Rusia y China están probando misiles anti-satélite.

Rusia y China continúan probando potentes y avanzados sistemas de misiles capaces de eliminar objetivos en el espacio exterior, incluidos los satélites estadounidenses.

El Ministerio de Defensa ruso anunció el lunes que Rusia probó una actualización de su sistema de misiles anti-balísticos A-135, un sofisticado escudo antimisiles diseñado para bloquear a Moscú de ataques aéreos y espaciales, en Kazajstán. 

El general Andrei Prikhodko, comandante de misiles de la fuerza aérea rusa, dijo al diario Krasnaya Zvezda que el sistema “cumplió con éxito la tarea y se enfrentó al objetivo convencional en el momento asignado”.

Rusia también realizó la sexta prueba de vuelo para el sucesor del A-135, el sistema de misiles anti-balísticos A-235 PL-19 Nudol,  informó The Diplomat , citando a funcionarios de defensa estadounidenses con conocimiento del programa de desarrollo de armas de Rusia. La prueba del 26 de marzo tuvo lugar en el cosmódromo de Plesetsk, donde Rusia ha estado probando el misil balístico intercontinental Sarmat RS-28, denominado “Satanás 2” por la OTAN.

Misil ruso Sarmat RS-28 (llamado por la OTAN Satanás 2).

Según se informa, la prueba fue la primera en demostrar el arma anti-satélite de ascenso directo del A-235 lanzado desde el sistema transportador. El A-235 es solo una de las muchas armas de próxima generación que se están construyendo como parte de la campaña del presidente ruso Vladimir Putin para modernizar y mejorar las fuerzas armadas de su país.

Rusia no es la única potencia militar emergente en el Este. Al igual que Putin, el presidente chino, Xi Jinping, también ha buscado nuevas herramientas anti-satélite para el creciente arsenal de su país. En febrero, China probó su misil receptor de largo alcance Dong Neng-3 o DN-3 usándolo con éxito para derribar otro misil en el espacio, según informó Popular Science .

Según se informa, China realizó su primera prueba de ese tipo en 2010, convirtiéndose en el segundo país del mundo después de Estados Unidos con capacidades de impacto mortal más allá de la atmósfera terrestre. Como la segunda y tercera potencias militares en el mundo, respectivamente, Rusia y China no han logrado reducir la brecha entre su fuerza y ​​la de Estados Unidos, que es más poderosa.

Putin y Xi Jinping, han buscado mejores relaciones bilaterales entre sí. Además de desarrollar el comercio, también han fomentado mayores lazos militares. 

Misil chino Dong Neng-3

“China y Rusia desafían el poder, la influencia y los intereses estadounidenses, intentando erosionar la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos”, argumentó Trump. “Están decididos a hacer las economías menos libres y menos justas, para hacer crecer sus ejércitos y controlar la información y los datos para reprimir a sus sociedades y expandir su influencia”.

“Tanto Rusia como China siguen buscando armas anti-satélite (ASAT) como medio para reducir la eficacia militar de Estados Unidos y sus aliados. Dijo Dan Coats, Director de Inteligencia estadounidense.

“Evaluamos que, si en el futuro se produjera un conflicto con Rusia o China, cualquiera de los dos países justificaría los ataques contra los satélites de Estados Unidos y sus aliados como necesarios para compensar cualquier ventaja militar percibida de los sistemas espaciales militares”, agregó.

Fource: Newsweek

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