Lituania escoge el sistema noruego de defensa antiaérea NASAMS.

Lituania todavía no dispone de los medios necesarios para crear una fuerza aérea de combate que controle y proteja su espacio aéreo. Esta tarea es de hecho responsabilidad de la OTAN, a través de la misión de policía aérea del Báltico, que involucra a los tres países bálticos.

Con un presupuesto de defensa que se espera sea equivalente al 2% del PIB para 2018, el Ministerio de Defensa lituano anunció la semana pasada, la firma de un acuerdo para la adquisición del sistema noruego Advanced SAM System (NASAMS), diseñado por Kongsberg en cooperación con Raytheon, con sede en Estados Unidos por un importe de 109 millones de dólares.

Raimundas Karoblis, Ministro de Defensa lituano, reconoció la importancia de llenar la laguna prioritaria que hasta ahora tiene el país en un ámbito tan importante como es la defensa aérea. Vilna llevaba varios meses hablando sobre la adquisición de un sistema de defensa antiaérea de gama media que cubriese una parte de las expectativas del país báltico, y ahora, con esta firma se espera que el NASAMS, esté operativo rápidamente. Karoblis, añade que “este nuevo sistema tiene un elemento disuasorio muy importante, lo que significa que ningún agresor se sentirá cómodo.

El NASAMS se basa en los radares tridimensionales AN / TPQ-36A suministrados por Northrop Grumman y Thales Raytheon Systems. Estos últimos están conectados a un sistema de control llamado FDC (Fire Distribution Center). Para destruir objetivo potenciales, tiene misiles AIM-120 AMRAAM (o SL-120) diseñados por Raytheon.

Este sistema está previsto que evolucione en los próximos años a medida que Raytheon desarrolle actualmente el misil SL-120 AMRAAM ER (Alcance extendido), una versión más rápida con un alcance incrementado de 40 o incluso 50 km, y un techo operativo de 45,000 pies.

Por supuesto, Lituania no podrá hacer frente a una posible invasión rusa. Pero el reto de sus inversiones en defensa es poder aguantar lo suficiente como para permitir la llegada de refuerzos enviados por la OTAN.

Esta es la razón de los recientes ejercicios para defender el llamado Paso de Suwalki, una estrecha franja de tierra que une a los Estados bálticos con el resto de la Unión Europea y la Alianza Atlántica, entre Kaliningrado y Bielorrusia. Sin embargo, un informe reciente ha puesto de relieve las dificultades que las tropas de la OTAN afrontarían en tales casos, especialmente en términos de logística e infraestructura.

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