La pregunta que la Marina no quiere hacer: ¿está obsoleto el portaaviones?

La Armada de los Estados Unidos tiene actualmente en servicio la flota de portaaviones más grande del mundo con 10 buques de la clase Nimitz y otro más de la clase Gerald R. Ford. 

Mientras tanto, China tiene dos portaaviones (sólo uno operativo) y es probable que construya alguno más. El Reino Unido y la India también están construyendo nuevos portaaviones y Rusia y Francia tienen uno cada uno de esos buques. 

Para las armadas de todo el mundo, el portaaviones es un símbolo de prestigio y poder, muy parecido al acorazado en su época. Pero la pregunta que se hacen algunos expertos de estos gigantes del mar, es si ¿siguen siendo los portaaviones una herramienta efectiva de guerra o son simplemente elefantes blancos muy caros?

Muchos han pronosticado la desaparición del portaaviones desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Los barcos además de caros, son grandes y extremadamente vulnerables a toda clase de amenazas. Esos desafíos, que se remontan desde hace décadas, han incluido todo tipo de amenazas, desde torpedos de búsqueda y misiles de crucero hasta misiles nucleares tácticos. Hasta ahora, el portaaviones ha seguido siendo la reina de los mares, pero los poderosos buques no se han enfrentado en un conflicto de alto nivel desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

¿Podría ser que el portaaviones esté obsoleto en la era de las armas de largo alcance guiadas con precisión?  Tal vez, es difícil de saberlo. Sin embargo, quizá no fue hasta que los bombarderos japoneses hundieron el buque de guerra de la Marina Real Británica HMS Prince of Wales y el crucero de batalla HMS Repulse, el 10 de diciembre de 1941, en el golfo de Siam, frente a Kuntan, que las grandes potencias navales del mundo se dieron cuenta que la era del acorazado se había terminado. Los portaaviones nunca se enfrentaron a una situación así.

Muchos analistas navales sospecharon que los días de los portaaviones estaban contados durante la segunda mitad de la Guerra Fría, cuando la Unión Soviética desarrolló misiles de crucero anti buque avanzados de largo alcance -junto con bombarderos, barcos de superficie y submarinos para transportarlos- con los que atacar a los poderosos buques. Sin embargo, ni la doctrina soviética ni la estrategia de la Batalla Aérea Externa de la Armada para derrotar un ataque de este tipo, nunca fueron puestas a prueba. Los modernos aviones Grumman F-14 Tomcat de la época, los cruceros Aegis y otros elementos del grupo de batalla de portaaviones nunca se enfrentaron contra el Tupolev Tu-22M Backfires de la Unión Soviética, los submarinos de clase Oscar con misiles nucleares guiados o los cruceros de clase Slava y Kirov y su arsenal de misiles.

En el cuarto de siglo transcurrido desde el final de la Guerra Fría, la amenaza para el portaaviones estaba latente y el poderío estadounidense recorrió el mundo sin control. Sin embargo, China, resentida por la crisis del Estrecho de Taiwán en 1996, donde el portaaviones USS Nimitz y su grupo de batalla y el Belleau Wood navegaron entre el continente y Taiwán, prometió que no se dejaría humillar nuevamente y comenzó a desarrollar contramedidas. Esas contramedidas son una nueva generación de misiles balísticos y de crucero antibuque, que teóricamente podrían paralizar o hundir un portaaviones a más de 1200 millas náuticas de distancia.

El portaaviones USS Gerald R.Ford (CVN-78)

China -junto con una Rusia emergente- ha invertido miles de millones en construir una fuerza que, en teoría, podría mantener a raya a la Armada de Estados Unidos y a sus portaaviones. La idea es que Estados Unidos no arriesgaría un portaaviones de 13.000 millones de dólares para intervenir en un conflicto extranjero porque la pérdida, o incluso el daño, de un buque de este tipo, equivaldría a un desastre nacional. 

La Marina de los EE.UU. insiste en que sus portaaviones pueden luchar incluso dentro de la zona de misiles balísticos anti buque del moderno DF-21D chino, pero la Marina podría no tener en cuenta el coste político para Washington si una de sus plataformas de clase Nimitz fuese dañado o destruido. Una posibilidad de este tipo, sería un duro golpe para el prestigio nacional y la credibilidad estadounidense.

Pero hay un precedente para las suposiciones de China. Ya en 1905, los teóricos navales británicos planeaban que la pérdida de un solo barco de guerra equivaldría a un desastre nacional por haber invertido tanto poder de combate y recursos en un solo barco. Por supuesto, como en el pasado, esas predicciones resultaron ser ciertas después de la Batalla de Jutlandia, donde a pesar de una pequeña victoria táctica, la flota imperial alemana de alta mar nunca desafió directamente el poder de la Marina Real británica porque Berlín no quería arriesgar sus costosos acorazados. En vez de eso, los alemanes se concentraron en la guerra submarina y de minas, y el acorazado se volvió irrelevante en gran medida.

El portaaviones -como el acorazado- es una inversión masiva del tesoro nacional y concentra una enorme cantidad de poder de combate y prestigio nacional en una sola plataforma. Con el surgimiento de las armas guiadas de precisión de largo alcance, el portaaviones -como el acorazado antes de enfrentarse al poder aéreo- podría ser demasiado vulnerable para sobrevivir. Y si un buque así, es demasiado vulnerable para servir en primera línea, ¿por qué pagar 13.000 millones de dólares por un barco? Sin embargo, hasta que no haya otro conflicto de gran alcance en alta mar, el destino del portaaviones no estará claro. Es posible que el buque demuestre su valía, pero también es posible que sólo sea un caro elefante blanco al alcance de los modernos misiles.

The National Interest 

12 comentarios sobre “La pregunta que la Marina no quiere hacer: ¿está obsoleto el portaaviones?

  • el 4 junio, 2018 a las 21:17
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    El portaviones no está obsoleto, todavía no, le quedan décadas, es un buque de enorme proyección de ataque, eso ni lo supera un submarino ni un crucero, la vulnerabilidad siempre existió , pero dudar de su eficacia ….son aeropuertos móviles , si tengo un sub que lanza a 1200km desde un portaaviones lo puedes hacer desde más lejos …

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    • el 5 junio, 2018 a las 14:56
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      Se puede desde la costa. Los nuevos misiles antibuque pueden acertar desde + d 2.000 millas a un buque sin arriesgar. Veamos un ejemplo; España toma a la fuerza Gibraltar y G.B. manda sus 2 portaaviones con su flota d escolta. Bien. España con el cohete\misil Capricornio-1 puede hundir la flota inglesa antes d ver las costas españolas y a un coste infimo si lo comparamos con lo q cuesta un despliegue d una gran flota d desembarco y ataque. (Amen d unos buenos apatatos d patrulla martm. q podrian lanzar misiles y torpedos contra esa flota sin arriesgar). Y x supuesto, los submarinos nuevos q supondrian una amenaza clara.

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      • el 7 junio, 2018 a las 13:37
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        Perdone pero no existe el misil Capricornio. Ni el 1 ni el 2. Fue un proyecto abortado antes de nacer. Se abandonó en los 90.
        Actualmente se está trabajando en un lanzador suborbital/orbital, el Arion 1 y 2, pero es un proyecto civil de la empresa PDLSpace.
        Eso sí, España dispone de misiles de crucero Taurus y antisubmarinos Harpoon.

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    • el 6 septiembre, 2018 a las 16:17
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      Un Yassen, de los dos que ya tiene operativos Rusia, lanza sus 20 Onix contra una Taskforce y no queda nada de ella, y no digamos si envez de Onix son Zirkon …. Otra posibilidad: Un Borei de los 4 que ya tiene operativos Rusia, lanza sus 16 Bulava, contra las 10 Taskforce que tiene operativas USA y no queda nada de ellas …

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  • el 5 junio, 2018 a las 03:47
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    Partiendo de la base que el portaaviones es un símbolo militar que representa el poderío económico ético y militar del ecosistema internacional post Breton Woods, es similar al símbolo que representaba el Ironcland Ram de la Inglaterra victoriana, o el Cuarto Español del siglo de oro español. Los imperios siempre buscan símbolos y la caída de esos símbolos marca el fin del imperio, ya sea por derrota, inutilidad o avance tecnológico. Recordemos que el portaaviones fue escogido por USA en los años 30 como plataforma de proyección de poder militar, pero antes ensayó el Portaviones volador, en base a dirigibles de la marina, o el acorazado monocalibre, de hecho ellos fueron los primeros en iniciar la construcción de un monocalibre el Michigan, en 1904, aunque los ingleses lo terminaron primero canibalizando los acorazados policalibre que estaban en construcción para sacar el Dreaghnouht del dique al mar en 18 meses. Quizá si la derrota del portaaviones sea la incapacidad del país de poder renovarlos y reemplazarlos de aquí a 20 años por otros de nueva construcción, o de no poder darle grupos aéreos de capacidad que igualen las unidades con base en tierra. Tiendo a creer que el fin del portaaviones está ligado al fin del dólar como divisa de privilegio mundial, y habrá que ver con qué lo quiera reemplazar China como símbolo de poder, quizá una vuelta al portaviones volador con un portaaviones geoestacionario en altura, o una plataforma espacial que lance piedras de tugsteno a hipervelocidad.

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  • el 5 junio, 2018 a las 09:44
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    El dominio del mar creo que ya es dl submarino. Un teorico militar dijo hace unos años que en la guerra en el mar del futuro habra dos tipos de buques de guerra, los submarinos y los blancos faciles. Pero para proyectar poder naval sobre tierra el portaaviones es imprescindible. Un bombardeo preparatorio de una operacion anfibia realizado con misiles lanzados desde submarinos si que seria un desastre para cualquier presupuesto nacional

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  • el 5 junio, 2018 a las 15:03
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    De hecho. En 1998 el almrt. Americano dejo dicho q haber tenido España uno solo d esos nuevos sumergibles q se inventaron aqui, su flota hubiera sido derrotada y España hubiera ganado la guerra y no hubiera perdido sus colonias. Pero en este pais, desde hace tiempo los politc. nunca han dado la talla y jamas se aprecio la gran cantidad d buenisimos ingenieros e inventores q hemos tenido. Otro gallo nos hubiera cantado d haber tenido + vista politc. y d haber apostado x politc. d invesion en desarrollo cientifico como hicieron otras potencias.

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  • el 5 junio, 2018 a las 15:10
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    Hoy dia, a una potencia como España, le interesa mas tener 3 buques como el J. Carlos I.. Para q 2 esten siempre operativ. Ademas, son multipropositos y con un minimo d arreglos pueden llevar un peq. escuadron d buenos aviones. Amen d que si bien se mira, nuestros potenciales enemigos bienen d Africa (vease Marruecos) pues ante un hipotetc. ataque a las Canarias con 3 grandes buques + una muy buena Inf.Marina acompañada d una buena aviacion basada en tierra y los subm. Seria + q suficiente para hacerlos desistir!!

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  • el 28 junio, 2018 a las 17:24
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    Aunque son un arma d disuasión, diría q si. Son vulnerables. Pero los nuevos avances en cañones láser y electromagnéticos amén d la sería protección q los grupos d escolta le dan contra subm. aún creo en ellos..

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  • el 28 junio, 2018 a las 17:32
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    Y reitero, España necesita 3 buques tipo el J.Carlos I para tener siempre 2 operativos. Invertir en defensa es invertir en I+D+I y puestos d trabajo, prestigio y no volver a perder el tren del progreso (x culpa d unas izq buenistas) q solo han traído derrotas y atraso. (Véase subm. o helicópt) aprendamos d una vez y la clase política le diría q trabajen bien y con miras en un futuro próspero..joder

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  • el 1 abril, 2019 a las 18:03
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    Realmente, los buques escolta están para defender al buque que lleva el ala aérea. La medidas de protección en la mayoría de armadas son muy elegantes, y parecen efectivas, pero nunca se han puesto a prueba, realmente, basta con un solo misil balístico, que de un grupo de estos en un ataque coordinado, alcance a uno de estos complejos barcos, donde los sistemas de funcionamiento-operativos, son sumamente complejos y hasta en tiempo de paz, estas naves demandan de estrenos cuidados de mantenimientos, un misil balístico impactando a semejante instalación flotante, automáticamente la dejaría fuera de operaciones, y de vuelta a un puerto seco, por varios meses. No es necesario que lo hundan. Yo creo que estas grandes naves, solo sirven para amenazar a naciones podres, realizar operaciones de vigilancia en alta mar. Pero estos gigantes no están hechos para ir a bloquear a naciones con un nivel militar como el de China o la nueva Rusia, que a pesar de que Rusia tenga una economía como la de España, tiene una tecnología muy avanzada en armas modernas, especialmente en lo que se refiere a misiles balísticos y submarinos que si bien no son lo más modernos están bien equipados para luchar en las zonas de su mar patrimonial. Es por eso que los Estados Unidos o la misma Europa, dejarán que Rusia invadiera Crimea, sin que solo se pasaran sanciones económicas y punto .

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  • el 1 junio, 2019 a las 06:16
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    La pregunta es clara: ¿los portaaviones están desfasados, son obsoletos? Ante sus posibles amenazas, podríamos hacernos la misma pregunta acerca de los submarinos y de cualquier otro buque flotante. De todas maneras lo que se pretende dilucidar es si serían válidos en una guerra contra países dotados de sistemas de armas con tecnológías avanzadas similares, o bien en un conflicto “de policía” contra un país de menores recursos, pero que cuente con misiles capaces de hundir o averiar uno de éstos buques. Se especula en tal caso cuáles serían sus consecuencias políticas y el futuro de éstos carísimos leviatanes. Pero bueno, hasta que no suceda algo así, la cuestión seguirá perteneciendo al terreno de la especulación. De todas maneras, el concepto del portaaviones como arma disuasoria sigue siendo válido. No imaginamos que la nación militar y económica más poderosa del planeta necesite 12 portaaviones para demostrar prestigio. Además estamos viviendo una época en que se están construyendo más portaaviones que cuando sus teóricas “amenazas” que los convertirían en obsoletos no existían. Se ha mencionado a China como una de las primeras naciones en desarrollar armas capaces de hundir portaaviones; sin embargo ha recorrido un camino híper acelerado para dotar a su armada con estos buques y desarrollar una aviación naval. Actualmente tiene dos en servicio (uno operativo y otro para instrucción), tiene otro cuya construcción se encuentra muy avanzada, y un cuarto que se sabe se ha puesto quilla, además de otros dos planificados para entrar en servicio en la década siguiente. No pareciera que China los construya para “mostrar pabellón”. Se han referido a la obsolescencia del acorazado durante la SGM, y que ésta se demostró con el hundimiento de un acorazado (el más moderno de su armada) y un crucero de batalla británicos por aviones japoneses en diciembre de 1941. Estos buques no estaban preparados para defenderse de ataques aéreos de bombas y torpedos desde varias direcciones y alturas simultáneamente, que saturaron sus defensas, y estaban escasamente protegidos por buques de escolta. Lo mismo puede decirse del hundimiento del “Yamato” y “Musashi” japoneses y varios otros ejemplos. Ahora bien, dursnte los primeros años del cobflicto se tomó debida nota acerca de la ineficacia de las armas antiaéreas, el volúmen de fuego necesario y sistemas de puntería para combatir a los aviones modernos. Cuando éstos buques actuaron en el marco de una flota cerrada, con múltiples escoltas en formación escalonada y dotados de suficientes armas antiaéreas (que esperaban al enemigo), los ataques aéreos disminuyeron su eficacia. Es que la guerra naval (y toda en general) siempre ha sido así. Cuando una nueva arma irrumpe con eficacia, pongamos por caso al sumergible en la PGM (aunque hay cientos de ejemplos), aparece su correspondiente contramedida. En éste caso, el ASDIC (además del hidrófono y las cargas de profundidad), pudieron finalmente derrotarlos. La evolución natural del sumergible hizo que en la SGM no alcanzara con las armas anteriores, siendo el radar y los portaaviones de escolta quienes derrotaron a los sumergibles alemanes por segunda vez. Desde que aparecieron los buques blindados, la cuestión siempre fue la lucha de la capacidad perforante de los proyectiles contra la coraza. Cuando se hizo evidente que por más que creciera el espesor y el compuesto de las corazas jamás evitarían ser perforadas, se empezaron a utilizar otras respuestas a la manera de proteger un buque. Se pasó entonces a la protección por zonas, estratificación celular y control de daños, que se demostraron muy efectivas, tal como ejemplifica el acorazado estadounidense “South Dakota” (BB-57) durante la batalla de Guadalcanal en noviembre de 1942 en que recibió más de 40 proyectiles de 356 y 203 mm sin sufrir daños que pusieran en peligro de hundimiento al buque. Éste y otros ejemplos demuestran que el acorazado había llegado al cénit de su desarrollo justo en los años de la SGM, mostrando marcada diferencia entre los buques más antiguos y los de nueva construcción, tal como demuestra el enfrentamiento entre el “Bísmarck” y el “Hood”. Pero no pudieron superar los ataques aéreos masivos. En definitiva durante la SGM se asistió al fenecimiento de un arma (el acorazado) y la maduración de otra (aviación embarcada), provocando una hegemonía que dura hasta nuestros días. Cuando hablamos de portaaviones y sus amenazas, en general tendemos pasar por desapercibido un concepto. Así como el acorazado era un buque cuyo objeto era transportar cañones de grueso calibre, el objeto del portaaviones es ser una plataforma flotante para transportar aviones, que constituyen su armamento. Los aviones han evolucionado al punto de que no solamente son verdaderos destructores de buques de superficie y submarinos, sino también capaces de combatir las amenazas (aviones, misiles, torpedos supercavitantes, etc.). Habrá que corroborar en guerras reales entre naciones dotadas de armamentos tecnológicamente similares, si las amenazas que éstos puedan constituir logran perforar las defensas de un grupo de batalla y dañar o hundir a los portaaviones, desplazándolos del centro del poderío naval, convirtiéndolos en obsoletos y reemplazándolos, quizá, por otro tipo de buques, un nuevo “rey de los mares”. Podríamos suponer que éste sea el submarino, a pesar de haber sido derrotado dos veces en su infancia y su adolescencia. Quizá esta arma ya se encuentre lo suficientemente madura como para reinar en los mares… bajo su superficie.

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