Turquía recibe el primer F-35, pero se enfrenta a la suspensión de futuras entregas si el Congreso decide pararlas.

Al igual que los otros socios del programa conjunto de aviones de combate F-35, Turquía recibió ayer 21 de junio, su primer F-35 en una ceremonia de entrega celebrada en Fort Worth, Texas.

Se mostraron imágenes de la bandera turca ondeando al viento, mientras se cantaba el himno nacional turco seguido de imágenes y música tradicional del país intercontinental.

Pero más allá de las celebraciones del acto protocolario, los legisladores estadounidenses están cada vez más preocupados por el historial de Turquía en materia de derechos humanos y sus vínculos con Rusia, en particular por el acuerdo de compra del sistema antiaéreo S-400 de Moscú. El lunes, el Senado aprobó un proyecto de ley de política de defensa que bloquearía la transferencia de futuros aviones F-35 a Turquía.

El jueves, los legisladores del Senado incorporaron una enmienda al proyecto de ley de ayuda externa que pondría fin a las futuras entregas si Turquía no cancela la compra del S-400. Y donde 44 legisladores de la Cámara ya han firmado una carta en la que piden al Secretario de Defensa Jim Mattis que haga lo mismo.

Toda esa polémica parecía estar muy lejos de la ceremonia en Fort Worth, a la que asistieron ejecutivos de Lockheed Martin, altos oficiales de defensa turcos y representantes de la oficina del programa conjunto F-35 del Departamento de Defensa de Estados Unidos y  de la Agencia de Administración de Contratos de Defensa.

Después de que se presentara el primer F-35 del país, oficiales turcos subieron al escenario, donde reiteradamente reforzaron la idea de que utilizarían sus F-35 para promover los intereses de la OTAN.

El general de división turco Reha Ufuk Er dijo que los F-35 de Turquía “aumentarán significativamente las capacidades aéreas de la alianza de la OTAN y contribuirán a la estabilidad mundial”.

“Como todos ustedes saben, Turquía se encuentra en la encrucijada geoestratégica y cultural entre Oriente y Occidente”, dijo.

“Por otro lado, su ubicación geográfica y su proximidad a las zonas de conflicto aumenta significativamente los retos de seguridad a los que se enfrenta. Todos estos factores hacen necesario que Turquía cuente con una sólida  capacidad para garantizar su contribución al entorno de seguridad regional y mundial”.

Las características tecnológicas del F-35, su capacidad para adaptarse a futuras amenazas y su uso por parte de socios de todo el mundo lo convierten en un gran activo para lograr ese objetivo, dijo Ufuk Er, y añadió que esperaba que Estados Unidos y Turquía trabajaran juntos para explorar la mejor manera de utilizar el avanzado avión de ataque conjunto.

Los legisladores y ciertos funcionarios del Departamento de Defensa y de la OTAN ya han expresado su preocupación de que el uso por parte de Turquía del sistema de defensa antiaérea S-400 junto con el F-35 podría comprometer la capacidad de ocultación del caza de ataque y potencialmente transmitir vulnerabilidades a Rusia.

“Cualquier esfuerzo del Gobierno de la República de Turquía para mejorar aún más su relación con Rusia, disminuirá la seguridad general de la alianza de la OTAN y degradará la interoperabilidad de la alianza”, señala la versión del Senado del proyecto de ley de defensa para el año fiscal 2019.

El influyente canal de noticias CNN informó el martes que el Secretario de Defensa Jim Mattis se opone personalmente a los intentos del Congreso de bloquear futuras entregas de F-35 a Turquía, y que está trabajando con los legisladores para asegurar que el lenguaje del Senado sea omitido en la versión final del proyecto de ley de política de defensa.

Esas disposiciones prohibirían las transferencias de los F-35 a Turquía hasta que el Departamento de Defensa desarrolle un plan para expulsar a Turquía del programa.

Todo está por ver. Turquía tiene previsto comprar 100 F-35A en total. Como socio en el programa, ha ayudado a financiar el desarrollo del caza de ataque, así como a proporcionar funciones de mantenimiento especificas para los operadores europeos.

Los contratistas de defensa turcos también ayudaron a construir el F-35, en el que están incluidas empresas como Turkish Aerospace Industries, Kale Group, ALP Aviation y Ayesas, la única compañía turca implicada en el desarrollo de software.

Turquía tiene previsto celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias el 24 de junio, y el resultado de las mismas, podría afectar la disposición del gobierno turco de continuar con el S-400.

Sin embargo, la ceremonia de hoy podría ser una gran ayuda para el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, dijo Aykan Erdemir, un ex miembro del parlamento turco y miembro principal de la Fundación para la Defensa de las Democracias.

“La ceremonia de la entrega, que se ha realizado justo después de la votación del Senado el lunes para bloquear la transferencia de los aviones F-35, permite a los medios progubernamentales turcos dar un giro al desarrollo de hoy como la derrota de Erdogan del Congreso de Estados Unidos y para impulsar su imagen como un líder imbatible”, dijo. “Este será otro revés para la oposición democrática turca que ya está sufriendo bajo el severo estado de emergencia de Erdogan y la desigualdad de condiciones en el país”.

Después de la entrega, el primer F-35 de Turquía se trasladará a la Base Luke de la Fuerza Aérea de Arizona, donde los pilotos turcos se integrarán en un escuadrón de entrenamiento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y  aprenderán a operar el F-35 junto con los pilotos estadounidenses.

Valerie Insinna

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