El prototipo del drone de reabastecimiento MQ-25 de la Armada comenzará muy pronto sus pruebas de vuelo.

Se espera que un prototipo del nuevo avión no tripulado de reabastecimiento de combustible basado en el drone MQ-25 Stingray de la Armada vuele antes de fin de año desde un aeródromo habilitado para las duras pruebas.

El domingo por la noche, un avión de prueba del tamaño de un avión de combate F/A-18 Super Hornet fue cargado en un camión semirremolque y conducido desde el complejo de Boeing en el Aeropuerto Internacional St. Louis Lambert, a través del río Mississippi, hasta el aeropuerto MidAmerica de San Luis, un pequeño aeropuerto regional al lado de la Base de la Fuerza Aérea Scott en Illinois donde será sometido a amplias pruebas de entrenamiento.

Dado que el aeropuerto regional se encuentra en un espacio aéreo menos concurrido, “nos da cierta flexibilidad en la forma en que podemos volarlo”, comentó durante una entrevista Dave Bujold gerente del programa de Boeing que supervisa el proyecto de aviones no tripulados.

En los próximos años, Boeing construirá cuatro aviones MQ-25 para la Armada. La Marina tiene la intención de hacer volar los aviones no tripulados desde los portaaviones, utilizándolos para reabastecer de combustible a otros aviones en pleno vuelo. El dron no llevará armas.

Boeing ha diseñado el avión totalmente con herramientas digitales, “una característica que nos permite tener un entorno virtual común donde podemos revisar el diseño en conjunto”. La compañía también diseñó digitalmente su avión de entrenamiento TX, un avión que pasó del concepto al vuelo en un año.

“El objetivo del uso de este avión es el aprendizaje inicial para el primer avión que tenga la Marina, comentó Bujold. “Así que cada misión de prueba de vuelo que realizamos con nuestro MQ-25 nos permite obtener datos más rápidos, una mejor comprensión, el desarrollo del software y todo eso para los futuros aviones de la Marina. Cuando los primeros aviones de la Marina vuelen para reabastecimiento, ya habremos estado volando el mismo fuselaje, peso y clase”.

Mientras que la compañía planea volar el avión de prueba antes de finales de año, reconocen que todavía queda mucho por hacer.

El avión de prueba MQ-25 ya lleva pintura naranja en su nariz y en las puntas de las alas, marcas comunes para los aviones en pruebas de vuelo. Antes de volar, debe pasar una serie de pruebas de rodaje en tierra. Además, la Administración Federal de Aviación debe certificar la aeronave y otorgarle espacio aéreo despejado para que pueda volar.

Una vez hecho esto, el avión se someterá a modificaciones, incluida la instalación del sistema de reabastecimiento aéreo y la nueva electrónica. Cuando haya terminado, el avión comenzará a volar de nuevo.

Después, el avión se someterá a nuevos ensayos en la costa este, donde la Armada lo cargará en un portaaviones para realizar pruebas de manejo de cubierta.

El primer avión de la Marina está programado para volar en el año fiscal 2021.

El proyecto avanza rápidamente, particularmente para los estándares del Pentágono, por varias razones. Primero, Boeing ya había diseñado y construido un prototipo del dron autónomo. Así que cuando la Marina ordenó cuatro MQ-25 en septiembre, la compañía pudo comenzar a preparar el prototipo para el vuelo.

Otra razón por la que el proyecto se está moviendo rápidamente: un equipo de oficiales de la Armada se encuentra dentro de la oficina de programas de Boeing en St. Louis. Tradicionalmente, los contratistas y los funcionarios gubernamentales se encuentran en diferentes lugares y solo se reúnen ocasionalmente. Ahora los oficiales de la Armada están incrustados con Boeing lo que permite una rápida toma de decisiones y ahorrar días e incluso semanas de tiempo como en programas anteriores.

Defense One

Deja un comentario

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com