Las fuerzas británicas se preparan para una posible represalia iraní tras la muerte del general Soleimani

Tras el abordaje en julio de 2019 por los Guardias Revolucionarios iraníes del buque Stena Impero, un petrolero registrado en el Reino Unido, el gobierno de Londres ha decidido que la Royal Navy escolte a todos los barcos de bandera británica que crucen el Estrecho de Ormuz.

El pasado noviembre, después de unirse a la International Maritime Security Construct (IMSC), una operación bajo el mando de Estados Unidos destinada a garantizar la seguridad marítima en las aguas del Golfo Arábigo, la Royal Navy fue relevada de esta misión de escolta,  pero no por mucho tiempo.

De hecho, después de los últimos acontecimientos en Irak, con la eliminación del general Soleimani, jefe de operaciones externas de la Guardia Revolucionaria iraní, y la amenaza de represalias de Teherán contra Estados Unidos, la Royal Navy tendrá que volver a escoltar a los buques británicos que naveguen por la región.

“Debido a la creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, la fragata HMS Montrose y el destructor HMS Defender reanudarán sus escoltas de los buques comerciales que enarbolen pabellón británico en el Estrecho de Ormuz”, ha anunciado Ben Wallace, Ministro de Defensa británico. “El gobierno tomará todas las medidas necesarias para proteger nuestros barcos y nuestra gente”, ha subrayado.

Aunque, cualquier buque británico puede rechazar la escolta de su marina, el Ministerio de Defensa ya ha advertido que será bajo su propio riesgo.

Además, y después de reunirse con su homólogo estadounidense, Mark Esper, el ministro Wallace ha justificado el ataque contra el general Soleimani. Las fuerzas estadounidenses han sido “repetidamente atacadas” por la milicia pro-Iraní en Irak. Y “según el derecho internacional, Estados Unidos tiene el derecho de defenderse de aquellos que representan una amenaza inminente para sus ciudadanos”, ha señalado.

En cualquier caso, según el periódico The Times, la inteligencia británica ya estima que Gran Bretaña correría el riesgo de “verse arrastrada en una guerra accidental entre Irán y Estados Unidos”.

Además, el diario ya adelanta que un plan para fortalecer las capacidades militares británicas en la región será presentado al Primer Ministro, Boris Johnson a su regreso del Caribe, donde está pasando las vacaciones. Según los informes, los 400 soldados del ejército británico desplegados en Irak como parte de la coalición antijihadista dirigida por Estados Unidos han recibido la orden de abandonar sus posiciones y regresar a las bases estadounidenses.

“La guarnición chipriota, junto con el Regimiento de Mercia y el Regimiento Real de la Princesa de Gales, están en alerta”, ha declarado un alto funcionario al diario The Times. También se habla de desplegar hasta 8 cazas Typhoon y un avión de inteligencia Sentinel en Chipre, para “proteger a los británicos” contra posibles represalias iraníes. Finalmente, es probable que la Royal Navy ya haya enviado un submarino de ataque nuclear Astute a la región.

Laurent Lagneau

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