Pilotos de combate búlgaros se niegan a volar los MiG-29.

Bulgaria lleva varios años considerando la modernización de sus aviones de combate, cuyo potencial se ve seriamente debilitado por las frecuentes incursiones de aviones rusos en el espacio aéreo búlgaro.

El pasado año, el Parlamento búlgaro aprobó un plan de inversiones de 1.200 millones de euros para las fuerzas armadas del país en el que se contemplaba la adquisición de nuevos aviones de combate.

Más tarde, debido a la inestabilidad política del país, el gobierno provisional anunció su intención de comprar 8 JAS-39 Gripen al fabricante sueco Saab, mientras se contemplaban otras dos opciones de interés como el F-16 de segunda mano que ofrecía Portugal o el Eurofighter Typhoon (trancha 1) de Italia.

El nuevo gobierno salido de las urnas tras las elecciones, decidió cuestionar el acuerdo del gobierno interino respecto a la compra de los aviones suecos manifestando su decisión de no comprometerse a una inversión tan importante (más de 770 millones de euros). Y desde entonces, todo está parado sin avances en esta cuestión.

Mientras se aclaran y ponen de acuerdo los políticos, los pilotos de la fuerza aérea búlgara se ven obligados a enfrentarse a sus MiG-29 con mínimas garantías de seguridad en vuelo. El propio viceministro de Defensa, Atanas Zapryanov, reconoció que los pilotos de la Base Aérea de Graf Ignatievo, se negaron a despegar para los vuelos de entrenamiento, al considerar sus aeronaves “demasiado viejas” y por lo tanto peligrosas para su seguridad. 

La sensación de degradación de los pilotos búlgaros sin duda se ha visto acentuada por el despliegue de los aviones de combate de la OTAN sobre la base aérea de Graf Ignatievo, para las misiones de policía aérea en las que han participado F-15 de la Fuerza Aérea de los EE.UU. y recientemente la presencia de los Eurofighter italianos que permanecerán en territorio búlgaro hasta octubre.

Últimamente, Bulgaria ha recibido 10 motores usados de MiG-29 de los cuales 8 no se pueden utilizar ya que no es posible establecer su año de fabricación, ni su número de horas de funcionamiento. “El Ministerio de Defensa está haciendo todo lo posible para mantener los aviones MiG-29 disponibles”, dijo Zapryanov, pero de los 16 aviones disponibles, sólo 7 se supone que están en buenas condiciones de vuelo.

El MiG-29 (designación OTAN: Fulcrum​) es un caza de cuarta generación diseñado por Mikoyan en la Unión Soviética en los años 1970, para el rol de superioridad aérea. Entró en servicio con la Fuerza Aérea Soviética en el año 1983 y continúa en uso con la Fuerza Aérea Rusa, y en las Fuerzas Aéreas de Ucrania, Argelia, India y en otros muchos países. Entre los modelos derivados del MiG-29 cabe destacar la versión naval embarcada Mikoyan MiG-29K (Fulcrum-D) y la más reciente Mikoyan MiG-35 (Fulcrum-F).

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