La OTAN preocupada por los Ejercicios militares rusos Zapad 2017

Un año más, Rusia realizará ejercicios estratégicos a gran escala de planas mayores como ya hiciera el pasado año en el ejercicio Cáucaso 2016 desarrollados en el mes de septiembre en el distrito militar sur (provincia de Astracán) en el que se simularon las tácticas y técnicas para repeler una agresión enemiga y donde se practicaron por primera vez técnicas de guerra informativa dirigida contra un enemigo ficticio. Como era previsibles estas tácticas no fueron desveladas pero a juicio del general Valeri Guerasimov, “son tan importantes su dominio que incluso pueden ser superiores al dominio del armamento y material bélico moderno”.

Para el próximo ejercicio Zapad 2017 (Occidente 2017) que se realizará del 8 al 29 de septiembre, Rusia contará con Bielorrusia como país aliado. Estas maniobras, están llamadas a fortalecer la seguridad de ambos países ante los nuevos retos y amenazas.

En estas maniobras está previsto que participen unos 13.000 militares de uno y otro país. Rusia destinará sus tropas terrestres y fuerza aérea, incluida aviación estratégica, unidades antiaéreas y tropas radiotécnicas. Por su parte Bielorrusia apoyará el ejercicio con unos 2.000 reservistas. La zona del ejercicio no ha sido comunicada pero se apunta con mucha probabilidad en el este de Rusia o incluso en territorio bielorruso.

La respuesta de la OTAN no se ha hecho esperar y el teniente general estadounidense Ben Hodges, comandante de las fuerzas americanas en Europa ha exigido a Rusia transparencia de los ejercicios militares con la presencia de observadores y medios de comunicación en las maniobras que permitan reducir las preocupaciones.

“Rusia debe invitar a los medios de comunicación para que sigan las maniobras, tal como hace la OTAN cuando realiza ejercicios”, señaló Hodges.

La presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaitė, en declaraciones recientes, ha manifestado  que los ejercicios de Rusia y Bielorrusia supuestamente revelan sus preparativos para una guerra contra Occidente.

Por su parte la OTAN vigilará de manera constante el desarrollo del ejercicio aunque en palabras de su secretario general, Jens Stoltenberg, ha afirmado que no ve amenaza rusa para el flanco este de la Alianza y  ha destacado que considera importante el diálogo con Rusia y el mantener abiertos los canales de comunicación entre los militares porque contribuyen a la transparencia y predictibilidad en el caso de los ejercicios como el Zapad 2017.

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