Malasia solicita a Japón la donación de aviones Lockheed Martin P-3 Orión.

Malasia ha solicitado a Japón la donación de algunos de sus aviones de patrulla marítima Lockheed Martin P-3 Orión ya retirados del servicio por la Fuerza Aérea de Autodefensa japonesa. La petición del país malayo, viene por la creciente necesidad de controlar una  parte de su Zona Económica Exclusiva en la que se encuentran algunas de las Islas Spratly objeto de disputa de soberanía entre China, Filipinas, Vietnam, Brunei y Malasia.

El gobierno malayo necesita nuevos aviones de patrulla marítima que le permitan controlar la zona en disputa y que, con los medios que actualmente  dispone, prácticamente no controla.

En un reciente informe de la Iniciativa de Transparencia Marítima de Asia se ha dado a conocer que los buques de la Guardia Costera de China han estado realizando patrullas casi constantes alrededor de los bancos de arena de Luconia Shoals conocidos por ser uno de los complejos de arrecifes más grandes en el mar de China meridional.

El bajío está a 62 millas de la costa del estado malasio de Sarawak en Borneo, y como tal dentro de la zona económica exclusiva de Malasia aunque con poca presencia de barcos costeros malayos. Las islas Spratly es un grupo de aproximadamente 100 arrecifes e islotes, rodeados por ricos bancos de pesca y yacimientos de gas natural y petróleo.

Según la Nikkei Asian Review de Japón, Malasia había realizado esta petición obligado por la situación de la zona en disputa, sin embargo, Nikkei señaló que el parlamento de Japón tendría que revisar la ley fundacional del Ministerio de Defensa que no permite la entrega de equipos militares a otras naciones sin coste, ya que actualmente,  se requiere alguna forma de compensación por ley para la transferencia de activos nacionales japoneses. 

Agregó que si el acuerdo se llegase a materializar, Japón tendría que retirar equipos sensibles como el radar de la aeronave antes de la transferencia. El informe Nikkei no indicó cuántos P-3 están siendo solicitados por Malasia, y la Agencia de Adquisición, Tecnología y Logística de Japón no proporcionó números específicos ni un plazo para la transferencia cuando fue preguntado. Sin embargo, fuentes en Malasia habían dicho anteriormente que estaban buscando cuatro aviones. 


La Real Fuerza Aérea de Malasia opera un solo avión modificado Lockheed Martin C-130H Hércules, así como tres aviones Beechcraft B200T King Air para patrullaje marítimo y tareas de vigilancia, material muy por debajo de lo que se requiere debido a la multitud de temas marítimos y a la piratería que Malasia tiene que hacer frente. 

Los aviones japoneses P-3 fueron fabricados localmente bajo licencia por Kawasaki Heavy Industries entre 1982 y 2000.Se cree que Japón ha retirado 28 aviones a partir de 2016, con fuselajes que han registrado más de 15.000 horas de vuelo siendo progresivamente retirados del servicio. Si finalmente Malasia acaba por recibir los ex japoneses P-3, puede encontrarse con células con muchas horas y con gran parte de los equipos vitales eliminados. 

Lockheed Martin está ofreciendo una nueva actualización  que proporciona 15.000 horas de vuelo adicionales mediante la instalación de nuevas y mejoradas alas de diseño y estabilizadores horizontales construidos con materiales mejorados resistentes a la corrosión. Varios clientes de P-3, entre ellos Taiwán y Noruega, están en el proceso de hacerlo, mientras que la Marina de los Estados Unidos lo ha hecho para parte de su flota. 

Varias naciones que usan el P-3 también han llevado a cabo actualizaciones a la aviónica de la aeronave, con una mayoría optando por reemplazar muchos de los sistemas de la aeronave, incluyendo los radares. 

El radar multi-modo Elta EL/ M-2022  es una opción que ya disponen los aviones actualizados de Australia, Nueva Zelanda, España y otros usuarios. Sin embargo, Malasia necesitará buscar un radar alternativo al EL/ M-2022 construido por los israelíes, ya que el país de mayoría musulmana no tiene relaciones y prohíbe cualquier tipo de tratos con Israel. 

Por otro lado y en caso de que Malasia consiga un nuevo radar, estará supeditada a su presupuesto, teniendo en cuenta que su gasto en defensa se encuentra actualmente en mínimos históricos. Cualquier costo adicional para la renovación y las mejoras a la aeronave requerirá asignaciones de fondos adicionales del gobierno y probablemente no será barato. Como ejemplo, el programa taiwanés para la extensión estructural de la vida útil y la aviónica de sus 12 aeronaves P-3 Orión, costó más de $ 665 millones sólo en 2009.

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