Un avión no tripulado estadounidense realiza una misión de espionaje cerca del enclave de Rusia en el Báltico.

Un vehículo aéreo no tripulado de vigilancia RQ-4 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos realizó una misión de espionaje cerca del enclave ruso de Kaliningrado en el Báltico el 16 de diciembre.

El vehículo aéreo no tripulado de vigilancia RQ-4B perteneciente al 9º Grupo de Operaciones / 4º Destacamento que se encuentra desplegado en Sigonella, Sicilia, desde la Base de la Fuerza Aérea en Beale, California, ha estado volando en misiones de vigilancia cerca del enclave de Rusia en el Báltico.

El enclave ruso de Kaliningrado es una parte del territorio federal separado de Rusia y situado en el Mar Báltico.

El enclave, se encuentra rodeado por los estados miembros de la OTAN, Polonia al sur y Lituania al este y al norte.

Hasta 1945, Kaliningrado era conocida como Königsberg, la antigua capital de Prusia Oriental. Pero después de su victoria en la Segunda Guerra Mundial sobre la Alemania nazi, la Unión Soviética se anexionó la ciudad y sus alrededores, que sirvió como un puerto de aguas cálidas estratégicamente situado en el Báltico.

Actualmente, Kaliningrado es una zona de tensión entre la OTAN y Rusia, por el hecho de que Moscú podría desplegar armas nucleares terrestres de corto y medio alcance y misiles convencionales en su enclave de Kaliningrado, lo que convertiría a Europa en un potencial campo de batalla nuclear.

En cuanto al RQ-4 Global Hawk, es un sistema de aviones no tripulados de gran altitud y larga duración (HALE) diseñado para proporcionar inteligencia, vigilancia y reconocimiento completos casi en tiempo real sobre grandes áreas geográficas.

El rendimiento superior del sistema Global Hawk mejora significativamente la capacidad del ejército estadounidense para prevalecer en todo tipo de operaciones, desde misiones sensibles de mantenimiento de la paz hasta combates a gran escala.

Tiene una envergadura de más de 130 pies (39,6 m) y un peso máximo de despegue de 16 toneladas, lo que lo hace inusualmente grande para un sistema de aviones no tripulados.

Desde el punto vista operacional y de diseño, el “Global Hawk” es muy similar al Lockheed U-2, el famoso avión espía estadounidense de los años 1950. Es capaz de asegurar una gran capacidad de seguimiento a objetivos. Para este objetivo el Global Hawk está provisto de un Radar de apertura sintética (SAR), que puede penetrar fácilmente en una zona cubierta por nubes o incluso en zonas con tormentas de arena. También lleva un equipo de óptica y de infrarrojos capaz de visualizar con una gran precisión una vasta extensión de terreno. Según estimaciones de las Fuerzas Aéreas, el avión es capaz de vigilar y proporcionar información de 103.600 km² de terreno por día, lo que equivale aproximadamente a toda la superficie de Portugal.

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