Rusia hunde con dos misiles una vieja fragata siria en el Mediterráneo.

En un atestado mar Mediterráneo no se entiende que Rusia haya querido hacer estas pruebas con misiles cuando podría probar fácilmente armas navales en el Atlántico Norte, el Mar Negro o el Océano Pacífico.

Según los informes conocidos hoy jueves, las fuerzas rusas hundieron hace unos días una vieja fragata siria en el mar Mediterráneo en una exhibición de poder naval.

La prueba, que se rumorea que tuvo lugar el 5 de abril, podría ser interpretada como una advertencia para las fuerzas navales occidentales que operan en el Mediterráneo oriental, a poca distancia de los aliados sirios de Rusia. De hecho, esas fuerzas estadounidenses, británicas y francesas atacaron más tarde objetivos donde supuestamente fueron fabricadas las armas químicas usadas por Siria. La información de la prueba anti-buque con misiles fueron publicadas posteriormente al ataque aliado en la noche del 13 de abril.

Las imágenes parecen mostrar una antigua fragata ligera siria de la clase Petya-I desarmada, ya que le faltan las dos torretas gemelas de 76 milímetros. Siria tenía dos Petya-I ambas construidas por el astillero soviético Khabarovsk Zavod y transferidas al país de Oriente Medio a mediados de la década de 1970. Se sabía que una de ellas no estaba operativa desde el 2016, mientras que la otra se desconoce su estado. Lo que sí se puede afirmar  en este punto, es que al menos una de ellas está en el fondo del mar Mediterráneo.

El video muestra dos misiles anti-buque seguidos golpeando a la fragata; ambos disparos los recibe en la popa creando una gran explosión con la metralla de los misiles saltando por los aires hasta caer al agua. Segundos después el barco herido de muerte se hunde y desaparece rápidamente debajo de las olas.

Fragata rusa clase Petya.

No se sabe de dónde vinieron los misiles y por qué Rusia llevaría a cabo una prueba con misiles anti-buque en el Mediterráneo cuando podría probar más fácilmente armas navales en otros mares más abiertos. Una posibilidad ineludible es que la prueba, sin duda observada por las armadas occidentales, era una amenaza implícita de que ellas también podrían convertirse en objetivos. Antes de los recientes ataques contra las instalaciones de armas químicas sirias, los funcionarios del gobierno ruso no solo advirtieron que cualquier misil atacante sería derribado sino que la fuente de los misiles sería atacada. Ninguna de las dos cosas sucedió.

Es posible que Rusia hubiera comenzado a señalar esta amenaza ya en febrero de 2016, cuando la televisión estatal rusa realizó una entrevista a un oficial militar en la que un caza de ataque Su-34 “Fullback” rodaba en un segundo plano mostrando visiblemente en el avión un misil anti-buque Kh-35, un arma extraña de las fuerzas rusas en Siria para luchar contra el terrorismo.

El Kh-35 (conocido por las fuerzas de la OTAN como el SS-N-25 “Switchblade” – navaja de muelle) es un misil de crucero anti-buque que puede ser lanzado desde un avión o desde un barco. El misil anti-buque subsónico de bajo vuelo intenta evadir radares enemigos volando por debajo de ellos antes de estrellarse contra su objetivo con una ojiva de fragmentación explosiva de 319 libras. El Kh-35 causaría pocos daños a un portaaviones de propulsión nuclear estadounidense, pero la pobre fragata Petya pesa apenas 1/100 de lo que pesa un portaaviones como el USS Harry S. Truman.

Kyle Mizokami

Un comentario sobre “Rusia hunde con dos misiles una vieja fragata siria en el Mediterráneo.

  • el 27 abril, 2018 a las 11:19
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    En lo referente al ataque con misiles de a Siria, según la fuente o tods alcanzaron el objetivo o el 70% fue derribado, hay videos en los que se pueden ver explosiones en el cielo de Damasco la noche del ataque.

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