El USMC ordena una pausa de 24 horas en las operaciones de vuelo de sus aviones.

El general Robert Neller, comandante del Cuerpo de Infantería de Marina, ha ordenado a todos los aviones pertenecientes al US Marine Corps suspender las operaciones de vuelo durante 24 horas dentro de las próximas dos semanas después del accidente mortal del Osprey MV-22B ocurrido el pasado 5 de agosto en el que murieron tres marines.

Este reajuste temporal en las operaciones de vuelo no afectará la ejecución de los compromisos operacionales de cada unidad, anunció el comandante el viernes en un comunicado de prensa. Los comandantes podrán tomar a discreción, cuándo suspender las operaciones de vuelo basados en los compromisos contraídos.

“La intención es que los escuadrones de vuelo revisen los incidentes que han ocurrido en todas las unidades, estudien y analicen históricamente ejemplos que han ocurrido en el Cuerpo a lo largo de los años y las conclusiones de estas investigaciones completadas con el fin de llevar el mayor conocimiento de estos casos y las mejores prácticas para evitarlos en bien de la flota”, dice el comunicado de prensa.

El Comité de Servicios Armados de la Cámara ha planteado en repetidas ocasiones la preocupación del estado de los aviones de la Marina desde la primavera de 2016, dijo el viernes el presidente del comité, Mac Thornberry, de Texas. El USMC se enfrenta a una tasa de accidentes en ascenso, con la tasa clase A subiendo a 4,56 por ciento por cada 100.000 horas de vuelo desde el comienzo del año fiscal 2017, de acuerdo con el Centro de Seguridad de la Marina.

Durante el mismo periodo en el año fiscal 2016, los aviones de la Marina recopilaron una tasa de accidentes clase A de 3,42 por ciento por igual número de horas.

El mes pasado, el USMC experimentó uno de sus accidentes aéreos más letales registrados hasta la fecha cuando un Lockheed Martin KC-130T operado por la Reserva de las Fuerzas de la Marina cayó en Mississippi muriendo los 16 ocupantes.

“La decisión del Cuerpo de Marines de basar temporalmente todos los aviones es una evidencia más, indiscutible de que los militares de Estados Unidos están en una crisis de preparación, y que la crisis está costando vidas”, dijo Thornberry en un comunicado.

“A medida que las amenazas continúan creciendo, el Congreso debe actuar lo antes posible para proveer a nuestros militares con todos los recursos que necesitan para reparar lo que se puede arreglar y reemplazar lo que no se puede reparar. Sería inmoral continuar utilizando el financiamiento militar como un amoldamiento político ante la evidencia tan llamativa de que nuestro ejército está en una crisis que es en parte nuestra”.

La última vez que el Cuerpo de Infantería de Marina suspendió las operaciones de vuelo de todos los aviones fue en agosto de 2016 después de tres accidentes de F-A-18 Hornets en el mismo número de meses. Dos pilotos murieron en accidentes separados, en junio y julio: el Capitán de Marina Jeff Kuss, un piloto de Blue Angels y el Mayor Richard Norton, que se graduaron de la Escuela TOPGUN de la Marina y del Curso de Instructores de Armas y Tácticas del Cuerpo de Marines.

Los investigadores determinaron más tarde que Kuss había dejado accidentalmente sus postquemadores encendidos mientras que realizaba una maniobra aérea y en el otro accidente el Mayor Norton comenzó una zambullida demasiado baja mientras que practicaba ráfagas de ametrallamiento nocturno.

Otro de los momentos en el que el Cuerpo de Marines suspendió temporalmente las operaciones de vuelo de los Ospreys durante una semana fue en Japón después de que un Osprey MV-22B se estrellara en Okinawa el 13 de diciembre por un fallo en el tren de aterrizaje.

El 19 de diciembre de 2016 decenas de japoneses realizaron una protesta cerca de la base aérea ‎estadounidense de Yokota en Tokio, exigiendo el fin de los vuelos del avión militar ‎Osprey.‎

La Fuerza Aérea de EE.UU. tiene planeado desplegar sus aviones Osprey CV-22 en la base aérea de Yokota el próximo año. Los participantes en la protesta mostraron su total rechazo a dicho plan y se hicieron eco de las preocupaciones sobre el historial de problemas y averías del Osprey.

El teniente general Lawrence Nicholson, III comandante de la Fuerza Expedicionaria de la Marina, dijo “es muy importante que los ciudadanos japoneses entiendan y compartan nuestra máxima confianza en la seguridad y fiabilidad del MV-22, o no continuaríamos con las operaciones de vuelo. Es igualmente importante asegurarnos de que nuestros pilotos tengan todas las oportunidades de entrenar, lo que nos permite seguir siendo competentes y permitirnos responder para apoyar la alianza”.

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