La nueva política de defensa de Japón añade ‘portaaviones efectivo’.

El Gabinete del Primer Ministro, Shinzo Abe, aprobó ayer martes las nuevas directrices de defensa en las que se pide que se mejoren las capacidades para hacer frente a los riesgos de seguridad en el mar, en línea y en el espacio exterior.

Las nuevas directrices del Programa de Defensa Nacional fueron aprobadas junto con el Programa de Defensa de Medio Plazo, que establece la política de defensa de Japón y la compra de armas en los próximos cinco años.

El programa estima que las compras de armas en los próximos cinco años ascenderán a un récord de 27,4 billones de yenes (242.000 millones de dólares).

El enfoque principal de ambos documentos han sido la inclusión de una redacción que permita la readaptación de un destructor de clase Izumo para dotarlo de capacidades de portaaviones.

Subrayando la sensibilidad de la cuestión a la luz de la postura sostenida durante mucho tiempo por el Japón de adoptar una postura exclusivamente defensiva para las Fuerzas de Autodefensa, la terminología para el destructor mejorado se mantuvo igual que en el documento anterior, y el buque actualizado se describe como “un destructor con capacidades multifuncionales”.

El socio menor de la coalición política, Komeito, no quería que en los documentos se indicara que el buque era un portaaviones, y mucho menos un barco de ataque.

Tras conversaciones con sus homólogos del Partido Demócrata Liberal, el nuevo buque fue descrito como un “destructor de operaciones de propósitos múltiples”, en un documento borrador aprobado por las dos partes. Sin embargo, incluso eso fue aparentemente un movimiento demasiado radical, y el nombre anterior fue adoptado.

El buque modernizado será capaz de desplegar aviones de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL). Las autoridades del Ministerio de Defensa están planeando usar aviones de combate furtivos F-35B de fabricación estadounidense en el buque.

En las directrices se cita el ritmo cada vez más rápido con que surgen diversas incertidumbres en el entorno de la seguridad nacional del Japón y se pide que se establezcan capacidades de defensa amplias y multidimensionales que permitan hacer frente a los ataques en el ciberespacio, así como a las amenazas en el espacio exterior y a los ataques de ondas electromagnéticas.

En el documento se afirma que esas actividades podrían representar una amenaza existencial para el Japón y que es necesario mantener la superioridad en las nuevas esferas.

Para aplicar una “estrategia entre dominios” que combina los tres brazos de las Fuerzas de Autodefensa junto con nuevas capacidades para hacer frente a las amenazas en el trío de áreas, las directrices piden reforzar las capacidades de defensa cibernética que permitan a Japón combatir las habilidades de un enemigo para utilizar su propio ciberespacio. También se pide una nueva fuerza para hacer frente a las amenazas en el espacio exterior.

Si bien el documento dice que es necesario utilizar aviones STOVL para reforzar las defensas aéreas a lo largo de las costas del Pacífico en una nación con un número relativamente bajo de aeropuertos, también se deja claro que, incluso después de la modificación del Izumo, el avión STOVL no estará  permanentemente basado en el destructor. Por el contrario, sólo se les llamará a la acción en caso de conflicto militar o desastre natural.

Esta redacción se incluye para enfatizar que las nuevas directrices no se desvían de la postura tradicional del gobierno japonés para tener unas fuerzas exclusivamente orientadas a la defensa.

Junto con los dos documentos, el Gabinete también aprobó ayer un plan para que la Fuerza de Autodefensa Aérea tenga finalmente un total de 147 aviones F-35.

El ASDF (Fuerza Aérea de Autodefensa) está en proceso de adquirir 42, con 105 adicionales que se comprarán a Estados Unidos. De los nuevos aviones, 42 serán los STOVL F-35B, mientras que los otros 63 serán F-35A. Se espera que el coste total de las aeronaves adicionales sea de unos 1,2 billones de yenes (10.600 millones de dólares).

Asahi Shimbun

Un comentario sobre “La nueva política de defensa de Japón añade ‘portaaviones efectivo’.

  • el 20 diciembre, 2018 a las 10:41
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    21 F-35B para cada uno de los dos portaaviones. Excelente jugada, el potencial de ataque de esa flota será enorme.

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