rompehielos Ilia Muromets será botado en 2017, además de dos buques de patrulla universales del proyecto 23550.

Las Fuerzas Aeroespaciales

Las Fuerzas Aeroespaciales no se verán tan afectadas por los recortes. La atención se centrará en las entregas de los aviones Su-30SM, Su-34, Su-35, los helicópteros Mi-8AMTSh, Mi-28N y Ka-52, y los sistemas de misiles S-400 Triumf.  No obstante, la entrega de los sistemas S-500 podría tardar más de lo esperado, expresaron los expertos.

“Creo que el sistema S-500 entrará en servicio del Ejército para final del nuevo programa de armamento o incluso más tarde”, indicó Borisov.

El Ministerio de Defensa ruso ha declarado en repetidas ocasiones que, en los próximos años, las tropas del país recibirán los nuevos aviones militares de transporte Il-112 e Il-214. Asimismo, seguirán en desarrollo las últimas modificaciones del avión pesado ll-76.

El Ejército

El ritmo de modernización de las fuerzas terrestres permanecerá en un nivel alto, coinciden los expertos. Los tanques avanzados —incluida la versión modificada del T-72— constituirán el 70% del armamento del Ejército del país.

También aclaró que los ingenieros militares rusos ya han puesto en plena marcha el desarrollo del proyecto de modernización de los bombarderos estratégicos Tu-160 (Blackjack en código OTAN).

Además, los primeros cazas PAK FA T-50 se integrarán en el nuevo programa de armamento.

Según sostuvo Borisov, en 2016 el Ministerio de Defensa firmó un contrato para el suministro de 100 vehículos de combate basados en la plataforma del Armata, lo que “ya implica la producción en masa”. No obstante, los proyectos de los blindados de transporte de personal Kurganets-25 y Bumerang podrían verse afectados por los recortes presupuestarios y entrarán en servicio solo entre 2019 y 2020.

Algunos expertos militares consideran que en el marco del nuevo programa de armamento se reforzarán los sistemas de defensa aérea de las fuerzas terrestres, sobre todo en los modelos Buk-M3, Tor-M2 y S-300V4.

Los planes para el futuro

La comisión militar-industrial de Rusia ya informó a finales de marzo de 2017 que el nuevo programa también se centrará en los “sistemas de armamento inteligentes” —medios de comunicación, reconocimiento, control, guerra electrónica y armas de presión, entre otros— para todas las ramas de las Fuerzas Armadas de Rusia.

El analista Vladislav Shurygin comentó que la operación militar de Rusia en Siria “había demostrado lo eficaces que son las armas de alta precisión”. Además, prosiguió, es importante desarrollar las tecnologías robóticas —sobre todo, los aviones de combate no tripulados y sistemas terrestres— y los sistemas avanzados de control, comunicación y designación de objetivos.

“El desarrollo de las tecnologías modernas son el futuro de las Fuerzas Armadas de Rusia y la garantía de nuestro estatus como uno de los principales jugadores en el mercado mundial de comercio de armas”, concluyó Shurygin.

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