Japón busca un papel en el proyecto de avión europeo de vigilancia marítima.

En un nuevo intento por ganar su primer gran acuerdo extranjero de armas desde la Segunda Guerra Mundial, Japón propone a su cazador de submarinos P-1 para el nuevo proyecto franco-alemán de desarrollo de un avión de vigilancia marítima, según han informado fuentes del gobierno japonés.

Las conversaciones entre los tres gobiernos comenzaron el pasado año. Las autoridades japonesas también pidieron a Kawasaki Heavy Industries, que fabrica el avión anti-submarino P-1, que analice posibles asociaciones con la francesa Dassault Aviation y Thales SA, dijeron las fuentes, que tienen conocimiento directo de la propuesta pero no están autorizadas para hablar con los medios de comunicación.

“Si tratan de construirlo desde cero, costará mucho y su mercado potencial es pequeño, incluso si España u otros países europeos lo compran”, dijo una de las fuentes sobre el proyecto europeo.

Sin embargo, reconocen, que el P-1 puede ser difícil de vender en una competición con muchos pesos pesados ​​locales.

Avión japonés P-1

Airbus ha dicho que está explorando aplicaciones militares para su familia de aviones de pasajeros A320neo, incluyendo una versión de patrulla marítima. Además, otras fuentes de defensa europeas apuntan a que el fabricante de aviones francés Dassault Aviation está listo para adaptar su avión de negocios Falcon 8X para tales misiones.

Es probable que Boeing también ofrezca en esta competición a su P-8A Poseidón.

“Hemos presentado el P-1 a otros países con el respaldo del Ministerio de Defensa japonés”, dijo una portavoz de Kawasaki Heavy. “Sin embargo, no podemos comentar casos individuales”.

Alemania quiere reemplazar su anticuada flota de aviones de vigilancia marítima en respuesta a un aumento de las patrullas submarinas rusas a un nivel no visto desde el final de la Guerra Fría.

Los ministros de Defensa de Alemania y Francia firmarán un documento en el Berlin Airshow esta semana en el que acuerdan explorar el desarrollo conjunto de un nuevo avión de vigilancia marítima, dijeron fuentes militares alemanas.

Un portavoz del Ministerio de Defensa alemán se negó a comentar sobre estas cuestiones y añadió que “Alemania y Francia están considerando muchas posibilidades de ampliar la buena cooperación existente entre los ejércitos de ambos países”.

Avión de patrulla marítima Poseidón P-8A

Los dos países están explorando varios otros proyectos conjuntos de adquisición o desarrollo, entre ellos un nuevo avión de combate y un avión no tripulado militar. Los dos países también operarán conjuntamente una nueva flota de aviones de transporte Lockheed Martin C-130J.

VENTAS EN EL EXTRANJERO

El primer ministro Shinzo Abe puso fin hace cuatro años a una prohibición de décadas sobre las exportaciones de armas.

Pero desde entonces, su gobierno no ha sido capaz de vender equipos de defensa en el extranjero, debido a que los contratistas de defensa japoneses, aislados desde hace mucho tiempo, se enfrentan a un competitivo mercado global de armas.

En 2015, Japón ofreció el P-1 a Gran Bretaña, que eligió el P-8 de Boeing. En 2016 perdió un lucrativo contrato para abastecer a Australia con una flota de submarinos diesel, obra que fue adjudicada al contratista naval francés DCNS.

Analistas de defensa y fuentes militares europeas advirtieron que el P-1 se enfrentaría a una dura competencia por el proyecto franco-alemán, cuyo objetivo es construir un nuevo avión para 2035.

Japón, que desea estrechar lazos de seguridad más fuertes con Francia y Alemania, planea exhibir dos de sus aviones P-1 en la exhibición aérea de Berlín que durará cinco días. El P-1 está diseñado para operar tanto a gran altitud como a bajas velocidades más cerca del agua, y está reemplazando a la flota japonesa de Lockheed Martin P-3C Orión turbohélice.

Alemania también opera el Orión, mientras que Francia vuela el Atlantique 2, o ATL2, producido por Dassault Aviation en la década de 1980.

Avión francés Atlantique 2

Saab, Bombardier, Israel Aerospace Industry y Leonardo se encuentran entre otras compañías que buscan entrar en el mercado de patrullas marítimas.

El P-1 patrulla actualmente las aguas territoriales de Japón, que se extiende desde el Pacífico hasta el este del Mar de China, donde Pekín y Tokio están enzarzados en una disputa territorial por un grupo de islotes deshabitados.

El cuatrimotor, que sufrió un retraso debido a grietas en el fuselaje y en las alas y a problemas en el motor, entró en servicio en 2015. Es el primer avión de producción del mundo que utiliza cables de fibra óptica para transmitir comandos de control de vuelo desde su cabina.

Fuente: Reuters

Un comentario sobre “Japón busca un papel en el proyecto de avión europeo de vigilancia marítima.

  • el 17 mayo, 2018 a las 05:34
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    Es notable el interés de Japón por intentar la cooperación en el área de defensa con Europa, incluso ha realizado acuerdos de defensa bilaterales, por ejemplo con España; quizá busca abrir su espectro en esta materia, dominado hegemónicamente por EE.UU desde los años ’50. Con respecto al P-1, es un avión que ha entrado en servicio en 2015 y que aunque al inicio ha debido sortear algunos problemas de tipo estructural e integración de sistemas, actualmente ha superado todas sus dificultades y se encuentra plenamente operativo. Adoptar este avión significaría para Europa un ahorro de cientos de millones de euros, pues es una aeronave ya desarrollada y sólo restaría la integración de sistemas (y quizá motores) europeos (un grupo de empresas fabricantes de motores japoneses, entre los que se encuentra IHI, el fabricante de los motores XF-7 del P-1, son parte del consorcio IAE que produce los motores turbofan V-2500 del A-320). Para Japón, que como vemos ya tiene una cierta integración en proyectos civiles europeos y un acercamiento cooperativo militar, significaría la apertura de un mercado importante, que ayudaría a amortizar los gastos de desarrollo y la posibilidad de posicionarse favorablemente en un mercado muy competitivo y especializado al incorporar socios de semejante calibre. Hasta aquí lo positivo. En cuanto a los elementos negativos, es que el P-1 ha sido desarrollado específicamente para el patrullaje marítimo, de allí la necesidad de dotar al avión de cuatro motores. El A-320 Neo, que sería la plataforma desde la que Airbus partiría para desarrollar el patrullero marítimo, es un bimotor (como el P-8 Poseidón estadounidense, que a su vez está basado en el Boeing 737-800), lo que probablemente otorgaría un costo de ciclo operativo inferior. Además contaría con una línea de montaje ya asegurada, en marcha y con muchos pedidos por delante. Por lo tanto las células del PM se fabricaría junto al resto de la familia de los aviones de línea. Sólo habría que realizar las adaptaciones especiales para la misión de patrulla, con lo que los costos de adquisición serían inferiores. Deberán ser muy hábiles los japoneses para convencer a Francia y Alemania (socios principales de Airbus) que las ventajas que ofrecería participar de la producción del P-1 serán suficientes para persuadirlos de no emprender el desarrollo de su propia plataforma de patrulla marítima y lucha ASW/ASuW. Por otro lado los europeos deben considerar que desarrollar su propia plataforma deberá llevar un tiempo cobsiderable, y que la opción del P-8 Poseidón por parte de los posibles futuros clientes se reduce a medida que pasa el tiempo. Autralia, Gran Bretaña, India y Turquía ya han elegido el avión norteamericano. Los tiempos apremian… ¿podrá ser éste un factor determinante en la asociación entre Japón y Europa para producir el P-1 en conjunto? Japón, por su parte, ha modificado su propia constitución para que su país pueda participar en la fabricación de éste tipo de armamentos “defensivos”.

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