Thales Alenia Space presenta el Stratobus una revolucionaria plataforma estratosférica a medio camino entre un HAPS y un satélite.

Esta mañana se ha presentado a los medios de comunicación un proyecto de investigación y desarrollo de una nueva e innovadora plataforma estratosférica no conocida hasta ahora en la que se mezclan la configuración de un dirigible, propia de los primeros años del siglo XX, con tecnologías del mañana.

Entre la zona de operación de los drones civiles y militares, y las distintas soluciones proporcionadas por los satélites, existe una amplia franja por explotar con grandes oportunidades potenciales para los proyectos no conocidos hasta ahora. Se trata de los llamados pseudo-satélites de alta altitud o HAPS (del inglés High AltitudePseudo-Satellites), que combinan lo mejor de ambos mundos, drones y satélites.

Los HAPS son plataformas que flotan o vuelan a una altitud elevada -por encima del tráfico aéreo convencional- y que ofrecen una gran autonomía y resistencia. Pueden mantenerse operativos en una posición estacionaria en la atmósfera durante semanas o meses, proporcionado una cobertura precisa y continua del territorio. También se pueden desplazar en función de la evolución de las necesidades del servicio requerido. La posición que ocupan estos HAPS en el cielo les permiten ofrecer una mezcla de dos mundos a veces antagónicos: las redes terrestres (incluyendo los drones) y los satélites.

En el ámbito de la observación, pueden ofrecer imágenes de alta resolución de regiones que necesitan por su importancia, ser vigiladas detenidamente a las similares generadas actualmente por los drones durante largos períodos de tiempo. Mediante el uso de instrumentos ópticos y radar, el nuevo Stratobus garantizará la observación diurna y nocturna bajo cualquier condición meteorológica. Además, en el ámbito de las telecomunicaciones, permitirá reducir los puntos ciegos de cobertura, aumentar el ancho de banda y reducir significativamente el retardo de la señal respecto a las soluciones satelitales.

En esta línea, Thales Alenia Space lidera un nuevo desarrollo denominado Stratobus, un dirigible autónomo multi-misión diseñado principalmente para misiones locales y que se complementa perfectamente con los sistemas satelitales convencionales. El Stratobus es un dirigible estratosférico, más ligero que el aire, capaz de operar de forma autónoma en una posición estacionaria a 20 kilómetros de altitud por encima de la corriente en chorro y del tráfico aéreo. A diferencia de otras soluciones basadas en globos o drones, el dirigible puede mantenerse de forma estacionaria frente a los vientos de esa altitud en la capa baja de la estratosfera mediante su sistema de propulsión eléctrico con energía solar. El Stratobus está diseñado para tener una autonomía de hasta 10 años, con mantenimientos anuales. Desde su privilegiada ubicación por encima del teatro de operaciones, cubre un horizonte terrestre de hasta 500 kilómetros de radio, lo que le permite realizar observaciones a cientos de kilómetros de distancia.

El Stratobus también destaca por su gran capacidad de carga útil, muy por encima de otras soluciones. En su configuración estándar puede transportar más de 250 kilos de carga útil, con un consumo de potencia nominal de hasta 5 kW. Para ciertas misiones específicas en el ecuador, esta capacidad puede alcanzarlos 450 kilos y una potencia nominal de hasta 8 kW. Esto le permite albergar todo tipo de cargas útiles e instrumentos, adaptándose a una gran variedad de misiones.

Otra de las grandes ventajas del Stratobus es que se puede mover por sus propios medios allí donde se le necesite. Además, al no requerir de un sistema de lanzamiento, el dirigible se puede desplegar fácilmente, despegando desde una superficie del tamaño de un campo de fútbol y alcanzando la estratosfera en menos de cuatro horas. 

Entre las tecnologías innovadoras que incorpora el nuevo ingenio destaca el sistema de energía de alta capacidad basado en células solares, así como el uso de materiales altamente resistentes y ligeros, particularmente para la cubierta. Gracias al uso exclusivo de la energía solar y las tecnologías limpias se consigue una huella de carbono muy pequeña, muy inferior incluso a la de un pequeño avión privado.

A diferencia de los satélites, que realizan una cobertura global de uno o más países o incluso de todo un continente, estos dirigibles son capaces de proporcionar una cobertura regional y zonal. De esta forma, ambas soluciones, HAPS y satélites, son totalmente complementarias tanto para aplicaciones de observación como de telecomunicaciones y de navegación.

El Stratobús tiene un peso de 7 toneladas, un volumen de 62.000 metros cúbicos, una longitud de 115 metros con un diámetro de 34 metros. Entre sus amplias posibilidades, destacan la vigilancia marítima y terrestre, el reconocimiento óptico e ISAR de objetivos, monitorización medioambiental de zonas en peligro por desertización, incendios o contaminación, además de una monitorización urbana.

Dentro del desarrollo progresivo en el que se encuentra, se esperan que los primeros demostradores puedan estar listos para el 2019 para continuar con los primeros vuelos en 2022 y su introducción en el mundo industrial y comercial una vez acabada su fase de pruebas, a finales del mismo año 2022.  

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