Corea del Sur firma un acuerdo de compra de 90 misiles de crucero Taurus KEPD 350 Bunker-Buster.

Los nuevos misiles están destinados a mejorar la capacidad de ataque de precisión de largo alcance de la fuerza militar de la República de Corea.

Corea del Sur ha firmado un contrato por la compra de 90 misiles de crucero de precisión de largo alcance Taurus KEPD 350 construidos en Alemania por la empresa germano-sueca Taurus Systems GmbH, reveló el lunes la Administración del Programa de Adquisición de Defensa (DAPA). “El contrato se firmó a finales de febrero”, dijo Kang Hwan-seok, portavoz de la DAPA, a la prensa, de acuerdo con la agencia de noticias Yonhap.

Los 90 misiles adicionales aire-superficie Taurus KEPD 350 ampliarán la reserva existente de la Fuerza Aérea de la República de Corea (ROKAF) de 170-180 misiles. La ROKAF comenzó a recibir su primer Taurus KEPD 350s, destinado a la flota de aviones de combate multi-función F-15K Slam Eagle, en octubre de 2016 con un  coste estimado de alrededor de 1.2 millones de dólares por unidad.

Impulsado por un motor turbofan, el misil de crucero Taurus con capacidad furtiva puede alcanzar una velocidad máxima de hasta 0.9 mach y tiene un alcance operativo estimado de unos 500 kilómetros. Está armado con una ojiva explosiva de 500 kilogramos de alto explosivo y se utiliza principalmente para penetrar en objetivos endurecidos u objetos enterrados bajo tierra como búnkeres. Puede apuntar a instalaciones endurecidas de mando y control de Corea del Norte, así como a emplazamientos de lanzamiento de misiles. El misil es usado por las fuerzas aéreas de Alemania, España y Corea del Sur.

El misil es una parte integral del llamado programa de ataque preventivo Kill-Chain de Corea del Sur, una parte integral de la estrategia de disuasión del gobierno coreano de castigo masivo y represalia (KMPR).

En el caso de un ataque nuclear norcoreano (o incluso signos de preparación para uno), el KMPR hace una llamada especifica  a los ataques quirúrgicos contra figuras clave del régimen comunista y la infraestructura militar con los misiles de la llamada cadena mortal que consiste en sistemas integrados de información, vigilancia y ataque, así como el sistema de defensa aérea y de misiles de Corea (KAMD).

En julio de 2017, el ejército de la República de Corea publicó un video que mostraba un avión de combate F-15K Slam Eagle de la ROKAF que disparaba un Taurus KEPD 350 y destruía con éxito su objetivo. “Hicimos públicas las imágenes para mostrar nuestra determinación de destruir el liderazgo del régimen norcoreano si amenaza al pueblo de Corea del Sur y Estados Unidos con sus armas nucleares y misiles”, dijo un alto oficial de la República de Corea citado por los medios de comunicación locales.

La ROKAF opera actualmente 61 F-15K, una versión avanzada del F-15E Strike Eagle de Boeing, que comenzó a recibir en 2005. El gobierno está en proceso de actualización de 134 de los 170 aviones de caza KF-16C/D Block 50/52 y también está considerando la compra de 20 aviones de combate sigilosos Lightning II F-35A de quinta generación adicionales a los 40 ya pedidos.

Sin embargo, a pesar de la reciente compra de sistemas de armas de precisión y la expansión y modernización de su flota de aviones de combate, los militares de la República de Corea siguen teniendo deficiencias notables en lo que respecta a la eficacia y fiabilidad de sus capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).

Franz-Stefan Gady

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