La OTAN necesita con urgencia actualizar o cambiar sus aviones AWACS.

La OTAN se enfrenta a costes significativos si no actúa pronto para elegir un sucesor para su envejecida flota de 14 aviones de vigilancia del Sistema de Control y Alerta Aérea Boeing E-3A AWACS, a menudo llamados los “ojos en el cielo” han señalado altos dirigentes de la Alianza.

Michael Gschossmann, gerente general de la agencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que supervisa la flota de AWACS, dijo que esperaba finalizar para diciembre un contrato de 750 millones de dólares con el fabricante de armas estadounidense Boeing para extender la vida útil de la aeronave hasta 2035, con otros 250 millones de dólares más destinados al diseño, repuestos y pruebas.

Pero agregó que era fundamental decidir rápidamente cómo reemplazar los aviones de la era 1979-1980, con sus distintivas cúpulas de radar en el fuselaje, o la OTAN tendría que tomar medidas costosas para mantenerlos volando aún más tiempo.

Los aviones AWACS se encuentran entre los pocos activos militares de propiedad de la OTAN y operados por ella, y no por Estados individuales. Se utilizan para llevar a cabo misiones como la vigilancia de policía aérea, el apoyo a las operaciones de lucha contra el terrorismo, las evacuaciones y la respuesta a las crisis.

Gschossmann declaró a Reuters que la OTAN podría seguir el ejemplo de los estados miembros como Gran Bretaña y Turquía en la compra del E-7, un nuevo avión de radar también construido por Boeing. Esos aviones, afirmó,  eran lo suficientemente grandes como para añadir nuevas capacidades potenciales, como operar aviones teledirigidos para ampliar la vigilancia, en los próximos años.

“Tenemos que asegurarnos de que adquirimos un sistema que tenga potencial de crecimiento, pero que también, por razones financieras y de tiempo, se base en las capacidades existentes”, agregó.

La OTAN está considerando la cuestión de la sustitución del AWACS como parte de un estudio más amplio de la vigilancia, pero el proceso se ha prolongado debido a la rápida evolución de las amenazas y a las nuevas capacidades emergentes.

Francia y Estados Unidos también operan aviones E-3A y podrían comprar aviones E-7 en los próximos años, lo que podría reducir los costes de precio al generar mayores cantidades de pedidos.

“¿Por qué no apostamos por la tecnología probada que ya tenemos en el E-7 y proporcionamos a la OTAN un cierto número de esos aviones? Eso nos daría una capacidad básica que podría ampliarse en el futuro”, dijo.

George Riebling, subdirector general de la agencia y antiguo alto funcionario estadounidense, dijo que a la OTAN se le estaba acabando el tiempo.

“Si no tienes ni idea de lo que vas a hacer para sustituir al AWACS de la OTAN, entonces la ‘F’ en el Programa de Extensión de Vida Útil Final (FLEP) no puede ser la final”, dijo. “Habrá cosas que tenemos que hacer con la flota E-3A de la OTAN para que siga volando más allá de 2040”.

El programa FLEP actualizará el sistema de misión de la aeronave, así como los procesadores de su antena de medidas de soporte electrónico (ESM). Pero no cubre el radar en sí, lo que habría duplicado el coste.

Business Insider

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