Estados Unidos no venderá a Taiwán sus modernos cazas furtivos F-35.

Estados Unidos se ha negado a vender los sigilosos F-35 a Taiwán por temor a que los espías chinos conozcan los secretos de sus mejores aviones de combate.

La indecisión del gobierno estadounidense sobre si vender o no sus mejores cazas furtivos F-35 a Taiwán, a pesar de la persistente demanda de Taipei a colaborar con más acuerdos en la compra de armas, ha caído como un jarro de agua fría no solo para las autoridades de Taiwán sino también para la multitud de espías chinos que Beijing tiene en la administración de la isla.

Al Pentágono le preocupa que el mejor armamento de vanguardia y la tecnología de defensa que se pudiera vender a Taiwán para ayudar a detener a Pekín, eventualmente terminase en manos de este último, dada la supuesta laxitud del contraespionaje en la isla y la sospecha de que las agencias estatales taiwanesas están infestadas de espías chinos.

Taipei propuso el año pasado al gobierno de Trump la compra de varios tipos de armas, entre los que se incluían los aviones de sigilo F-35, por valor de 3.000 millones dólares.

Los legisladores del gobernante Partido Progresista Democrático de Taiwán, han presionado al gobierno de la presidenta Tsai Ing-wen a realizar una profunda “limpieza de la casa” para garantizar que Beijing no se haya infiltrado en las agencias estatales, antes de continuar las conversaciones sobre más acuerdos.

El diario Taipei Times ha informado que el gobierno esperaba que el F-35, en particular la variante corta de despegue y aterrizaje vertical F-35B, proporcionara a la isla modernos aviones de combate que pudieran desafiar adecuadamente a los avanzados J-20 de China.

Caza furtivo chino Chengdu J-20.

Pero una oleada de casos de espionaje y filtraciones de inteligencia en menos de dos años transcurridos desde que Tsai Ing-wen llegó al poder, ha hecho creer a Washington que Taipei sería incapaz de mantener los F-35 alejados de las miradas indiscretas de Pekín.

El ex secretario de Defensa de los Estados Unidos, William Perry, advirtió en contra de la venta del F-35 a Taiwán. Perry, quien sirvió en el gabinete de Bill Clinton y coordinó el despliegue de un portaaviones estadounidense al Estrecho de Taiwán después de las pruebas de misiles realizadas por Pekín en 1996, dijo a la Agencia Central de Noticias de Taiwán durante su visita a la isla la semana pasada que Taiwán debería centrase más en entrenar a sus aviadores y a otras unidades claves para la defensa de la isla.

Todo esto hace ahora que Taipei tenga prisa por endurecer sus leyes “demasiado indulgentes”, con penas mucho más severas que disuadan a la gente del espionaje y del robo de los secretos de Estado.

La Cámara Legislativa de la isla está revisando un borrador de la Ley de Seguridad Nacional para retirar a cualquier empleado estatal su pensión si es condenado por espionaje u otra actividad deshonesta.

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