Planes industriales y criterios estratégicos (Misiles fragata F-110)

Gabriel Cortina, diplomado en Altos Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y director de “Artículo 30”

Desde la necesidad de generar opinión y análisis sobre las cuestiones de la defensa, uno de los temas que más interés despierta son los relativos a la industria, especialmente en lo que respecta a adquisiciones de armamento y material. Ofrecer de forma resumida todos los matices que configuran la toma de decisiones es complejo. Una lista inicial de factores debería de contemplar aspectos tales como los requerimientos operacionales, el estado de las capacidades tecnológicas propias, el estudio de los costes, el mantenimiento y la sostenibilidad, los aspectos de generación de capacidades industriales y cooperación internacional, la colaboración público-privada, la posibilidad de contar con la partida presupuestaria adecuada, o incluso el nivel de apoyo político, el estado de la opinión pública o la realidad de nuestra posición geopolítica.

Con frecuencia, la tendencia a simplificar deja fuera aspectos que son muy relevantes. La experiencia y opinión de usuarios (requisitos), unida a la de los expertos (tecnología), debe ser compatible con la visión a largo plazo de lo que se desea hacer y disponer (decisores). El nivel de ambición también influye. En última instancia y como referencia obligada, el criterio a seguir son las capacidades industriales y áreas de conocimiento que afectan a los intereses esenciales de la defensa y la seguridad nacional y que, en el caso de España, están perfectamente definidas. 

Cuando hablamos de programas o de sistemas de armas, tenemos que tener en cuenta que tendrán un ciclo de vida esperado de 10, 20 o 30 años y que implicarán nuevas inversiones. Además, la cuarta revolución industrial -en la que estamos ya inmersos- anuncia dilemas y cambios de paradigmas que afectarán a los enfoques y las necesidades del usuario final, por la rápida obsolescencia, así como a la gestión de la innovación.

El debate de los misiles de Armada española para la fragata F-110 (CAMM / EMMS) es un ejemplo que ilustra bien la relación entre planes industriales y criterios estratégicos. Es una buena noticia que la compañía MBDA haya decidido apostar por una sólida implantación en España, que haya confirmado su crecimiento y que continúen las contrataciones. Dotar a nuestros ejércitos y a nuestra fuerza naval de misiles a medio y largo plazo refleja un plan industrial estratégico, y es relevante porque implica visión. Es también una apuesta decidida por el desarrollo de una tecnología que tendrá que ir creciendo y mejorando, como ha sido históricamente el caso de todos los programas especiales de armamento. De todos ellos hay lecciones aprendidas, incluidos errores y aciertos.

Lo destacado en este caso es que hay un partenariado español en una firma con presencia en cinco países europeos y en Estados Unidos, y que desarrolla soluciones de misiles de crucero navales, misiles de medio alcance, defensa antiaérea y anti-misiles. Además, desde un escenario más amplio, la tendencia es generar un grupo europeo sólido con capacidad para diseñar y producir el espectro completo de misiles y sistemas de misiles que cubran las necesidades presentes y futuras de las fuerzas armadas.

En la valoración de los sistemas con vistas a la elección final no nos metemos porque, teniendo en cuenta que ambos cumplieran con los requisitos, es criterio y responsabilidad de los decisores. Pero sí deseo comentar que por experiencia profesional he tenido la oportunidad de conocer de cerca la realidad misilística de nuestros ejércitos, incluyendo los distintos fabricantes, integradores y usuarios finales, y que estos sistemas son reflejo de unas capacidades muy cualificadas. Para terminar, insisto en nuestra posición geopolítica como una de las variables que ayuda a comprender, ante una decisión de compra o adquisición, la estrecha relación entre los planes industriales y los asuntos estratégicos de seguridad: cabe recordar que recientemente hemos firmado la PESCO, que nuestra base tecnológica e industrial (EDTIB) importa -y mucho-, que somos aliados de la OTAN, que tenemos un acuerdo único con Estados Unidos, que lo que haga la Agencia Europea de Defensa nos interesa, y que tenemos en nuestra frontera sur la región más inestable del mundo.

Las opiniones expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor.

3 comentarios sobre “Planes industriales y criterios estratégicos (Misiles fragata F-110)

  • el 7 mayo, 2018 a las 16:16
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    Lo que no tiene sentido son más empresas públicas en el sector militar, porque los productos no pueden ser pensandos solo en necesidades estratégicas de los paises que formen la alianza, sino en el mercado internacional para ser rentables.
    No se pueden montar empresas como si fueramos a entrar en guerra contra el vecino del 5ºB. La industria militar sigue siendo el mejor horno donde cocer soluciones que podrán ser reutilizadas en el sector civil. Por eso la empresa militar privada puede ser rentable. Una empresa pública no se preocupa por la reutilización de la tecnología, ni por la rentabilidad, ni por ser flexibles al mercado, para ejemplos falta espacio en esta caja.

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  • el 10 mayo, 2018 a las 16:24
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    Cualquier tipo de armamento inlcuido misiles, en el que un pais como Gran Bretaña pueda ejercer un derecho de veto para su exportación o su compra no es rentable para nuestro pais, da igual que lo fabrique una empresa “europea” o no, MBDA no es europea, se la reparten basicamente empresas de tres paises y uno de ellos es G.B. que no es europeo.

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    • el 11 mayo, 2018 a las 09:22
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      Totalmente de acuerdo. Solo tenemos que estudiar un poco de historia para saber qué GB nunca ha sido Europea, ni sus ciudadanos se han sentido europeos.
      La geopolítica de GB y su política de intervención en el mejor continenete, así lo demuestran. Solo con ver los últimos 250 años se ve claramente.

      Después de la 1 y SGM que cedió el testigo de primera potencia, se transformó en el portátiles de la nueva primera potencia EEUU, tanto a nivel militar como ESPIONAJE INDUSTRIAL.

      Retraso 10 años la entrada de España en la UE, Gibraltar, sus paraísos fiscales, etc…

      Por fin se van…ya era hora y que jamás vuelvan. Se acabó su cheque británico con el que no sólo nunca aporto dinero al proyecto de la UE, sino que la UE le pagaba para que no torpedeado como al final ha pasado la UE.

      Hasta nunca…

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