La USAF adjudica 6.400 millones de dólares para servicios de “dogfight”.

El pasado viernes 18 de octubre, el Pentágono anunció que siete compañías militares privadas [SMP] compartirían una bolsa de 6.400 millones de dólares para proporcionar servicios simulados de peleas de perros (dogfight) y entrenamiento de combate aéreo durante los próximos cinco años a las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos.

Las compañías seleccionadas son Air USA, ATAC, Blue Air Training, Coastal Defense Inc., Draken International, Tactical Air Support y Top Aces.

Durante cinco años, estas SMP volarán sus propias flotas de aviones de combate contra los modelos de la USAF durante los ejercicios de la serie Bandera Roja, dice la USAF en su aviso de adjudicación. Dichas actividades están destinadas a ayudar al servicio a mejorar su rendimiento luchando contra un número creciente de aviones de alto rendimiento en los inventarios de China y Rusia.

La USAF quiere contratistas con una combinación de tipos de aeronaves contra las cuales entrenar a sus pilotos de aeronaves de cuarta y quinta generación. Todas las plataformas deben poder transportar cápsulas de contramedidas electrónicas suministradas por el gobierno y misiles infrarrojos de entrenamiento aéreo cautivo, y ser compatibles con los sistemas de detención en un campo de aviación, entre otros requisitos comunes.

Fue con este contrato en mente que ATAC adquirió los Mirage F1 que la Fuerza Aérea de Francia (Armée de l’air) retiró del servicio en 2014. Draken International ha hecho lo mismo, comprando aviones similares que fueron utilizados por el Ejército del Aire español.

Múltiples compañías han comprado y revisado combatientes viejos de países extranjeros para participar en el programa de Apoyo Aéreo Contratado de las Fuerzas Aéreas de Combate. Por ejemplo, Draken International compró una flota de 22 Dassault Mirage F1M y F1B de la fuerza aérea española.

Mirage F-1CR de la Fuerza Aérea francesa

Sea como fuere, otro avión bien conocido en Francia también debería utilizarse como avión agresor para los pilotos de combate estadounidenses como parte de este mercado. De hecho, Top Aces y Air USA tienen Alphajet, un avión que todavía está en servicio en el escuadrón de caza Côte d’Or 3/8, cuya misión es asumir el papel de “agresor” dentro la Fuerza Aérea.

Los Alphajets, adquiridos en Alemania, “se han sometido a un impresionante programa de modernización, que incluye características de vanguardia como sistemas de visualización multifunción, componentes aeroelectrónicos, un sistema de gestión de vuelo, equipo de vuelo IFR, un sistema táctico de navegación aérea, asientos de eyección de Martin Baker y un nuevo sistema de salida de la carlinga”, afirma Top Aces, quien confía en que pronto pueda ser implantado en el F-16A.

Cabe señalar que Draken International tiene, junto con sus Mirage F1M, un avión Atlas Cheetah, que en realidad es una variante modernizada del Mirage III, desarrollado en Sudáfrica en la década de 1980. Por su parte ATAC también ofrece el avión F -21 “Kfir”, un avión cuyo diseño se inspiró en gran medida en el “best seller” de Dassault Aviation.

Finalmente, para dar un poco más de “picante”, los pilotos estadounidenses se medirán contra el MiG-29 de Air USA, que fueron “importados directamente de un país de la antigua Unión Soviética”.

Laurent Lagneau

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This site is protected by wp-copyrightpro.com