Se filtran los primeros detalles del programa de submarinos nucleares AUKUS de Australia.

Los australianos que esperaban que su armada recibiera submarinos nucleares de la clase Virginia o Astute han visto frustradas sus esperanzas. Los documentos revelan que el diseño del AUKUS se basará en un submarino ampliado de la clase Collins.

Revelan detalles clave sobre el nuevo submarino, que es la piedra angular del nuevo pacto AUKUS entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos. El diseño que se va a llevar a cabo será muy diferente de lo que muchos han especulado anteriormente.

El nuevo submarino será una evolución de la clase Collins con propulsión nuclear. La Royal Australian Navy (RAN) ya tiene en servicio seis de la clase Collins, por lo que se trata de una elección conservadora.

El documento filtrado, describe la propulsión. Aunque no se menciona la Clase Collins, está claro, a partir de un dibujo de diseño asistido por ordenador (CAD), que se basa en un casco de la Clase Collins. Además de la propulsión nuclear, los nuevos barcos parecen tener un sistema de lanzamiento vertical para misiles adicionales.

La decisión sorprenderá a quienes esperaban la clase estadounidense Virginia o la británica Astute. Esos eran los dos principales diseños en liza, mientras que un “Hijo del Collins” nuclear apenas se había discutido hasta ahora.

Una evolución del diseño del Collins tiene cierto sentido. Las herramientas y la maquinaria para construir los barcos de la clase Collins ya están en el país. Los propios Collins fueron construidos entre 1990 y 2003 por la Australian Submarine Corporation (ASC) en el sur de Australia. Su diseño corrió a cargo del astillero sueco Kockums, ahora parte de Saab, que también está presente en Australia. Es probable que esto sea un factor que influya en la decisión.

La clase Collins ya tiene tres niveles de cubierta, frente a los cuatro de la clase Virginia de la Marina estadounidense. Sin embargo, esto debería ser suficiente para permitir el reactor nuclear. Con el reactor, el nuevo diseño será mucho más largo que la clase Collins. Estimamos que será casi tan grande como el diseño francés del Barracuda.

El hijo nuclear del Collins

El nuevo diseño, denominado “Future Submarine Go-Forward Baseline”, cuenta con un reactor nuclear de fabricación australiana. Un reactor de fabricación nacional es una medida audaz para el país, que cuenta con una infraestructura nuclear mínima. En la actualidad, el sector energético es más fuerte en combustibles fósiles. Sin embargo, puede aliviar algunos temores en torno al suministro de material nuclear de Estados Unidos o el Reino Unido a Australia.

La diapositiva filtrada también indica que el barco alargado de la clase Collins tendrá un sistema de lanzamiento vertical (VLS). Se muestran tres tubos detrás de la vela. No se especifica su capacidad, pero parece coherente con tres-cinco misiles por VLS.

Esto añadirá entre 9 y 15 misiles de crucero a la potencia de fuego del submarino. El aumento de armas hará que el submarino esté aproximadamente en línea con los submarinos nucleares de otros lugares. Los misiles de crucero son una parte fundamental de la propuesta de AUKUS. Aumentan el alcance del submarino y también le confieren un grado de disuasión convencional. Harán que los submarinos sean significativos para los aliados estadounidenses y británicos.

Hablando bajo condición de anonimato, una persona familiarizada con los últimos acontecimientos dijo a Naval News que el “submarino AUKUS es fundamental para la defensa de Australia”. El ex embajador C J Harris añadió que no se trata de una campaña de venta de submarinos extranjeros. El diseño seleccionado tiene que tener sentido para la base de fabricación de Australia. “Los submarinos estadounidenses y británicos son demasiado grandes. Australia no puede permitirse construir submarinos así. La clase Son-of-Collins, o Collinsson como la llaman los suecos, es un compromiso astuto”.

El astillero de Osborne en Adelaida, donde se espera que se construyan los nuevos submarinos, está siendo ampliado. Su tamaño se triplicará en los próximos años. La capacidad de Australia para construir submarinos de categoría mundial ya está consolidada. Pero hace años que no se construyen nuevos barcos. Habrá que formar a nuevos trabajadores, aunque el diseño del Collinsson sea esencialmente un recorte del Collins existente.

V de Venganza

Siguiendo la tradición de la Royal Australian Navy, establecida con la clase Oberon, todos los submarinos tendrán nombres que empiecen por la misma letra. Dejando atrás la “A” de la cancelada clase Attack, los nuevos barcos tendrán todos nombres que empiecen por V.

Se espera que el primer submarino, el HMAS Vengeful, sea botado antes de 2050. Los tres barcos restantes del primer lote, HMAS Victoria, HMAS Vexatious y HMAS Vampirious, se espera que estén en el agua en la década de 2050. Les seguirá el lote II, posiblemente con capacidades mejoradas.

Los cuatro barcos del lote II serán HMAS Vainglorious, HMAS Vaporous, HMAS Vanquished y HMAS Vegemite. El último lote estará formado por HMAS Very, HMSAS Visible, HMAS Vendetta y HMAS Abbot.

Las fuentes confirman que el propulsor pumpjet, que sustituye a la hélice de tornillo de la clase Collins, estará optimizado para las operaciones en el hemisferio sur. 

Naval News

21 thoughts on “Se filtran los primeros detalles del programa de submarinos nucleares AUKUS de Australia.

  • el 1 abril, 2022 a las 13:12
    Permalink

    Los Collins no aguantaran hasta la decada del 50 al final no tendran ni unos ni otros

    Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 13:22
    Permalink

    Al final hubiera sido mejor comprar el Barracuda francés con las especificaciones francesas y su planta de energia nuclear sin las modificaciones que pedían y que fueron las que abortaron el proyecto, tendrían sus submarinos en precio y tiempo esos bandazos nuclear no y ahora nuclear sí y ya veremos que dicen los próximos gobiernos australianos no auguran nada bueno

    Respuesta
    • el 2 abril, 2022 a las 22:49
      Permalink

      Parece una solución de emergencia por el lío que han montado…

      Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 14:31
    Permalink

    No han aprendido nada estos Australianos. Vuelven a cometer el mismo error de convertir un diseño de submarino convencional en otro nuclear. Ahora peor, porque el casco del Collins esta mas que obsoleto. La traca final es que los Australianos proporcionen el reactor nuclear. Hay muchas posibilidades de que este programa nunca vea la luz. Y en todo caso, es de esperar nuevos retrasos y sobrecostes. La unica ventaja es que si esto sale adelante, tendra muchos clientes dispuestos a comprarlo. Lo que no sé es si el negocio sera para Australia, que es quien paga, o para americanos e ingleses. Desde luego, para estos ultimos es un negocio redondo.

    Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 15:23
    Permalink

    No se a donde van a llegar estas haciendo todo mal peor que mal

    Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 15:48
    Permalink

    Bien por Australia, desarrollando tecnologia y defensa propia.

    Respuesta
    • el 1 abril, 2022 a las 19:24
      Permalink

      Lo único que haran los australianos, será pintarle el nombre y habrá que dejarles bien delimitada la zona, que se emocionan.

      Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 17:00
    Permalink

    Es una broma, “April’s fool”, uno de Abril.

    Al parecer tienen la moral para hacer bromitas con el tema, yo la verdad no le vería la gracia si fuera australiano.

    Los nombres son bastante graciosos, eso sí.

    Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 18:14
    Permalink

    Valiente capullez y desorientación estratégica la de los aussies . Esta derivación hacia la indefinicion más absurda de sus requerimientos , puede finalmente terminar bastante mal para sus intereses . No creo yo que el francés Barracuda cumpla con lo que buscan , ya que la recarga de su combustible nuclear cada cierto tiempo no es precisamente lo más aconsejable dadas las infraestructuras de las que adolecen y carecen para un correcto control del mantenimiento que es precisamente lo que ellos buscan . Además , la peligrosidad de su manejo es otro hándicap para su consecución operativa . Yo creo que ni ellos mismos saben a estas alturas lo que realmente quieren . Un desastre , vaya .

    Respuesta
  • el 1 abril, 2022 a las 20:40
    Permalink

    Me alegro mucho de que les salga una chapuza a los australianos..la siguiente pifia será las fragatas inglesas…Australia va a empezar a arrepentirse de no comprar las fragatas de Navantia

    Respuesta
  • el 2 abril, 2022 a las 00:52
    Permalink

    Vexatious: vejatorio, abusivo, humillante, molesto.
    Vegemite: un aderezo salado australiano.
    Vanquished: vencido? derrotado?.
    Me recuerda el sentido del humor de Iain Banks bautizando las astronaves de la serie de la Cultura.

    Respuesta
  • el 2 abril, 2022 a las 01:05
    Permalink

    Los australianos sigue un alianza fuerte y durarera entre anglos. Hay mucho preocupado, critican pero como vamos por casa? Ademas las malas experiencia con armamento europeo les ha salido un mal negocio, se me viene a la mente el fiasco con los helicoperos de Airbus.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 00:49
    Permalink

    Lo único que queda realmente claro es que seguramente será el programas de armamento más oneroso de su historia, además del que más tiempo habrá insumido, desde el inicio del proyecto de sustitución de los “Collins” (2007), la elección del Shortfin Barracuda de DCNS (2016), su cancelación (2021),hasta la entrega del último SSN… (¿2060?) Casi dos generaciones! Además de lo costoso de planificar y ejecutar un proyecto de SSN, Australia deberá pagar una indemnización onerosa a Francia por la cancelación de un proyecto de 12 submarinos cuyo contrato estaba firmado y en ejecución inicial. Además, Australia no sólo quiere construir los submarinos, sino -pareciera- modificar el proyecto actual (Collins) del cual es propietario, para incorporar un motor nuclear de diseño y manufactura nacional y montar toda la infraestructura industrial (y desarrollo tecnológico) y empresarial para llevarlo adelante hasta la puesta en servicio de los buques. Esto implica un panorama muy diferente a lo que hasta ahora Australia venía planificando y también lo que los opinólogos (me incluyo) veníamos suponiendo.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 04:22
    Permalink

    (Sigue): En primer lugar los buques no serán 8 sino 12 en tres grupos de 4, lo que implica un programa muy extenso. Pero además los australianos lo han complejizado cuánto más han podido. El Shortfin Barracuda era un proyecto que NG estaba en condiciones de llevar a cabo, por su experiencia y capacidad tecnológica. No es sencillo modificar un proyecto de SSN para adaptarle un sistema propulsivo convencional y sistemas de combate estadounidenses. Es por ello que el proyecto francés ya llevaba algunos años de retraso cuando fue cancelado, pero nadie duda que la empresa gala tenía la capacidad para llevarlo a cabo. Ahora Australia pretende tomar un diseño anterior con motor diesel-eléctrico, del que ha participado marginalmente, para modificarlo y adaptarle un motor nuclear y sistemas de lanzamiento VLS. Hasta los neófitos somos capaces de comprender las dificultades que los diseñadores deberán afrontar para convertir esta idea en un proyecto sustentable y más aún, organizar el sistema productivo para obtener un producto como el que la AN pretende obtener.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 05:12
    Permalink

    (Sigue): Seguramente los australianos recibirán asesoramiento (el artículo menciona a Kockums, creador de los Collins), aún así resultará un trabajo muy complejo llevar a cabo este proyecto para cualquier grupo de diseño, más aún con muy escasa experiencia anterior. Por otro lado, NG había empezado a reorganizar la cadena de empresas australianas que participarían del proyecto anterior (que implicaba pliegos, certificaciones y adaptaciones entre otras muchas tareas), la logística, las instalaciones productivas y preparación del personal, aspectos en los que tiene basta experiencia por los contratos anteriores con India y Brasil (Scorpéne). Australia deberá avanzar en solitario en este apartado, que tiende a ser subvalorado, pero que resulta imprescindible si se desea llevar adelante un proyecto local de semejante envergadura.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 05:37
    Permalink

    (Sigue): Pero la mayor sorpresa es que Australia también desea crear su propio reactor nuclear. El dominio de la tecnología nuclear es de muchas formas más sencilla tecnológica y técnicamente más sencilla – o tiene obstáculos más fáciles de superar – que la de los turbofan de baja derivación con capacidad supercrucero, esencial para ser autosuficiente en el rubro aeronáutico, por poner un ejemplo de alta tecnología. De todas maneras, la creación de un reactor nuclear compacto, apto en tamaño, peso, potencia y seguridad para equipar un SSN, es una tarea muy compleja. Australia NO tiene experiencia ni desarrollos tecnológicos en reactores nucleares terrestres, solamente han desarrollado ciertos rubros civiles, como irradiación en productos médicos y alimenticios. Desarrollar un reactor nuclear para SSN implicará grandes inversiones en I+D instalaciones adecuadas (que aún no tiene) y orientar el material humano al sector militar. Este último es otro tema particularmente espinoso en Australia y el que quizá traiga las mayores dificultades a este proyecto AUKUS.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 06:20
    Permalink

    (Sigue): La energía nuclear es muy impopular en Australia; de hecho, a pesar de tener una de las mayores reservas de mineral de uranio del planeta, no posee reactores nucleares para producir electricidad. Cada vez que un gobierno ha intentado crear instalaciones nucleares, el movimiento antinuclear, que constituye un importante grupo de presión política, ha logrado impedir su concreción. Semejante oposición en el sector civil seguramente será mayor aún si la energía nuclearcesxutilizada para propósitos militares. Un reactor nuclear evidentemente no es un arma nuclear, pero como bien demostrado quedó en los accidentes de Chernobyl (1986) y Fukushima (2011), no están exentos de alta peligrosidad. Los incidentes de reactores embarcados en submarinos han sido solamente en buques soviéticos y pertenecían a generaciones de tecnología primitiva. El accidente del USS Thresher (SSN-594) se ha vinculado a una malfunción del reactor nuclear. Sin embargo, desde entonces (1963) la USN no ha vuelto a perder un SSN por causas motrices.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 06:40
    Permalink

    (Sigue): Otro tema conexo es de qué tipo de reactor nuclear equipará a la futura clase de SSN australianos. Muchos pensábamos que los AUKUS podrían ser equipados con un reactor PWR estadounidense -sellado- que no requiriera cambio de combustible durante su vida operativa. De esta manera podría teóricamente resguardarse políticamente el hecho que Australia pudiera tener la necesidad de manejar materiales radiactivos peligrosos en su territorio. Pero si el reactor es de diseño y construcción australiano (aunque con asesoramiento británico-estadounidense), muy probablemente éste sea del tipo con recambio (el tiempo de recambio varía de acuerdo al combustible y la tecnología de funcionamiento que se utilice), debido a que EEUU – el único que maneja este tipo de tecnología – difícilmente la transfiera a Australia. Ello implicaría que el país de los canguros debería poseer instalaciones de resguardo de material fisible usado, que improbablemente pueda ser tolerado por el movimiento antinuclear.

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 06:41
    Permalink

    (Sigue): Como conclusión, pareciera que Australia está decidida a convertirse en fabricante autosuficiente – en la medida de sus posibilidades – de SSN. En realidad es una tarea titánica que no sólo llevará un tiempo excesivo, sino también montañas de dinero, que deberá enfrentar no sólo desafíos técnicos y políticos, sino también sociales en el mismo país. Los sucesivos gobiernos deberán convencer a los contribuyentes – y los grupos antinucleares – de la necesidad de poseer esos buques para afrontar las amenazas (léase China) presentes y futuras y que su costo (en tiempo y dinero) estará justificado. Vaya tarea. Mientras tanto, la clase Collins actual quedará irremediablemente anticuada y podría haber un lapso de tiempo – entre la baja de la actual fuerza submarina convencional y la puesta en servicio de la futura fuerza nuclear – que Australia quede sin submarinos operativos. La alternativa es alquilar o adquirir submarinos interinos convencionales para evitarlo. Esto incrementaría los costos gigantescos aún más. E definitiva, como dijimos al inicio, éste es el programa de armamentos más oneroso de la historia australiana. ¿Lo pagarán?

    Respuesta
  • el 3 abril, 2022 a las 14:02
    Permalink

    Vaporoso, Vanaglorioso, Derrotado, Vegemite (como llamarlo Nocilla).

    Luego el Muy, y su gemelo, el Visible. La fecha de entrega, 2050, la hélice que girará en sentido contrario por operar en el hemisferio sur…

    5000 millones han palmado, además del desastroso horizonte para su armada en la segunda parte de esta década.

    Respuesta

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.