Un informe sobre las fragatas clase Hunter de Australia indica un gran desorden en su construcción.

“…desde la construcción de más destructores de guerra aérea de la clase Hobart, de probada eficacia, derivados de las fragatas españolas de la clase Álvaro de Bazán…”

Las últimas revelaciones sobre las fragatas de la clase Hunter de la Marina Real Australiana confirman gran parte de lo que se sabía sobre los problemas que aquejan al programa, pero añaden un nivel de detalle que va mucho más allá de las admisiones generales hechas por los funcionarios del Departamento de Defensa en anteriores audiencias de la comisión del Senado.

Estas nuevas pruebas están contenidas en un informe sobre la revisión del diseño del sistema, redactado por el propio equipo de ingenieros del programa Hunter en noviembre de 2021.

La revisión del diseño del sistema es un hito clave que pretende demostrar que el proyecto cumpliría los requisitos del sistema o, en otras palabras, que los elementos del buque formarán un conjunto coherente que proporcionará la capacidad que busca la Armada.

Por desgracia, el informe indica que el diseño dista mucho de ser coherente. Se ha sabido que las modificaciones sustanciales que Defensa impuso a lo que era un diseño inmaduro al principio han provocado problemas sustanciales. El primero de ellos es el aumento del tamaño del buque, que ha pasado de unas 8.000 toneladas a más de 10.000 toneladas. Las leyes de la física significan que, si se aumenta el tamaño del buque en un 25% sin aumentar la planta de energía, el rendimiento se verá afectado. El informe da algunos detalles al respecto, afirmando que “la velocidad máxima será inferior a la de los combatientes de superficie comparables de la RAN” y el buque se enfrentará a “un mayor consumo de combustible y costes de funcionamiento”.

La falta de potencia también tiene un impacto directo en la capacidad de combate, ya que el comandante tendrá que “priorizar la asignación de potencia al radar CEAFAR2 o al sistema de propulsión en función de las necesidades operativas del buque”. En medio de un combate, cuando hay que ir rápido y hacer funcionar el radar a plena potencia para detectar los misiles que se acercan, no se pueden hacer las dos cosas”. La lista de problemas continúa, lo que sugiere que, en última instancia, puede que no sea posible un diseño de barco viable.

El proceso de selección de la futura fragata debía elegir un diseño maduro que estuviera en el agua y en servicio. En lugar de ello, se eligió un diseño inmaduro como buque de referencia (la fragata Tipo 26 del Reino Unido) que apenas había empezado a construirse y estaba lejos de estar en el agua, y mucho menos en servicio. El gobierno también aceptó cinco cambios importantes en el diseño, entre ellos la instalación del radar CEAFAR, de fabricación australiana, y del sistema de combate estadounidense Aegis. No existe un diseño de buque de guerra completamente listo para usar, pero el objetivo de elegir un diseño maduro y en servicio es minimizar los cambios y los riesgos técnicos y de calendario que los acompañan. En cambio, el camino que ha tomado Defensa ha generado riesgos que ahora se están haciendo realidad.

Una de las principales ironías es que el programa de submarinos de la clase Attack, ahora cancelado, había completado su revisión funcional del sistema -un hito más avanzado en la ruta de diseño que la revisión del diseño del sistema- y estaba listo para comenzar el diseño detallado. En esencia, la clase Attack estaba considerablemente más madura que la Hunter y se comprendían mejor sus riesgos técnicos, de coste y de calendario.

Como era de esperar, los altos dirigentes de Defensa afirman que las soluciones al problema de diseño del Hunter están muy avanzadas. Sin embargo, las garantías de Defensa tienen una credibilidad mínima en el ámbito de la construcción naval. Durante años, Defensa aseguró a los comités del Senado que la clase Attack proporcionaría una capacidad regional superior a lo largo de su vida, pero después de la cancelación, el primer ministro declaró que la clase Attack se habría quedado obsoleta casi en el momento en que entrase en el agua y “nos formamos la opinión muy firme, la opinión unánime de todos los jefes de nuestros servicios y de la Fuerza de Defensa, de que era una capacidad que no iba a satisfacer nuestras necesidades”.

Entonces, ¿dónde nos deja todo esto? Los retrasos en el programa Hunter significan que el inicio de la construcción se ha desplazado de 2020 a 2022 y ahora a 2024, y la revisión de salida advierte de posibles nuevos retrasos. En el extremo comercial del proyecto, la capacidad operativa inicial -cuando el primer buque esté listo para combatir- es ahora 2034. Incluso la visión más optimista del programa de submarinos nucleares no contempla la posibilidad de que el buque adquiera capacidad antes de esa fecha y, a menos que AUKUS encuentre una forma de acortar los plazos habituales del proyecto, podría ser mucho más tarde.

El gasto de 575.000 millones de dólares del gobierno en defensa en la década de 2020, que incluye 270.000 millones de dólares en nuevas capacidades, no hará que ningún buque de guerra de primera línea salga al mar esta década y probablemente ninguno hasta mediados de la próxima. Mientras tanto, las flotas Anzac y Collins tendrán que seguir prestando servicio hasta la década de 2040, con la esperanza (pero no segura) de envejecer con elegancia. Pero si la flamante clase Attack no iba a ser la capacidad de guerra submarina que se necesitaba, es difícil ver que el Collins, de 40 años de edad, la proporcione.

Toda la capacidad bélica de la RAN (Royal Australian Navy) está en peligro.

No es posible cruzar los dedos y esperar que Defensa pueda resolver los problemas del programa de la clase Hunter. Incluso si lo consigue, la capacidad que ofrece es demasiado escasa, demasiado tardía, con un coste demasiado elevado, y puede ser irrelevante frente a futuras amenazas. Desde el ASPI (Australian Strategic Policy Institute) y otros han sugerido cursos de acción alternativos y complementarios, desde la construcción de más destructores de guerra aérea de la clase Hobart, de probada eficacia, derivados de las fragatas españolas de la clase Álvaro de Bazán, hasta la dotación de misiles antibuque a los patrulleros de altura de la clase Arafura (que ni siquiera tienen un cañón principal), pasando por una mayor inversión en sistemas letales no tripulados y autónomos, o la adquisición de sistemas de ataque como el bombardero B-21.

Destructor clase Hobart

Hasta ahora, Defensa se ha centrado en el programa de construcción naval; de hecho, el programa SSN está absorbiendo aún más gente y atención en ese espacio. Pero cualquiera que esté mínimamente familiarizado con la gestión de recursos de la tripulación le dirá que, si todo el mundo en la cabina se centra en la luz roja parpadeante del panel que tiene delante, el avión volará hacia una montaña.

Marcus Hellyer

28 thoughts on “Un informe sobre las fragatas clase Hunter de Australia indica un gran desorden en su construcción.

  • el 3 febrero, 2022 a las 07:46
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    Que interesante se pone esto…Veremos el desastre de última tecnología que se comen. Si querían algo fiable con aegis tenían la serie F.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 07:47
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    Se ve que a los australianos el cambio no les ha ido bien.
    Además del tema principal, está muy claro que un producto que no está plenamente maduro y comprobado una y otra vez, no se puede vender a nadie. Hasta que los submarinos S-80 y/o las fragatas F-110 no estén en el agua y con demostraciones palpables, no es posible vender nada. Si no queremos perder el tren, hay que darse mucha prisa en ambos proyectos.

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    • el 3 febrero, 2022 a las 10:32
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      Exacto, ahí están con su programa de fragatas derivadas de un “power point” de la T26

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    • el 3 febrero, 2022 a las 12:23
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      Bueno, es que la F110 no deja de ser un derivado de la F100.
      Es más fácil comprar un “PowerPoint” basado en la F100 que en las type26 inglesas.

      Pero ellos sabrán. Por ese dineral Navantia les podría haber dado 3 hechas en Australia y otras 3 hechas aquí para acortar plazos.

      En el Mediterráneo lo que necesitas sobre todo es capacidad, pero en Asia-pacifico lo que necesitas además es cantidad.

      Australia tiene que cubrir tres frentes, Indico, pacífico y mar de China y y no entiendo cómo solo hicieron 3 de su clase Hobart. Con eso solamente cubres uno de los frentes, y por los pelos.

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      • el 3 febrero, 2022 a las 19:21
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        Y tampoco tendrían Hobart nuevos antes de 2 o 3 años pues habría que volver a recalcularlo todo para muchos sistemas cortar plancha, fabricar los AEGIS, etc etc. Facilmente no volverían a tener nuevos destructores antes de cinco años y eso qué no lo haran pues estan comprometidos con la antigua metropoli

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    • el 3 febrero, 2022 a las 20:04
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      Pues lo que se demuestra es precisamente lo contrario: Otros sí que son capaces de vender sus productos aunque no estén maduros y no se hayan comprobado en el agua. Por lo tanto, no se sostiene lo que tú dices, que es imprescindible que botemos los S80+ y las F110 para poder venderlas.

      Lo que pasa es que hay que saber vender y hay que saber relacionarse.

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      • el 3 febrero, 2022 a las 20:41
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        Esto fue una decisión política pura y dura que poco o nada tuvo con cuestiones técnicas y más con otros intereses, o si no que se lo digan a los franceses, que se les podrá achacar de muchas cosas, pero vender saben.

        Ahora pues a apechugar con esas decisiones.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 07:49
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    Aún están a tiempo de comprar a España…

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  • el 3 febrero, 2022 a las 08:52
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    Esto se veia venir. Navantia deberia intentarlo otra vez.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 09:18
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    La consecuencia de elegir sistemas de armas basados en decisiones sin compromisos políticos tiene las consecuencias para Australia que se llevan viendo los últimos 5 años. Desde el principio me parecieron pocos solo tres destructores de la clase Hobart creo que para una nación como Australia el mínimo sería 6. Y el despropósito de elegir la fragata tipo 21 se está viendo ahora pero el problema no es ese sino que Australia realmente no sabe lo que quiere, o bien no es capaz de desarrollarlo.

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    • el 3 febrero, 2022 a las 11:56
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      Australia ni sabe hacer helicopteros (problemas con los Tigre ensamblados alli) ni sabe hacer barcos (problemas con los 2 LHD de Navantia fabricados alli)…no se por que siguen insistiendo, no hay nivel suficiente y punto.
      Los franceses con sus submarinos ya les dijeron que de hacerlos alli en Australia que ni hablar, que era muy dificil para ellos, que se hacian en Francia; al final han comprado submarinos nucleares de GB o EEUU, y sera la misma historia…

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  • el 3 febrero, 2022 a las 09:38
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    La clase Hobart son como nuestras F-100 con la capacidad completa de misiles cruceros y están encantados los australianos con ellas. Pero ya sabéis que en Australia desde hace poco solo Reino Unido y EE.UU pueden venderlos… acordaros del tema del submarino francés.
    Es un mercado cautivo y si Reino Unido y EE.UU se enfadan, China hace el resto del trabajo paseando alguna fragata o un submarino para meter miedo.

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    • el 3 febrero, 2022 a las 20:57
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      Las F-100 llevan las mismas celdas VLS MK-41 las Strike que son las más largas donde entran los Tommy`s y los SM-3 y SM-6. Lo que pasa es que a España los Tomahawk se los vendian con restricciones de uso, bueno más que restricciones era que solo los podian lanzar bajo orden USA.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 09:49
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    En todas partes cuecen habas. Los ingleses han tenido problemas también con sus portaviones, sus submarinos y sus destructores. Los han resuelto? . Cada uno dice una cosa diferente. La decisión australiana, como la canadiense, fue política. Había que ayudar a la GB con lo del Brexit. Con su pan se lo coman.

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    • el 3 febrero, 2022 a las 20:07
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      Lo curioso o destacable es que el artículo lo escribe un australiano, no un francés, como pasa con otros artículos que tienen la mala intención de crear polémica donde posiblemente no la hay o no la hay tanta (me refiero a un reciente artículo acerca del FCAS, escrito por un británico y en la que utilizaba la palabra de que se había dejado al Reino Unido “en la estacada”.

      No sé si este australiano tendrá su propia agenda política, pero siempre me parece más verosímil una crítica cuando no viene de una fuente claramente interesada.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 10:16
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    Que se jod… ahora los australianos, si quieren más barcos de Navantia que España no ceda y que los construyan aquí en el Ferrol, o en Puerto Real…

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    • el 3 febrero, 2022 a las 10:35
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      Sabes que eso no pasaría. El pedazo de prestigio que ganaría Navantia solo con que los aussies renunciaran a la type 26 para fabricar mas “Hobart” (F100) o una derivada de la F110, bastaría

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  • el 3 febrero, 2022 a las 13:37
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    Si ésto pasa en España ya pediríamos que rodaran cabezas…Hay que eeconocer que ese proyecto parece diseñado por un ” enemigo”…

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  • el 3 febrero, 2022 a las 13:48
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    Las cosas entran mejor con la vista , y ya contrastadas que sobre el papel .Aunque bueno esto es discutible con los diseños de UK donde no paran de salir problemas en lo barcos que ya estan el el agua .Navantia tiene una gran experiencia en contruccion de barcos que de verdad funcionan seria bueno que Australia adquiera mas destructores de la clase hobart sino de aqui a unos años su capacidad naval se vera super reducida tanto en biques como con submarinos.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 14:17
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    El Dios Salve A la Reina les puede salir caro, tanto vasallaje a RU, traen estas cosas.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 16:42
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    Eso les pasa por heredar el odio y el menosprecio a todo lo hispano ,de los ingleses, ahora solo les queda o tirar para adelante con un proyecto que nace fallido o comprar más F100 o 110 para salir del problema de quedarse atrás con una flota desfasada y un arma submarina ochentera en pleno siglo 21.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 18:59
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    Creo que ahora valoran más los productos de navantia en Australia…creo que cancelarán las fragatas inglesas y nos preguntarán por las F110….coincido en cuidar que tocan o hacen allí de la fabricación..no tienen ni pajorera idea…a nuestro favor es que los australianos tienen prisa…estan en bolas y les esta lloviendo

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  • el 3 febrero, 2022 a las 20:16
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    Por lo que he entendido los problemas con los Tigre y los NH90 tambien vienen de ser hecho alli, y tienen cosas como que se llena la cabina de huno, que los hechos en Europa no tenian.

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  • el 3 febrero, 2022 a las 20:39
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    bueno, los submarinos franceses salieron rana y ahora las fragatas inglesas, puede ser una gran oportunidad para Navantia con las F110 o algún programa específico para los australianos a partir de la F100, el S80 está mucho más atrasado pero vamos también los franceses iban muy rápido y se cayeron de la carrera por costes y presiones americanas, esperemos que de esto salga algo bueno para España, partimos con ventaja (buena experiencia y proyecto F110 muy avanzado, este mes está previsto el corte de chapa de la primera fragata)

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  • el 3 febrero, 2022 a las 22:44
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    Tiene un problema las cosas no se hace deprisa y corriendo viene siendo sistematico los fallos de fabricacion .Por que otras naciones no tienen esos problemas , ya pueden espabilar y realizar alguna compra urgente aun les queda tiempo pero como no se den prisa les puede pillar el toro.

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  • el 4 febrero, 2022 a las 13:45
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    Los australianos querían/quieren una Type 26 tuneada, con otro radar y lo más complicado, pasar de un buque de 8 mil Tn. a otro de 10 mil, como quien tunea un Seat Ibiza. El problema no e de UK, sino de los aussies. Igual que con el Attack. Aquí enseguida sale la España cañí a decir que lo nuestro e mejó porque si, y a rajar de los ingleses porque mola un montón.

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    • el 4 febrero, 2022 a las 16:39
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      Pues en este caso, sí que podemos decir que lo nuestro “e mejo”, no porque sí, sino porque, al menos, nuestros buques navegan y están operativos; los británicos, no. Es una “pequeña” diferencia.

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  • el 5 febrero, 2022 a las 19:09
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    Como se suele decir ” les salió la burra mal capada ” a los australianos Aukusianos, ahora tendrán que tirar de las Hobart a lo bestia, gran escaparate para Navantia y su buen hacer. A ver si todo esto se traduce en ventas para Navantia, pero es ahí donde siempre falla España, en hacerse valer, darse propaganda comercial y ser incisivos en ventas.

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