La Reina Isabel II da la bienvenida a la flota al nuevo portaaviones Queen Elizabeth.

La reina Isabel II participó ayer en la Base Naval de Portsmouth en la ceremonia que marca la entrada oficial del portaaviones Queen Elizabeth, futuro buque insignia, en la lista de buques de la Royal Navy. Durante el acto estuvo acompañada por la Princesa Ana y el secretario de Defensa, Gavin Williamson junto a destacados militares.

La clase Queen Elizabeth estará compuesta por solo dos barcos que se construyen para la Marina Real. El primero de ellos, el HMS Queen Elizabeth, se espera pueda entrar en servicio en 2020 y el HMS Príncipe de Gales para el 2023.

El HMS Queen Elizabeth, diseñado originalmente en 1999, es el barco más grande jamás construido para la Navy. En julio de 2014, la soberana británica bautizó el barco en el puerto escocés de Rosyth, donde fue construido.

La llegada del Reina Isabel marca el regreso de Gran Bretaña al exclusivo club, con esta capacidad de “proyección de poder”. Durante años será el mayor portaaviones europeo  con 65.000 toneladas, contra las 42.000 toneladas del buque insignia de la Marina francesa, el Charles de Gaulle.

Con una cubierta de vuelo de 280 metros de largo y 70 metros de ancho, el Queen Elizabeth puede alojar hasta 26 F-35B de despegue vertical (fabricado por Lockheed Martin) y, dependiendo de la configuración, hasta una docena de helicópteros. Un trampolín en la proa del barco ayudará a los aviones a despegar quemando menos combustible.

Primeras pruebas de aterrizaje en otoño de 2018.

Las dos “islas”, una como puente de mando del barco y la otra para las operaciones aéreas, culminarán a 56 metros de altura, cuatro más que las cataratas del Niágara. Este gigante de los mares será impulsado por dos turbinas de gas, la no utilización de energía nuclear, afectará a la autonomía en el mar que requerirá repostaje frecuente.

La tripulación de 700 marineros será completada por el personal que opera los aviones y helicópteros, con un total de 1600 hombres a bordo.

Las primeras pruebas de aterrizaje del F-35B están programadas para el otoño de 2018 frente a las costas de los Estados Unidos. El Queen Elizabeth estará operativo en diciembre de 2020 (y en diciembre de 2023 a plena capacidad). Para entonces, se espera que la clase Queen Elizabeth tenga un barco hermano, el portaaviones Prince of Wales. Se espera que se entregue a finales de 2019, principios de 2020, para que entre en funcionamiento progresivamente para el 2023.

Actualmente hay 150 oficiales de la Marina Real y de la RAF entrenando en los Estados Unidos con los 13 aviones F-35B que Lockheed Martin ya ha entregado.

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