Estados Unidos analizará una posible venta de aviones F-35 a Polonia.

La secretaria de estado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Heather Wilson, anunció ayer que una delegación estadounidense se reunirá con oficiales de la defensa de Polonia a finales del mes de mayo para informarles de las capacidades del avión sigiloso F-35 Joint Strike Fighter.

Se espera que el equipo estadounidense debata los costes de la compra del avión fabricado por Lockheed Martin, así como las capacidades de combate que aportaría este avanzado avión al ejército polaco.

“Quieren profundizar su relación con los Estados Unidos de América en parte mediante la interoperabilidad de equipos avanzados”, dijo Wilson tras un evento en el Meridian International Center en Washington. “Esas discusiones continúan y les proporcionaremos la información que podrían necesitar para tomar una decisión “.

Polonia ha estado buscando reemplazar sus aviones de combate MiG-29 Fulcrum y Su-22 Fitter de la era soviética durante varios años. Su fuerza aérea tiene 31 MiG-29 y 18 Su-22, según el Balance Militar de 2019 del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. En las últimas semanas, los funcionarios polacos han manifestado su interés por comprar 32 aviones F-35A.

Los funcionarios estadounidenses que se dirigen a Polonia son una señal evidente de que el posible acuerdo está pasando por el proceso estándar de las Ventas Militares Extranjeras (Foreing Military Sales).

El diseño del F-35 y su equipo electrónico hacen difícil el rastreo de misiles tierra-aire avanzados, como los S-300 SAM de largo alcance que Rusia despliega en su enclave de Kaliningrado, al norte de Polonia.

Cuando la Fuerza Aérea de Estados Unidos desplegó cazas F-15 desde el 104º Ala de Cazas a Estonia en 2016, los aviones volaron cerca de esos misiles tierra-aire rusos.

A principios de este año, el Cuerpo de Infantería de Marina voló sus aviones de ataque F-35B en Siria, donde Rusia también tiene desplegado el S-300.

El mes pasado el director del programa F-35, el vicealmirante Mat Winer mencionó a Polonia como un posible comprador junto con Grecia, Singapur y Rumania. 

Poco después el ministro de Defensa de Polonia, Mariusz Blaszczak, dijo a los medios de comunicación locales que el posible acuerdo del F-35 no estaba “muy lejos”.

Aunque la venta no ha sido aprobada por el Departamento de Estado, Wilson dijo que esta posibilidad surgió durante su visita a Varsovia el pasado mes de abril.

“De alguna manera quieren estar aliados con Estados Unidos”, dijo la secretaria. “Si hay algo que está muy claro, es que temen y detestan a los rusos”.

Wilson alabó el gasto en defensa de Varsovia, que ha ido en aumento durante casi tres décadas. Polonia es uno de los siete miembros de la OTAN que gasta más del 2 por ciento de su producto interior bruto anual en defensa.

Comprar un caza de quinta generación es caro e incluye una gran cantidad de entrenamiento, infraestructura y costes de mantenimiento más allá de la aeronave misma. En este momento, un F-35A, la versión de la Fuerza Aérea del Joint Strike Fighter, cuesta un poco menos de 90 millones de dólares cada uno. A efectos de comparación, en enero de 2018, el Pentágono estimó que la venta de 34 F-35 a Bélgica ascendía a 4.000 millones de dólares, si se tienen en cuenta todos los costes asociados.

Actualmente Polonia vuela una flota de cazas compuesta por cazas F-16 C/D, Mig-29 Fulcrum y Su-22.

Defense One

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