La Marina pone tres grupos de ataque de portaaviones en las aguas de la Séptima Flota.

La Armada norteamericana ha estado realizando un lento y silencioso movimiento que le ha permitido reunir en aguas del Pacífico tres portaaviones y su grupo de batalla, en la zona que habitualmente patrulla la Séptima Flota, en un momento en el que las tensiones entre los Estados Unidos y Corea del Norte continúan enfrentadas.

Oficiales de la Marina restaron importancia a este hecho manifestando que los tres grupos que operan en el comando con sede en Japón, son una parte programada de un ciclo de despliegue planificado anteriormente.

“No es raro que coincidan en el tiempo de tránsito el grupo de ataque entrante con el saliente y que se superpongan cuando uno comienza un despliegue y el otro lo concluye”, según un comunicado de la Marina.

Aún así, los portaaviones Nimitz y Theodore Roosevelt entraron en las aguas de la Séptima Flota esta semana y está previsto que los portaaviones y sus respectivos grupos de ataque realicen visitas a los puertos de la zona, lo que sugiere que ninguno de ellos se alejara demasiado de la demarcación.

Mientras que los oficiales de la Armada remarcan que tener tres portaaviones de avanzada bajo el mismo mando directo es un asunto normal, no lo es para los analistas en un momento de tensión entre el presidente Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un.

El único portaaviones de la Séptima Flota permanentemente estacionado en la región, es el Ronald Reagan, y su grupo de ataque que llegaron a la ciudad portuaria surcoreana de Busan la semana pasada después de los ejercicios navales con Corea del Sur, cuyo objetivo era aumentar la preparación contra cualquier enemigo de la zona (Corea del Norte)  y mantener la estabilidad en esa parte del Pacífico.

El miércoles, el Nimitz, su grupo de ataque, ala aérea y escuadrón de destructores entraron en la extensa zona de operaciones de la Séptima Flota, tras concluir sus operaciones con la Quinta Flota con base en Bahrein.

El Nimitz y su grupo están programados para una visita al puerto y estarán listos para apoyar las operaciones en la región antes de regresar a casa, según un comunicado de la Marina.

El Nimitz se desplegó el pasado junio desde su puerto base de Bremerton, en Washington.

El Theodore Roosevelt y su grupo de ataque entraron a la aguas de la Séptima Flota el lunes después de abandonar su base en San Diego el 6 de octubre.

Su despliegue está programado también para incluir operaciones en las aguas de la Quinta Flota.

“El USS Theodore Roosevelt está preparado para llevar a cabo todas las posibles misiones, desde el socorro humanitario hasta las operaciones de combate”, dijo el comandante del portaaviones, el capitán Carlos Sardiello en un comunicado de prensa de la Armada. “Cuando un portaaviones  va en un despliegue, tenemos que estar preparados para cualquier cosa”.

La Séptima Flota es la más grande, y podría decirse que la más ocupada, pendiente de las órdenes desplegadas por la Marina.

Además de disuadir a Corea del Norte y contrarrestar la presencia de las armadas chinas y rusas, la Séptima Flota abarca más de siete millones de millas cuadradas, desde la frontera India-Pakistán al este hasta la línea internacional, y desde la Antártida hasta las Islas Kuriles al noreste de Japón.

La Séptima Flota ha sido objeto este año de una mayor indagación después de las fatales colisiones de verano que involucraron a dos de sus destructores, el Fitzgerald y el John S. McCain.

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