El robot de combate terrestre “Uran-9” entra en servicio con el ejército ruso.

Como parte de sus operaciones en Siria, y según el general Vladimir Shamanov, las fuerzas armadas rusas han evaluado y probado “más de 200 nuevos tipos de armas”, incluido el robot de combate terrestre Uran-9 [UGV para vehículo terrestre no tripulado], también llamado 766 UPDK. Lo que aparentemente sorprendió a mucha gente.

“Los rusos en realidad comenzaron a probar robots de combate […] en Siria, lo que sorprendió a todo el mundo, sobre todo  a los estadounidenses. Desde entonces, estos últimos han avanzando para integrar robots en sus fuerzas desde 2021”, explicó el general Charles Beaudouin, a cargo de los planes y programas para el Estado Mayor del Ejército, en mayo de 2018.

Desde entonces, este robot de combate terrestre de 12 toneladas ha sido probado durante las maniobras gigantes de Vostok 2018 realizadas en el Lejano Oriente ruso en septiembre pasado. Y  acaba de ser oficialmente puesto en servicio dentro del ejército ruso, según Vladimir Dmitriev, jefe del grupo Kalashnikov, fabricante del vehículo.

Según la información disponible, el Uran-9 fue diseñado para operaciones de reconocimiento, apoyo y destrucción. Para ello, está equipado con misiles antitanque “Ataka”, “lanzacohetes Shmel-M”, un cañón de 30 mm y una ametralladora de 7,62 mm. Con un motor de 400 caballos de fuerza, puede desplazarse a una velocidad de unos 35 km/h en terreno llano. Controlado a una distancia de hasta 3 km a través de una señal de radio “protegida por encriptación”, también puede evolucionar en modo autónomo, siendo la elección de los objetivos y la apertura del fuego a discreción de su operador.

Sin embargo, parece que las pruebas del Uran-9 en Siria no fueron totalmente satisfactorias. Al menos eso fue lo que se avanzó en una conferencia sobre el tema de “protección y seguridad”, celebrada en abril de 2018 en la Academia Naval NG Kuznetsov de San Petersburgo [VSOK].

Así, el robot habría perdido el contacto con su estación de control 19 veces [de las cuales 17 por un minuto y al menos una vez durante una hora y media]. Este problema ha ocurrido principalmente en áreas urbanas, donde los edificios bloquean las señales de radio.

El sistema de control remoto de disparo también habría sufrido fallos, con el cañón de 30 mm disparando tarde o no disparando en absoluto en al menos 6 ocasiones. Otro problema es que es difícil estabilizar el armamento, la óptica y los sensores del robot en el momento del disparo. Además, como no puede disparar en movimiento, es necesario detenerlo antes de atacar a un objetivo, lo que aumenta su vulnerabilidad. Finalmente, su chasis también carece de fiabilidad de protección, necesitando “largas reparaciones en el campo”.

Sin embargo, a juicio de Dmitriev, “estamos terminando la primera entrega de robots en serie” y “el Uran es un buen comienzo desde el punto de vista científico y técnico para el desarrollo de nuevos productos”. Sin embargo, reconoció a los medios de comunicación rusos que el sistema se desarrollará más a partir de las experiencias de combate habidas en Siria”.

Laurent Lagneau

Un comentario sobre “El robot de combate terrestre “Uran-9” entra en servicio con el ejército ruso.

  • el 1 febrero, 2019 a las 06:54
    Permalink

    Un muy buen gasto en propaganda ruski.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com