Un F-35A Lightning II aterriza en Alaska para realizar pruebas sobre pistas resbaladizas o de hielo.

Un avión F-35 de la Fuerza Aérea aterrizó el pasado viernes en la base aérea de Eielson en Alaska, para participar en diversas pruebas que certifiquen su idoneidad en todo tipo de temperaturas que deberán soportar los nuevos aviones de quinta generación.

El motivo de estas pruebas para el F-35 es que a partir de 2020 estarán estacionados en esta base dos escuadrones de F-35A y se necesita certificar que toda la flora es capaz de aterrizar mediante un tipo de sistema de rampa de arrastre que se despliega para frenar el avión cuando aterriza. Otra de las condiciones será igualmente determinar si es capaz de aterrizar en una lectura del estado de la pista (RCR) de 7.

La escala RCR se basa en la cantidad de mojada o seca que esta cada pista. Un RCR 23 se considera una pista seca mientras que un RCR 5 se compara con el aterrizaje en el hielo.

“El F-35A está actualmente certificado para aterrizar en un RCR de 12”, según la información facilitada por el capitán Daniel Campbell, jefe de apoyo a la Misión del Ala de Combate del F-35. “Esta prueba es importante para la base porque ayudará a certificar que el F-35A pueda operar en un RCR de 7 algo que todavía no tiene.

El 354º Escuadrón de Ingenieros Civiles y el 354º Escuadrón de Apoyo a las Operaciones tratarán de mantener o mejorar la pista todo el tiempo en un RCR de 12 a lo largo de los duros meses de invierno. Necesitamos la certificación RCR más baja para asegurarnos que el F-35A pueda operar durante el invierno”.

En abril de 2016, se anunció oficialmente que la base estaba programada para recibir dos escuadrones de F-35A, así como aproximadamente 3.500 personas entre pilotos, contratistas, y personal de mantenimiento y sus familiares. La construcción de los nuevos hangares comenzó a principios de 2017 y se espera tener todo acabado antes del 2020 fecha prevista de la llegada del F-35A.

Según Kevin Blanchard, director del 354 Escuadrón de Apoyo a las Operaciones,  ya han sido adjudicados diversos proyectos además del simulador de vuelo del F-35 que se inició en marzo de 2017, así como diversos contratos para el hangar de mantenimiento de propulsión y motores, adicionales al destacamento.

La base de Eielson continuará preparándose para la llegada de los F-35A en 2020, mientras se sigue completando la misión principal de preparación, despliegue y habilitación,  con la mente en el próximo invierno y sus 50 grados bajo cero.

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