La Armada de Estados Unidos quiere más poder de combate en los buques clase Independence y Freedom.

Ingenieros de Lockheed Martin y Austal USA, los constructores de las variantes Freedom e Independence de los Buques de Combate Litoral (LCS) están trabajando en un plan de dos fases para añadir una mayor “letalidad” a los diseños de estos dos buques, la clase Independence, un casco trimarán de Austal USA, y la clase Freedom un monocasco tradicional construido por Lockheed Martin.

La primera fase consiste en añadir el misil Naval Strike, un misil subsónico anti-buque con un alcance de 100 millas náuticas de Raytheon y Kongsberg, el sistema de señuelo Nulka Mk 53 DLS (Decoy Launching System) que ayuda a defenderse contra los misiles avanzados adversarios, el SLQ-32, un paquete de guerra electrónica mejorado de superficie, una modificación a los sistemas de control de fuego para el cañón principal de 57 milímetros del buque y posibles actualizaciones del radar de combate TRS-3D de la nave.

La segunda fase está examinando la posibilidad de añadir sistemas de armas láser y la instalación de un sistema de lanzamiento vertical Mk-41 de ocho celdas en la variante Freedom, o lanzadores Mk-41 de una celda de nuevo desarrollo en toda la nave. 

Dos LCS Clase Independence

Además de las mejoras de letalidad, Lockheed está estudiando el uso de la plataforma LCS como una nave nodriza para la flota planificada de vehículos de superficie no tripulados de la Marina.

La Armada de los EE. UU. ha estado tratando de “mejorar” el diseño del LCS durante años, reconociendo que los barcos ofrecían muy poca utilidad de combate para su tamaño. Sin armas adicionales, la clase LCS no podría contribuir a las operaciones de combate contra una armada como la de China, e incluso podría convertirse en una carga que necesitaría de barcos más poderosos, como los destructores, para ayudar a defenderlos.

Buque LCS Clase Freedom

Incluso con estas mejoras, el LCS aún carecería de la capacidad de las fragatas Tipo 054 de la Armada china. Para obtener una mayor capacidad de combate, la Marina de Estados Unidos reconoció que necesitaba una nave más grande, del tamaño de una fragata. Se prevé que las futuras fragatas tengan 32 celdas de lanzamiento vertical, lleven cuatro u ocho misiles anti-buque de largo alcance y tengan potentes capacidades antisubmarinas. Después de seleccionar cinco diseños para competir el año pasado, se están solicitando ofertas para planes de construcción de 20 fragatas. La Marina quiere adjudicar un contrato para construir los nuevos buques en 2020, con el primer casco entregado en 2026.

Navy Recognition

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