La Marina de EE.UU. tiene 20 de estos novedosos buques de guerra. La pregunta: ¿qué hace con ellos?

La US Navy solicito al Congreso de Estados Unidos la construcción de 35 Buques de Combate Litoral (LCS) de las variantes Freedom e Independence. Lockheed Martin es el astillero que construye la variante monocasco Freedom y Austal construye la variante del trimarán Independence.

Se suponía que los buques de aproximadamente 3.000 toneladas ayudarían a la Armada a aumentar rápidamente su flota de primera línea. Pero los costes aumentaron hasta que cada barco pasó a costar a los contribuyentes más de 500 millones de dólares. Sus motores y otros sistemas han demostrado ser poco fiables, obligando a la Marina a suspender los despliegues de los LCS que finalizarán a principios de 2019.

La velocidad máxima de 40 nudos del barco se produce a costa de un alto consumo de combustible. La decisión de la Marina de equipar los LCS con módulos de tecnología voluminosa para diferentes misiones ha significado menos espacio para la incorporación de armas.

La reciente incorporación de misiles de ataque naval en los nuevos LCS mitiga un poco la escasez de armamento, pero los LCS seguirán siendo los únicos entre los buques de guerra de superficie que carecen de celdas de lanzamiento vertical para misiles antiaéreos y de crucero.

La decepción del Pentágono con estos barcos contribuyó a la decisión que se tomó en 2014 de detener la compra de los buques a solo 35 de los 53 barcos planeados, derivando los ahorros a un nuevo programa de construcción de un tipo de fragata de misiles convencionales.

Pero esos 35 LCS eventualmente podrían representar más del 10 por ciento de la fuerza de batalla de la Marina. Ahora la US Navy debe encontrar alguna manera de hacer uso de estos veloces buques.

LCS monocasco variante Freedom

Bryan Clark, analista del Centro de Evaluaciones Estratégicas y Presupuestarias en Washington, dijo al periodista David Larter, de Defense News, que los LCS a pesar de su falta de resistencia y armamento pesado, podrían funcionar bien como naves nodrizas para flotillas de barcos robóticos. La Marina ha comenzado los procesos de presupuesto y pruebas para adquirir potencialmente decenas de corbetas no tripuladas armadas con misiles.

“Creo que la Armada necesita mitigar esas limitaciones cambiando el uso de los LCS a un sistema de mando y control mucho más grande y a un soporte de apoyo de vehículos no tripulados”, declaró Clark.

“Por ejemplo, los LCS-2 (clase Independence) podría ser muy útil como anfitrión para buques de superficie no tripulados, buques submarinos no tripulados o vehículos aéreos no tripulados”, añadió. “Y luego podría apoyar a los UUV (Unmanned Underwater Vehicle) y USV (Unmanned Surface Vehicle) más grandes, haciéndolos llegar junto a la nave y usándola para proveer apoyo, reparación y combustible a los vehículos no tripulados”.

“Porque entonces puedes aprovechar el alcance del vehículo no tripulado para ir a hacer misiones, y el LCS no tiene que navegar, gastar combustible o arriesgarse a quedarse varado en algún lugar por un problema de propulsión”.

El analista Jerry Hendrix, de The Telemus Group en Virginia, dijo que en su opinión los LCS deberían enfocarse en la guerra contra las minas. La Marina se está preparando para retirar del servicio en poco tiempo a sus 13 cazaminas de la clase Avenger. Equipos de buzos y robots han comenzado a tomar el relevo en la guerra contra las minas, pero la flota todavía necesita barcos específicamente para la caza de minas.

Aún cuando los LCS potencialmente pudiesen encontrar nichos que controlasen robots y caza de minas, todavía podrían no ser capaces de contribuir a las principales operaciones de la flota, que tienden a girar en torno a grupos de batalla de portaaviones y grupos de acción de superficie armados con misiles.

Ambos tipos de grupos pueden atacar a larga distancia gracias a sus aviones de combate y a sus misiles SM-6 y Tomahawk. Pero el LCS no lleva aviones y no puede lanzar grandes misiles. Y su pobre eficiencia de combustible podría ser un retraso para un grupo.

“El problema es que las limitaciones de alcance significan que van a tener dificultades para estar con un grupo de acción en la superficie; tendrá que ser reabastecido con mayor frecuencia, dificultando el despliegue al resto de los buques, señaló Clark. “Por lo tanto, aunque tiene un alcance mayor con el misil de ataque naval, no sé si va a ser un gran valor añadido en un grupo de acción de superficie porque el grupo de acción de superficie en un futuro próximo tendrá otras opciones para alcanzar objetivos a esa distancia con los misiles Tomahawk de Ataque Marítimo y los SM-6 del Bloque 5”.

David Axe

3 thoughts on “La Marina de EE.UU. tiene 20 de estos novedosos buques de guerra. La pregunta: ¿qué hace con ellos?

  • el 25 diciembre, 2019 a las 10:07
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    Que los dejen para guardacostas!!

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    • el 25 diciembre, 2019 a las 14:48
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      Si porque mucho rollo rápido y luego ni es “rápido” ni es na…
      Da gusto ver que no somos los únicos que nos equivocamos con nuestros proyectos (lo digo por los “tira piedras sobre nuestro tejado” jajaja) ??

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      • el 26 diciembre, 2019 a las 00:19
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        No confundamos, estos barcos se proyectan en un momento en el que la amenaza no es Rusia ni China, mas bien la guerra asimetrica, lo que pasa es que en unos años los rusos y China han empezado a enseñar la patita y claro lso criterios para la defensa cambian nuevamente a los viejos paradigmas vuelven a la actualidad.
        Cuando estos arcos se proyectan Rusia y China no son una amenza, esa es la diferencia, y estos barcos para ese tipo de guerra no sirven.

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