El secreto de los submarinos israelíes: los nuevos Dolphin-II podrían tener VLS

La Marina israelí mantiene un alto nivel de secretismo en torno a sus capacidades submarinas. Y el último barco, el INS Dragon, es más secreto que la mayoría. Esto puede ser impulsado por las nuevas capacidades de armamento, posiblemente incluyendo un sistema de lanzamiento vertical (VLS).

El último submarino israelí de la clase Dolphin, el INS Dragon (“Drakon” en hebreo), que se encuentra en pruebas de mar en Kiel (Alemania), es extremadamente tímido ante las cámaras. Es posible que el submarino haya aumentado su eslora en comparación con los barcos anteriores de la misma clase. Lo mismo podría ocurrir con los 3 barcos siguientes que se están encargando actualmente. Esto coincidiría con los rumores de que el nuevo submarino ha sido equipado con un sistema de lanzamiento vertical (VLS).

Los medios de comunicación israelíes informaron el 18 de enero que el coste de los submarinos de Israel ha aumentado considerablemente. Aunque los informes se refieren a los tres barcos siguientes, esto coincide con el aumento del tamaño y la capacidad de los submarinos desde el INS Dragon en adelante. Es el último de una cadena de pequeños indicios sobre los nuevos submarinos de Israel.

Un VLS implicaría un salto significativo en las capacidades. Los submarinos israelíes de clase Dolphin-I y Dolphin-II ya están equipados con torpedos y misiles de crucero. Pero se disparan a través de los tubos de los torpedos. La inclusión de un VLS implica más armas, o nuestra apuesta, nuevas armas.

Si es correcto, el submarino israelí es sólo el segundo submarino moderno equipado con AIP en el mundo diseñado con esta capacidad. El primero es la clase surcoreana KSS-III, que acaba de entrar en servicio. Las dos clases pueden considerarse parte de una tendencia más amplia a equipar con VLS los submarinos de propulsión convencional.

Submarinos israelíes, funciones en evolución

Al principio, en la década de 1960, Israel utilizaba submarinos de la Marina Real. Entre ellos se encontraban los “Super-T”, altamente modificados, que añadían capacidades refinadas de fuerzas especiales. Fue un primer indicio de que los submarinos de Israel se adaptarían a sus necesidades específicas. Esto dio lugar a embarcaciones diferentes de las que operan otros países.

En la década de 1970 se empezaron a entregar los primeros submarinos de diseño específico, los de la clase Gal del tipo 540. Estos se adaptaban mejor a las necesidades de Israel, ya que eran mucho más pequeños para operar mejor en aguas poco profundas. A partir de finales de la década de 1990 fueron sustituidos por la clase Dolphin-I.

Se trataba de un submarino mucho más grande y sofisticado, pero todavía compacto en general. Y añadió una capacidad totalmente nueva, la disuasión nuclear.

Se cree que los submarinos israelíes llevan el brazo marítimo de la disuasión nuclear del país. Israel no es un Estado nuclear declarado, pero hace tiempo que se le considera como tal. Como dice ArmsControl.Org, “Israel… no admite ni niega tener armas nucleares”. Sin embargo, “se cree universalmente que Israel posee armas nucleares”.

La última clase, el Dolphin-II, es esencialmente un Dolphin-I ampliado. Se han alargado para acomodar el AIP (poder independiente del aire) basado en pilas de combustible. El INS Dragon es el tercero y último de ellos, pero como hemos indicado, se espera que vuelva a tener una longitud diferente. Y ese puede ser el gran problema.

¿Qué hay en el VLS?

No parece improbable que el VLS pueda llevar misiles con armas nucleares. ¿Pero qué misiles? Históricamente se cree que Israel despliega una variante del misil de crucero Turbo Popeye en la función de ataque estratégico a tierra y/o ataque nuclear. Los cuatro primeros barcos de la clase Dolphin-I/II están equipados con cuatro tubos lanzatorpedos más grandes de 650 mm, además de los seis tubos normales de 533 mm (21″). Se cree que estos cuatro tubos adicionales varían los misiles desarrollados por Israel.

Para llevar un VLS se estima que los submarinos se ampliarán entre 2,4 y 4 metros en total (8-13 pies). Es probable que el aumento se deba a la separación de las cuadernas del casco (es decir, el espacio entre los anillos de refuerzo). En él cabrían entre cuatro y seis tubos de lanzamiento verticales, dependiendo de su diámetro. 650 mm sería una estimación razonable en esta fase.

Si damos un paso atrás, podemos explorar algunas explicaciones. La primera es que los cuatro misiles de los barcos actuales no se consideran suficientes para las necesidades futuras, y que el VLS representa ranuras adicionales. Sin embargo, es poco probable que el misil actual del tipo Turbo-Popeye, diseñado para ser expulsado de un tubo de torpedo, pueda también lanzarse simplemente en vertical.

Y en cualquier caso, ese misil es relativamente antiguo. Así que es posible que el VLS traiga consigo un nuevo misil. Esto puede representar el futuro de la disuasión marítima de Israel, una nueva arma que llevarán los Drakon y los barcos posteriores. Podría ser otro misil de crucero, o posiblemente un misil balístico. Podemos especular que se relaciona con la tendencia de las armas hipersónicas.

Explicaciones alternativas

Hay que tener cuidado con dar demasiada importancia a los rumores. Es posible que cualquier aumento de tamaño esté relacionado con otras tecnologías, como la propulsión. O que los rumores se confundan entre el último barco de la clase Dolphin-II, Dragon, y el siguiente lote. Sin embargo, la teoría del VLS ha sido persistente y no puede ser ignorada. Al fin y al cabo, donde hay humo, a veces hay un Dragon.

H I Sutton

10 thoughts on “El secreto de los submarinos israelíes: los nuevos Dolphin-II podrían tener VLS

  • el 20 enero, 2022 a las 17:03
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    Todo apunta a una plataforma disuasorio que si impondrá mucho respeto, en lo armado y sofisticado de igual manera los que construyen los italianos la evolución U212A el U212NFS.

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  • el 20 enero, 2022 a las 17:14
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    Como se compara este submarino con nuestro S81?

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    • el 20 enero, 2022 a las 18:01
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      Creo que no hay comparación. El israelí con toda su tecnología de inteligencia militar junto a él rodaje que llevan años con los submarinos alemanes la clase Dolphin tendrán muy claro lo que quieren en un arma disuasoria como es un submarino y sabiendo los enemigos que tienen por todos lados.

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  • el 21 enero, 2022 a las 11:34
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    Este Dolphin israelí es lo que debería haber sido el proyecto S80 y que tristemente ha acabado siendo un submarino más del montón, desfasado, y lo peor, inoperante para los intereses estratégicos españoles por la nefasta elección del sistema de combate y armamento useños. Se ponen a hacer submarinos y no tienen ni idea de hacer un sistema de combate nacional, ni torpedos, ni misiles nacionales; lo que se llama de toda la vida, ” empezar la casa por el tejado “. Luego vienen las pifias y seguir teniendo material de segunda en nuestras FAS.

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  • el 21 enero, 2022 a las 15:23
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    El proyecto S80 puede ser muy criticable, pero tampoco falsear la realidad, ni fustigarse en valde. Los torpedos son alemanes y los Harpoon y el sistema de combate de Lockheed Martin no estan sujetos a restricciones, pues la parte “sensible ” ya viene capada de fabrica, y lo que se compra se puede usar sin restricción, y desde el principio la Armada con acierto o no, queria ese sistema (nunca quiso el frances de los Scorpene) pues es compatible con el de las fragatas y de esa manera se pueden pasar la información en tiempo real. Tambien ese submarino Dolphin es pensando en sus necesidades y es mas bien costero y el S80 mas oceanico.

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  • el 21 enero, 2022 a las 21:05
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    Este submarino, tiene la capacidad de patrulla que tiene el S-80?. Lo digo, sobre todo por Canarias.

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    • el 22 enero, 2022 a las 01:14
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      Si los Dolphin tienen bastante más autonomia que los S-80 incluso tiene más que los tipo 212 de Alemania e Italia que tienen el doble de autonomia que los S-80. Y los tipo 214que son la otra versión de exportación de los 212 estan en la msima autonomia.

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  • el 22 enero, 2022 a las 07:12
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    El sistema VLS se va a imponer en cualquier submarino que tenga que adoptar necesidades estratégica y con este término no estamos refiriéndonos a necesidades intercontinentales. Los mini boomers clase Arihant/Agni indios son estratégicos para India a pesar de su reducido número de misiles y relativamente corto alcance (4 K-4 aún no operativos de 4500 km); la clase KSS-III batch 1 de Corea del Sur (6 misiles Hyunmoo 4-4 de 500 km, pero que se espera llegue a 1500 km en futuras versiones), también los son en su teatro operativo. La clase S-80 con su tamaño y capacidades debería haber incorporado cocepto, que no dudamos que lo tendrá la futura clase S-90. Sería de una cortes de miras absoluta no ver por donde pasa la evolución actual. Notamos que muchos conceptos aquí vertidos respecto de la industria naval española están carentes de fundamento, ya que es muy amplia y variada. Con el tiempo podrá seguir avanzando si existen los mercados que ayuden a sustentar los desarrollos sin necesidad de ayuda estatal (como en Turquía).

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  • el 22 enero, 2022 a las 07:14
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    (Sigue): Indra Sistemas es un ejemplo. La empresa española ha suministrado su sistema de defensa electrónica RSME Pegaso en el tipo KSS-III batch 1, y fue contratada en noviembre de 2021 por DSME (contratista principal del tipo KSS-III batch 2) para equipar la nueva serie, cuya primera unidad verá el servicio en 2026-27. Las armadas de España, Alemania, Italia e Indonesia también confían en los sistemas RSME Pegaso de Indra. Faltan desarrollo de armas y sistemas nadie lo duda, pero las empresas se desarrollan en función de sus posibilidades financieras y en el mercado potencial a que pueden apuntar, para ser sustentables en el tiempo. Corea del Sur y Turquía tienen planes submarinos muy importantes y un amplio apoyo financiero (propio y estatal), que les permite desarrollos tecnológicos locales con posibilidades de ser rentables. Si tienen éxito pueden ofrecerlo a la exportación y crear sinergias económicas eficientes. Aún así, no son autosuficientes y tanto el proyecto Tipo 214 y Milden, así como la clase KSS-III deben incorporar importantes sistemas, elementos y armas extranjeros, aunque los sistemas de combate, comunicació, y otros (varían entre ambos países) ya son locales.

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  • el 22 enero, 2022 a las 07:29
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    (Sigue): Ese es el camino que debe tomar España, pero con 4 submarinos de proyecto y un lento desarrollo es más difícil. Aún así Indra es un ejemplo a imitar. Ojalá se perpetúe y produzca nuevas réplicas. Otro ejemplo es Abengoa. Se pueden criticar mil cosas, pero si su sistema AIP se pone a punto España puede ser poseedora de un sistema único, moderno y muy económico respecto de otros sistemas de pilas. Probablemente los sistemas AIP puedan quedar desfasado en un futuro con el desarrollo de las baterías de Li_Ión, por lo que la esmpresas españolas tiene la oportunidad de ser pioneras en esta tecnología e incorporarla en los futuros S-90. Así que hay dos caminos para los futuros submarinos españoles, tal cual marca la tendencia: VLS y baterías de Li_Ión. ¿Se sumará España a esta tendencia?

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