Corea del Sur realiza maniobras navales con fuego real en medio de la crisis con Corea del Norte.

Los buques de la Armada de Corea del Sur hacen un despliegue de fuerza militar, mientras las tensiones continúan aumentando con Corea del Norte.

La Armada de Corea del Sur está efectuando maniobras “masivas” de miércoles a sábado con fuego real en el mar del Japón para mostrar que Seúl está listo para llevar a cabo un acto de represalia por las “provocaciones” de Corea del Norte, informa la agencia Yonhap. Las maniobras se realizan después de que Corea del Norte efectuara el pasado domingo una prueba con una bomba de hidrógeno, lo que elevó la tensión en la península coreana, desatando una fuerte condena por parte de la comunidad internacional. 

Entre los buques surcoreanos que participan en los ejercicios figura la fragata Gangwon de 2.500 toneladas, así como un buque patrullero de 1.000 toneladas, buques portadores de misiles guiados y barcos de gran velocidad, según informó la Armada del país asiático. El lunes, Seúl utilizó aviones de combate F-15 y misiles balísticos terrestres para simular un ataque al sitio de pruebas nucleares de Corea del Norte.

Soldados surcoreanos vigilan en la frontera con Corea del Norte.

Horas después de la prueba de Piongyang, trascendió que los militares surcoreanos planean llevar a cabo en septiembre un ejercicio militar con fuego real, en concreto con el lanzamiento de un misil de crucero guiado aire-tierra Taurus desde un cazabombardero F-15K. Estos misiles tienen un alcance de hasta 500 kilómetros y han sido diseñados para lanzar ataques de precisión contra objetivos altamente protegidos o ubicados en la profundidad de las defensas enemiga.

La península coreana ha estado en un estado técnico de guerra desde que la Guerra de Corea terminó en un armisticio en 1953. El malestar casi constante ha empeorado en los últimos meses, ya que Corea del Norte ha mejorado rápidamente sus capacidades de armamento, probando misiles balísticos intercontinentales y una serie de otros misiles destinados a atacar las fuerzas estadounidenses en Asia y la parte continental de Estados Unidos.

Sistema de lanzamiento de misiles THAAD.

El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó el martes el ensayo nuclear de Corea del Norte, pero también advirtió que no utilizaría la fuerza militar contra el país, calificándolo de “camino hacia ninguna parte” que podría llevar a una “catástrofe global”.

Corea del Sur ha estado tratando de obtener misiles más poderosos con capacidad de ataque preventivo para hacer frente a la creciente amenaza nuclear y de misiles de Corea del Norte.

Desde finales de los años setenta, el desarrollo de los misiles surcoreanos está limitado por una “directriz” bilateral entre los Estados Unidos y Seúl. En 2012 fue actualizado el acuerdo para permitir que Seúl aumentara la gama de sus armas de 300 kilómetros (186 millas) a 800 kilómetros (497 millas).

En un acuerdo alcanzado por teléfono el pasado martes, entre Donald Trump y el presidente surcoreano Moon Jae-in, elimina el límite de 500 kilos (1.100 libras) de los misiles de máximo alcance de Corea del Sur, lo que permitirá apuntar potencialmente a las instalaciones y refugios subterráneos del Norte.

Avión F-15 de la Fuerza Aérea de Corea del Sur.

Además de ampliar su arsenal de misiles y llevar a cabo ejercicios militares, Corea del Sur también está reforzando su defensa con cuatro nuevos lanzadores del poderoso sistema de defensa antimisiles estadounidenses THAAD (Terminal High Altitude Area Defense)  dos de los cuales ya se encuentran en la provincia de Seongju, a unos 300 kilómetros de Seúl.

Estados Unidos tiene cerca de 28.000 soldados estacionados en Corea del Sur y está obligado por un tratado a defenderla en caso de guerra.

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