Se estudia una posible venta del F-35A a los Emiratos Árabes Unidos.

La pasada semana, la revista estadounidense Defense News informó que la administración Trump habría aceptado una solicitud de los Emiratos Árabes Unidos para una posible compra del avión de quinta generación F-35A desarrollado por Lockheed Martin.

Unos días después, durante una mesa redonda con motivo del Dubai Air Show, el número dos de la Fuerza Aérea de los EE. UU., el general Stephen Wilson, confirmó esta información.

“Con el F-35, miramos a nuestros países socios y examinamos sus necesidades. Aquí en el Golfo Pérsico, muchos comparten los mismos adversarios y desafíos. Por lo tanto, se están llevando a cabo debates dentro de la administración sobre qué países socios podrían necesitarlo”, dijo el general Wilson, antes de especificar que los Emiratos Árabes Unidos habían comenzado este proceso.

Esto marca una ruptura con la posición mostrada por la administración Obama, que había vetado la exportación del F-35 a los países del Golfo. La razón principal era que la superioridad militar israelí en la región no debía ponerse en tela de juicio en el marco de la ventaja militar cualitativa, Edge Qualitative Military (QME).

Pero obviamente, para el presidente Trump, es más importante contener a Irán un país al que llamó como un “estado canalla” que apoya el terrorismo.

A priori, la administración de Trump tiene por el momento la intención de respetar al QME, y continuar brindando a Israel el equipo y la asistencia necesarios para su defensa. Pero, al mismo tiempo, también le corresponde a Washington contar con un acuerdo amplio de cooperación con los Emiratos Árabes Unidos como acordaron en mayo durante una reunión entre James Mattis, y Mohammed bin Zayed Al Nahyan, comandante supremos de las Fuerzas Armadas de los EAU.

Además, esta venta potencial del F-35 a los EAU sería una especie de “recompensa” para agradecerles por ser el único país árabe que participó en todas las operaciones militares de Estados Unidos en el Golfo desde 1991 y por albergar una importante base militar estadounidense. Además, la fuerza aérea de los EAU participó en ejercicios junto con su homólogo israelí, especialmente durante la última Bandera Roja o durante las maniobras organizadas en Grecia en el mes de marzo.

Además, no es imposible que este cambio de rumbo de Washington con en el F-35 esté relacionada con el proyecto de avión de combate de quinta generación anunciado por Rusia y los Emiratos Árabes Unidos en febrero.

Si fuese así el caso, es posible que no veamos al F-35A con los colores emiratíes en un futuro próximo. Para eso, será necesario ver si Israel plantea objeciones a la posible venta. Y, por supuesto, el Congreso de los Estados Unidos tendrá lógicamente que autorizar la futura venta.

De todos modos, este cambio de actitud en los Estados Unidos sobre el F-35, no es una buena noticia para los franceses de Dassault Aviation y su avión Rafale, cuyas conversaciones con Abu Dhabi comenzaron hace casi 10 años.

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