Los portaaviones de China son por el momento, un tigre de papel.

El pasado 17 de diciembre de 2019 la marina china puso en servicio a su segundo portaaviones, el Shandong. El líder chino, Xi Jinping, presidió la ceremonia de puesta en servicio en una base naval en Sanya, en la isla sureña de Hainan, el puerto de origen del barco.

Con el Shandong en servicio, la flota china se sitúa ahora junto con la Royal Navy como el segundo mayor operador de portaaviones capaces de operar aviones de ala fija. La Marina de los Estados Unidos, la potencia  número uno en portaaviones, posee 20 buques capaces de lanzar y recuperar aviones.

El Shandong es una copia algo mejorada del primer Liaoning de plataforma plana de China, el buque ex-ucraniano restaurado que data de finales de los años 80. El Shandong cuenta con hangares más espaciosos y, como tal, se dice que puede embarcar hasta 36 cazas de ala fija, frente a los 24 que caben a bordo del Liaoning.

Pero el ala aérea, un poco más grande, sigue sufriendo limitaciones que podrían impedir que el Shandong desempeñe un papel significativo en un conflicto importante.

Todo se reduce a unos pocos hechos simples. China opera un solo avión de combate con capacidad para portaaviones, el J-15. Una copia del Su-33 soviético, el J-15 es pesado. De hecho, con 19 toneladas en vacío, es el avión de ala fija más pesado que se encuentra actualmente en servicio en todo el mundo. El caza F/A-18E/F Super Hornet de la Marina de los Estados Unidos pesa solo 16 toneladas en vacío.

El peso del J-15 podría no ser un problema importante si los portaaviones chinos tuvieran catapultas como la de los portaaviones americanos. Pero no las tienen. En cambio, tanto el Liaoning como el Shandong lanzan sus aviones a través de una rampa montada en la proa. El método de lanzamiento por rampa imparte mucha menor energía que el lanzamiento por catapulta, lo que significa que los aviones de los portaaviones chinos no pueden despegar completamente cargados de combustible y bombas.

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, DC estimó que el peso máximo de despegue del J-15 durante las operaciones del portaaviones  es de alrededor de 31 toneladas. Los 10 súper portaaviones de propulsión nuclear de Estados Unidos con sus catapultas pueden lanzar aviones de hasta 50 toneladas.

Con 31 toneladas, el J-15 sólo puede transportar un mínimo de combustible y armas. De hecho, en ninguna foto o vídeo de las operaciones de los portaaviones chinos se han representado los J-15 despegando al mismo tiempo que llevan más de unos pocos misiles aire-aire pequeños. Siendo realistas, los J-15 no podrían llevar una carga significativa de armas al combate.

El reabastecimiento de combustible aéreo podría mitigar en cierta medida esa limitación de peso. Sin embargo, “la práctica sigue siendo difícil de ejecutar, y las capacidades de reabastecimiento [de la marina china] todavía no están completamente desarrolladas”, explicó el CSIS.

Los funcionarios chinos son muy conscientes de los problemas del J-15. “Su peso es una de las principales razones por las que los dirigentes han presionado para que se utilice un sistema electromagnético de lanzamiento de aviones, en lugar de catapultas impulsadas por vapor, para el tercer portaaviones de China, que actualmente está en construcción”, ha señalado el South China Morning Post.

Pero incluso el lanzamiento a través de una catapulta, el J-15 podría demostrar ser un problema, especialmente si la catapulta funciona con vapor. 

China, al igual que Estados Unidos, está trabajando en catapultas electromagnéticas más eficientes. Según los informes, la armada china planea instalar los lanzadores electromagnéticos en el tercer portaaviones del país, que podría entrar en servicio a mediados de la década de 2020. Según los expertos, Pekín de momento sólo tiene como objetivo la construcción de cuatro portaaviones, incluidos el Liaoning y el Shandong.

En una entrevista en 2017 con la Televisión Central de China, el contralmirante de la marina Yin Zhuo, investigador principal en el centro de investigación de la flota, dijo que China había completado “cientos de pruebas [en tierra]” con la nueva catapulta y los J-15. Pero la catapulta electromagnética es una nueva tecnología y ha demostrado ser difícil de construir incluso para los estadounidenses. No está claro si la versión china de la catapulta estará lista a tiempo para el lanzamiento del tercer portaaviones.

En el mejor de los casos, la futura flota de portaaviones de China con sus cuatro unidades, incluirá a lo sumo dos buques capaces de lanzar los J-15 con cargas completas de armas y combustible. Los otros dos primeros portaaviones continuarán lanzando cazas que son demasiado pesados ​​para sus rampas y, por lo tanto, incapaces de transportar las armas y el combustible que necesitarían para contribuir realmente a una batalla aérea.

David Axe

11 comentarios en “Los portaaviones de China son por el momento, un tigre de papel.

  • el 1 enero, 2020 a las 16:57
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    Me gustaria saber la cantidad de Pilotos chinos que an muerto en el adiestramiento para ser pilotos navales

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    • el 2 enero, 2020 a las 11:26
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      Eso da igual, se les pueden morir por docenas, que personas no les faltan, aunque con lo que vale la vida allí, muy personas no son… XD, podrían invadir Europa armados con palos de escoba, les matas 4 millones y te envían otros 10 millones sin problemas

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  • el 2 enero, 2020 a las 19:24
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    Hace años salio un video de China Uncensored sobre por que el ejercito chino es mas debil de lo que creemos. Quisiera que esta web nos permitiera saber mediante uno de sus articulos si eso sigue siendo una realidad hasta el dia de hoy. Todos sabemos que tienen millones y millones de personas.
    ¿Pero estan bien capacitados?
    ¿Su ventaja obviamente numerica es absoluta?
    Me gusta China Uncensored es un tio que flipa con eso de las conspiraciones chinas y tiene las pruebas para probarlo pero a nivel ejercito no creo que sean una amenaza. Y a nivel economico estan inflando una burbuja que va a reventar muy pronto.
    ¿Se les debe subestimar?
    No, definitivamente no.

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  • el 10 enero, 2020 a las 12:31
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    China hizo un trabajo formidable transformando un pecio como era el “Varyag” en un portaaviones operativo (Liaoning). El proceso duró diez años, e incluyó la transformación de un prototipo naval del Su-33 ruso en un avión embarcable (J-15). Ambos pueden ser no del todo eficientes, pero es innegable su eficacia para una nación eminentemente “continental” y una marina que jamás había operado aviones embarcados y fundamentalmente portaaviones. Este proceso tuvo además la virtud de generar la infraestructura industrial, tecnológica y humana necesaria para poder encarar futuros proyectos.

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  • el 10 enero, 2020 a las 14:00
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    Esta etapa inicial, muy exitosa para la Marina China, pues se incluyó entre las pocas naciones capaces de poseer un portaaviones, también lo fue para su industria naval, ya que fue muy alto el grado de integración indígena de los recursos tecnológicos y humanos para llevar adelante la transformación, equipamiento de sistemas y armas y puesta en servicio del buque a partir de una simple estructura flotante. Desde este momento China ya contaba con todos los elementos necesarios para intentar continuar la fabricación de portaaviones. El siguiente paso, lógicamente fue aprovechar la experiencia con el Liaoning (CV-16) y desarrollar un buque similar, pero mejorando aquellos aspectos que la experiencia práctica hubieren aconsejado realizar. El Shandong (CV-17) es el fruto de tal política. El proceso hasta aquí es excelente para una marina novata en la fabricación y uso de portaaviones. Pero para una marina que tiene ambiciones globales y que pretende convertirse en dominante en un espacio geopolítico como el Pacífico es a todas luces insuficiente.

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  • el 10 enero, 2020 a las 14:08
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    Además de los innegables problemas de sistemas de armas, motrices y hasta detalles menores que la armada china debió superar para poner en servicio su primer portaaviones nacional, la realidad demuestra que a pesar de todos estos éxitos iniciales, tanto el buque como su principal arma (los aviones de dotación) están desfasados y no son competitivos, especialmente si son comparados con sus homólogos estadounidenses, y teniendo en cuenta las ambiciones antes descritas. Pero China siempre estuvo consciente de tales limitaciones, de tal manera que ha desarrollado lo que podríamos denominar una segunda generación de portaaviones.

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    • el 10 enero, 2020 a las 18:01
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      Te felicito por tu excelente análisis, da gusto leerte

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  • el 11 enero, 2020 a las 16:07
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    Así como la primera generación de portaaviones chinos se basa en buques ex soviéticos (Proyecto 1143.5), la segunda también, ya que muchas fuentes (no chinas) citan al proyecto del portaaviones nuclear Ulyanovsk soviético (80.000 t a pc y 325 m de eslora) como la fuente de inspiración de los próximos buques chinos. Se ha especulado mucho acerca de las características técnicas y tecnológicas de éstas naves. Lo real es que la primera de ellas ya está en construcción avanzada y la segunda ya ha sido puesta su quilla. Los chinos han permitido filtrar a la prensa occidental dibujos y esquemas que dan a entender que estos próximos buques estarán equipados con catapultas (quizá del tipo EMALS) y seguramente con un sistema propulsivo convencional. Ahora bien, si fuesen equipados con catapultas electromagnéticas, quizá pudiesen ser dotados con sistemas propulsivos EFIP en lugar de calderas y turbinas a vapor, capaces de generar suficiente energía eléctrica.

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  • el 11 enero, 2020 a las 16:20
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    Especulaciones aparte, lo concreto por el momento es que el programa de portaaviones chino comprende estas cuatro unidades, de las que dos (segunda generación) serán CATOBAR en lugar de STOBAR, y que su propulsión será aún convencional (no nuclear). A nadie escapa también que su principal arma, la dotación de aviones embarcados, está desfasada. El J-15 podría aún ser desarrollado y evolucionar tal como ha sucedido con el J-16 extrapolado del J-11, pero tampoco sería más que una solución transitoria. Se habla en los medios que China ha desarrollado un avión AEW/CCC similar en concepto al E-2 de Grumman, además de drones embarcados. Pero no queda claro aún cual será su próximo avión de combate a bordo de las “planchas”. Se especula acerca de una versión acortada del J-20 o una versión navalizada del J-31 que aún permanece en estado de prototipo.

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  • el 11 enero, 2020 a las 16:54
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    Como sea, hay cosas concretas: el programa de portaaviones chino está en plena evolución y seguramente lo seguirá haciendo. También lo es que la marina y la industria naval y aeronaval chinas han encontrado un punto de inflexión difícil de superar. China ha encontrado quizá el límite tecnológico evolutivo. Hasta aquí han podido llegar en un tiempo récord partiendo de cero. Desde ahora deberá superar lo hecho y alcanzar dos metas complejas: la propulsión nuclear (por una multiplicidad de razones, no por copiar a terceros), y la dotación de aeronaves de combate avanzadas multirrol con capacidades furtivas. Quizá por el momento los portaaviones chinos efectivamente sean “Tigres de papel”, tal como reza el artículo. Habrá que ver qué clase de garras puedan desarrollar en el futuro.

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  • el 11 enero, 2020 a las 17:02
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    Gracias por tu concepto Youssef, saludos desde Argentina.

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