El Pentágono autoriza a sus bases militares el derribo de drones privados o comerciales.

El aumento de drones privados por encima de los complejos militares estadounidenses ha llevado al Pentágono a emitir una guía de cómo las bases pueden ahora defenderse contra aviones privados.

El Pentágono ha firmado una nueva orden política que permitirá a sus bases militares asentadas en cualquier país del mundo, derribar aviones privados o comerciales que se consideren una amenaza, ha manifestado el portavoz del Pentágono, el capitán de la Armada Jeff Davis.

La nueva política en sí se transmitió a los servicios militares en julio, y se envió a continuación a cada una de las bases involucradas dijo Davis. En términos generales, se describen las reglas de compromiso a seguir cuando un aviador privado o comercial está invadiendo el espacio aéreo militar.

Las instalaciones “conservan el derecho de legítima defensa cuando se trata de UAV o drones que operan sobre ellos”, dijo Davis. “La nueva guía proporciona la capacidad de tomar medidas para detener estas amenazas que incluyen desactivar, destruir y rastrear el objeto volador”.

Añadió que los drones privados o comerciales también podrían ser incautados por las autoridades de las bases.

Sin embargo, en algunos casos en que los militares alquilan tierras para desarrollar operaciones específicas, el uso de un avión privado no siempre puede ser una amenaza – y quien posee el espacio aéreo en esos casos no siempre está claro.

La Fuerza Aérea, por ejemplo, mantiene su arsenal de misiles balísticos intercontinentales nucleares Minuteman III, en 150 silos subterráneos en amplios campos alrededor de la Base Aérea de Minot, Dakota del Norte. Pero esta tierra alquilada a agricultores y ganaderos privados, es sólo una pequeña parte de sus propiedades y utilizan el resto de la zona para cultivos o ganado. Estos agricultores encuentran a veces más fácil lanzar un drone para comprobar y vigilar sus vacas antes que cubrir las distancias a pie o en camión.

No está claro si la nueva política ha cambiado el acceso al espacio aéreo por encima de los silos o en otras bases.

La nueva política afectará a 133 instalaciones militares, dijo el Departamento de Defensa.

Esta decisión ha sido elaborada a través de la Administración Federal de Aviación y otras agencias federales, y las acciones precisas que toma una base cuando un drone invade su espacio, “dependerá de las circunstancias específicas”, dijo Davis.

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