El USS Fitzgerald regresa al mar después de más de dos años de su colisión fatal con otro buque.

El buque de guerra de la Marina de Estados Unidos que resultó dañado en una colisión mortal en 2017 salió del astillero de Mississippi el lunes por la mañana después de más de dos años de reparaciones.

El destructor de misiles guiados USS Fitzgerald (DDG 62) de la clase Arleigh Burke se someterá a pruebas en el mar para asegurarse de que sea capaz de asumir las nuevas misiones. Siete marineros murieron el 17 de junio de 2017, cuando el Fitzgerald colisionó con un buque de carga frente a las costas de Japón.

A la tripulación del destructor se le atribuye haber salvado la nave después del terrible accidente. Ahora, los oficiales de la Marina dicen que el Fitzgeral está marcando “un paso significativo en su regreso a la preparación para la guerra”.

El barco ha pasado dos años en reparaciones en el astillero Pascagoula de Huntington Ingalls Industries-Ingalls Shipbuilding. Ahora llevará a cabo una serie de demostraciones en el Golfo de México que pondrán a prueba los sistemas de navegación, electricidad, combate, comunicaciones y propulsión del barco.

“El proceso en curso refleja casi dos años de esfuerzo para restaurar y modernizar uno de los buques de guerra más capaces de la Armada después de que fuera dañado durante una colisión en 2017 que se cobró la vida de siete marineros”, afirma un comunicado de prensa del Comando de Sistemas Navales.

Una vez que se realizan las evaluaciones, el destructor regresará al astillero para recibir más capacitación y certificaciones de la tripulación. Está previsto que el Fitzgerald se reincorpore a la flota en primavera.

“Estamos emocionados de dar el siguiente paso para que el Fitzgerald regrese al mar, donde el barco pertenece”, señaló en un comunicado el comandante Scott Wilbur, oficial al mando del Fitzgerald. “Mi tripulación está deseando subir a bordo del barco y continuar nuestro entrenamiento para asegurarnos de que estamos listos para volver a la flota”.

El Fitzgerald fue uno de los dos destructores dañados en colisiones fatales de 2017 en el Pacífico. Diez marineros murieron cuando el destructor de misiles guiados John S. McCain colisionó con un petrolero civil cerca de Singapur unos dos meses después del accidente del Fitzgerald.

Ese barco regresó al mar en octubre para realizar pruebas después de años de reparaciones.

Los trágicos accidentes provocaron una serie de cambios en la forma en que la Marina entrena al personal para operar en los barcos, así como en los horarios de descanso y otras políticas. Los accidentes también provocaron fuertes críticas después de que los informes revelaran que los líderes de la Marina habían ignorado una serie de señales de advertencia en los meses y años anteriores a las colisiones.

El vicealmirante Richard Brown, comandante de la Flota del Pacífico de las Fuerzas Navales de Superficie, testificará esta semana ante los miembros de la Cámara de Representantes sobre el estado de preparación de la Marina en el Pacífico.

El USS Fitzgeral es trasladado desde Japón hasta el astillero en Mississippi.

Gina Harkins

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