El parlamento sueco votará sobre la venta de dos submarinos de segunda mano a Polonia.

En la actualidad, la Armada polaca tiene una flota de cuatro submarinos diesel-eléctricos, incluido un Kilo heredado del período soviético y cuatro buques de tipo Kobben construidos en la década de 1960 adquiridos a Noruega.

A fin de modernizar esta capacidad a la luz de la cambiante situación de seguridad en el Mar Báltico, Varsovia puso en marcha el programa Orka, que tiene como objetivo adquirir tres submarinos modernos capaces de transportar misiles de crucero. Tres fabricantes están en la carrera, el Grupo Naval francés con el submarino Scorpene con misiles “Scalp” navales suministrado por MBDA, el submarino Tipo 212/214 alemán de ThyssenKrupp Marine Systemes y el submarino sueco Kockums [modelo A26, o clase Blekinge, en desarrollo].

Sólo el año pasado, el gobierno polaco anunció su interés en dos submarinos de segunda mano de la clase Södermanland [A-17].

“La cooperación con Suecia es la solución de transición más ventajosa en el campo de los submarinos. La labor de análisis ya ha concluido y se han iniciado las negociaciones”, dijo Mariusz Błaszczak, Ministro de Defensa de Polonia, en noviembre de 2019, antes de asegurarse de que el programa Orka no se cuestionara.

A priori, se podría llegar rápidamente un acuerdo con Estocolmo. Según la prensa sueca, el Riksdag [Parlamento] tendrá que decidir pronto sobre la venta de estos dos submarinos tipo Södermanland a Polonia. Pero los diputados tendrán que debatir el principio de la venta, no los términos y sus condiciones. De hecho, los aspectos financieros y técnicos solo se revelarán una vez que se haya obtenido su acuerdo.

Obviamente, esta venta potencial de dos submarinos A-17 a Polonia coloca a Kockums en una muy buena posición para ganar el contrato del programa Orka.

Según el diario Dagens Nyheter, la marina sueca tiene dos submarinos de clase Södermanland desde finales de la década de 1980. Estos barcos han sido “ampliados y equipados con motores Stirling, entre otros”. “El HSwMS Södermanland se utiliza mientras que el HSwMS Östergötland se dejó fuera de servicio en 2011”.

Con una longitud (eslora) de 60,5 metros y un desplazamiento de 1.500 toneladas en inmersión, este tipo de submarino, operado por una tripulación reducida [24 marineros], está equipado con tubos de torpedo de 533 mm [x6] y 400 mm [x3].

Como recordatorio, Estocolmo tiene la intención de equipar a sus fuerzas navales con al menos dos submarinos del tipo A-26 que estarán operativos para 2025.

Además, la guerra submarina en el Mar Báltico es complicada: relativamente poco profundo [200 metros de promedio], con baja salinidad y amplias variaciones de temperatura. También es muy utilizado por los buques comerciales, lo que da lugar a un entorno hidroacústico “abarrotado”. Finalmente, tiene la particularidad de haber sido un campo de minas durante las dos guerras mundiales… y como resultado, contiene una gran cantidad de municiones sin explotar.

Para Polonia, miembro de la OTAN, el desafío es poder hacer frente a la flota rusa del Báltico, cuyas capacidades submarinas aumentan constantemente (con la puesta en servicio prevista de 6 submarinos adicionales de tipo Kilo). Un estudio reciente realizado por el Colegio de Guerra Naval de Estados Unidos (American Naval War College) también destacó las debilidades navales polacas, así como las de los tres estados bálticos. “Como antiguos satélites soviéticos, carecen de una fuerte tradición, cultural y doctrina naval”, explicó.

Laurent Lagneau

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com