El buque de asalto anfibio LHA 7 Tripoli concluye los ensayos de aceptación.

La Marina de Estados Unidos ha completado los ensayos de aceptación del buque de asalto anfibio de clase América, Trípoli (LHA 7) en el Golfo de México.

El futuro USS Trípoli fue evaluado por la Junta de Inspección y Estudio de la Marina de Estados Unidos (INSURV) durante el período de tres días.

La evaluación consistió en un funcionamiento a plena potencia del sistema de propulsión principal del barco.

INSURV también probó los sistemas de combate, las comunicaciones, la navegación y la plataforma para el aterrizaje de aeronaves rotatorias y de despegue vertical.

El segundo barco de la clase América regresó al astillero de la División de Construcción Naval de Huntington Ingalls Industries (HII) en Pascagoula, Mississippi, después de las pruebas.

Brian Cuccias, presidente de Ingalls Shipbuilding, aseguró que “el éxito de estas pruebas es la culminación del arduo trabajo y la determinación de nuestros constructores navales y su equipo de liderazgo”.

“Hemos trabajado en estrecha colaboración con nuestros socios de la Armada para garantizar que el LHA 7 proporcione una capacidad inigualable de base marítima para los grupos anfibios de la Marina y las Fuerzas Aéreas y Terrestres del Cuerpo de Marines”.

El LHA 7 proporciona capacidad de supervivencia y mayor capacidad para aeronaves. Los buques de la clase cuentan con una cubierta de hangar ampliada, una mayor capacidad de combustible de aviación y una mayor capacidad de estiba.

El astillero de Pascagoula está construyendo actualmente el LHA 8 Bougainville, el tercer buque de asalto anfibio de clase América y el primer buque de la serie Vuelo I.

El LHA 7 Trípoli, el último barco de Vuelo serie 0, también puede operar como buque insignia de un grupo de ataque expedicionario.

Naval Technology

3 comentarios en “El buque de asalto anfibio LHA 7 Tripoli concluye los ensayos de aceptación.

  • el 31 octubre, 2019 a las 17:04
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    El empleo de los F35B y los V22 en este tipo de buques va a cambiar totalmente su concepto, que nada tendrá que ver con el que tenía con los Harrier. Ya no será necesario mover un Nimitz para proyectar un respetable poder de disuasión. Espero que el Gobierno español sea consciente de ello, porque la Armada no dudo que lo sea.

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  • el 1 noviembre, 2019 a las 18:26
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    EE.UU fue el primero en reconocer el valor de los aviones V/STOL en operaciones embarcadas, empleando los AV-8A (Harrier de las primeras series) desde sus buques de asalto anfibio (LPH clase Iwo Jima, LHA clase Tarawa y luego LHD clase Wasp) a partir de 1971. Entre sus funciones, estos buques podían desarrollar las de “Sea Control” es decir funciones de proyección de poder naval en sustitución de los grandes portaaviones de ataque (CVA/CVN), aunque muy limitadamente ya que si bien poseían una amplia cubierta de aterrizaje extendida de proa a popa y hangares, sus instalaciones internas difieren sustancialmente de las de un portaaviones, ni siquiera de las de un portaaviones ligero STOVL. La misión principal de un buque de asalto anfibio es apoyar un desembarco por lo que su capacidad aeronáutica, el tipo de aeronaves que lleva (principalmente helicópteros) y su estructura de apoyo a las aeronaves (combustible, armas, sensores, etc. Es muy reducida en comparación a un buque dedicado específicamente al transporte y operación de aeronaves.

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  • el 1 noviembre, 2019 a las 19:16
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    Otro aspecto limitante era las reducidas capacidades y limitaciones técnicas de los AV-8A. Los buques anfibios estadounidenses no incorporaron (ni lo hacen ahora) rampas sky-jump que benefician enormemente la capacidad de carga de un avión V/STOL permitiendo despegues cortos en lugar de verticales. Además, los Harrier primitivos poseían control mecánico de la transición del vuelo estacionario al vuelo sustentado y viceversa, lo que se traducía en una forma muy dificultosa de pilotaje, produciendo un nivel muy alto de atración por accidentes operativos, afectando la disponibilidad de éstos aviones. Su sustitución por el AV-8B solucionó en gran medida este problema, ya que incorporaba controles electrónicos para las fases de transición, además poseía características técnicas muy superiores y electrónica moderna; los AV-8B+ incorporaban también un radar multimodo (APG-65) que les permitía mayores capacidades aún, como ataques de precisión (con un designador de objetivos LITENING) o combate BVR (con misiles de alcance medio AIM-120 AMRAAM).

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