La Fuerza Aérea de EE.UU. jubilará en 2030 los bombarderos B-1B y B-2 para dar paso al futuro bombardero de largo alcance B-21.

La Fuerza Aérea estadounidense comenzará a retirar sus bombarderos B-2 Spirit y B-1B Lancer en la década de 2030 a medida que construye su nueva flota de bombarderos de largo alcance B-21.

La Fuerza Aérea anunció ayer lunes que invertirá más dinero y más recursos en el veterano B-52 Stratofortress con capacidad nuclear dentro de la nueva estrategia prevista en el presupuesto para el año fiscal 2019.

La Fuerza Aérea está impulsando para que se lleve a cabo una revisión general del motor para el BUFF, o “Big Ugly Fat Fellow” (apodo con el que se conoce al B-52), ya que tiene la intención de mantenerlo volando hasta la década de 2050.

En los Presupuesto del Presidente presentados para el año fiscal 2019, la Secretaria de la Fuerza Aérea, Heather Wilson, así lo ha reconocido añadiendo que “continuaremos con las modificaciones necesarias en los B-1 y B-2 para mantenerlos preparados hasta que los B-21 estén en línea”.

Una vez que tengamos suficientes aviones B-21 operativos, los B-1 y B-2 se retirarán progresivamente, dijo en un comunicado la Fuerza Aérea. “Los plazos de entrega y jubilación dependerán de los plazos de producción y entrega”

“Si la estructura de fuerzas que hemos propuesto es apoyada por el Congreso, las bases que tienen ahora bombarderos tendrán bombarderos en el futuro”, agregó Wilson. “Serán B-52 y B-21”.

B-2 Spirit

Los B-1 no nucleares se mantendrán hasta 2036 y los B-2 hasta al menos 2032, según un informe preliminar de la hoja de ruta obtenida por primera vez por la revista Air Force .

Es tiempo suficiente para preparar nuevos jóvenes pilotos, entrenarlos y hacer que vuelen cada bombardero durante al menos 15 años.

La jubilación del B-1 ya se esperaba desde hace algún tiempo. Los actuales operadores del B-1dijeron recientemente al portal Military.com que estaban teniendo en mente que su misión de preparación podía cambiar para el futuro B-21 Raider el último programa multimillonario del Pentágono desarrollado por Northrop Grumman Corporación.

En una mesa redonda celebrada en la Base de la Fuerza Aérea en Dyess, Texas, el comandante del Ala 7ª de bombarderos, el Coronel Brandon Parker, dijo “intentamos prepararnos lo mejor que podamos por si los B-21 Raider viene aquí  y nuestros superiores decidan traerlo, estaremos listos”.

“Pero hasta que lleguen, vamos a continuar volando los B-1 a toda velocidad”.

El B-2, el bombardero sigiloso más avanzado del Pentágono, seguirá degradándose en tecnología en comparación con el B-21, que tendrá funciones tanto nucleares como no nucleares.

Normalmente el B-21podrá perseguir objetivos múltiples, pero sólo podrá llevar a cabo a la vez una descarga de armas nucleares. Se espera que los primeros B-21 alcancen la capacidad operativa inicial a mediados de la década de 2020.

Lo más revelador del último plan es cuánto está dispuesto a invertir la Fuerza Aérea en el Stratofortress de la era de la Guerra Fría.

B-1B Lancer

Según los documentos presupuestarios del año fiscal 2019, la Fuerza Aérea ha  solicitado 280 millones de dólares para las actualizaciones B-52H , un aumento de 168 millones con respecto al año anterior. Eso incluye dinero para “modernizar la flota de bombarderos que debe incluir el desarrollo de los motores de reemplazo del B-52H”, según los documentos.

Comparado con otros bombarderos, la longevidad, resistencia y carga útil del B-52 continuarán expandiéndose, argumentó Joe Biles, oficial de armas del B-52 e instructor del sistema de armas en la Reserva de la Fuerza Aérea.

“La comunidad del B-1 frecuentemente cita la estadística de que pueden llevar una carga útil más grande que la del B-52. En realidad, esas son cargas teóricas. La carga real que se acerca más al uso de esa capacidad en cualquiera de los aviones es una carga completa de misiles de crucero ALCM AGM-86B en el B-52, con un peso de 28.395 kilos”.

El B-52 está perdiendo el misil de crucero lanzado desde el aire, o ALCM. Un programa de armas de largo alcance, conocido como LRSO, reemplazará al ALCM AGM-86B , desarrollado a principios de la década de 1980.

B-2 Spirit

El Pentágono adjudicó a Lockheed Martin y Raytheon Corporation, contratos en agosto de 2017 para comenzar los trabajos preliminares sobre el LRSO.

Joe Biles continuó diciendo que mientras que el B-1 puede transportar más municiones conjuntas de ataque directo GBU-31 y misiles mixtos de aire a superficie, o JASSM, el B-1carece de variantes de JDAM debido a problemas de espacio en su bahía de armas.

En comparación, con el nuevo lanzador rotatorio convencional, el B-52 tiene la capacidad de lanzar 24 bombas guiadas de precisión, un nuevo récord que el avión estableció recientemente en Afganistán .

La Fuerza Aérea desea llegar a las 100 aeronaves del nuevo bombardero B-21 Raiders, llamados así por la Doolittle Raiders (la primera incursión aérea estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial realizada en abril de 1942, sobre territorio japonés).

Según su inventario la Fuerza Aérea cuenta con 62 B-1B Lancers, 20 B-2 Spirits y 76 B-52 Stratofortresses, con un total de 158 bombarderos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by wp-copyrightpro.com