Japón debe decidir su asociación para el caza de próxima generación.

Japón planea elegir un socio este mismo verano para iniciar el desarrollo de su futuro avión de combate que sustituya al caza polivalente Mitsubishi F-2, comparando una propuesta de Estados Unidos, su aliado más cercano, con una oferta británica que daría al gobierno de Tokio un mayor control en el acuerdo.

El Ministerio de Defensa prefiere que Japón tome la iniciativa en el proyecto -algo que no ha hecho en el desarrollo de aviones de combate desde la Segunda Guerra Mundial- para mantener la base de la industria de defensa del país y fortalecer las capacidades de las Fuerzas de Autodefensa.

El ministerio pretende que la mayoría de los aviones se desarrollen en el país, incluyendo los componentes básicos como el motor, y prevé su despliegue a mediados de la década de 2030. El presupuesto de defensa propuesto para el año fiscal que comienza en el mes de abril destina 102 millones de dólares para trabajar en el nuevo avión.

Tokio busca “avanzar en la cooperación internacional” con el proyecto y al mismo tiempo “asegurar un grado de libertad para futuras actualizaciones y mejoras de rendimiento”, ha manifestado el ministro de Defensa, Taro Kono.

Trabajar con otro país no haría más que proporcionar acceso a conocimientos tecnológicos cruciales. Dado que los costes de desarrollo de un modelo de avión único pueden ascender a decenas de miles de millones de dólares, una asociación daría a Tokio un canal de comercialización incorporado en el extranjero para ayudar con la producción y las ventas a gran escala necesarias para garantizar que el proyecto sea viable desde el punto de vista financiero.

Estados Unidos se considera como la opción más probable, dada la importancia que se le da a la alianza bilateral. La flota de la Fuerza de Autodefensa Aérea está compuesta ahora en gran parte por aviones desarrollados por los Estados Unidos, incluido el caza furtivo F-35, en parte porque se ha considerado prioritaria la compatibilidad con el equipo estadounidense.

Lockheed Martin ha sondeado a Tokio sobre la posibilidad de crear un híbrido de F-22 y F-35, y Boeing también ha expresado su interés.

Pero asociarse con Estados Unidos no encaja bien con el deseo de Tokio de un desarrollo liderado por los japoneses.

Mientras que Japón y Estados Unidos trabajaron juntos en el F-2, los detalles de diseño de las piezas clave no han sido revelados por la parte japonesa. Y Tokio no puede mejorar los aviones libremente, lo que ha limitado su uso.

Rieko Miki

15 thoughts on “Japón debe decidir su asociación para el caza de próxima generación.

  • el 29 febrero, 2020 a las 02:11
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    Japón no fabrica aviones de combate desde hace nueve años; el último de ellos, un F-2 abandonó la factoría Mitsubishi en 2011. Con respecto al F-2 en si mismo, no puede ser considerado un éxito industrial para Japón, aún cuando el resltado final fue un avión multirol aún más avanzado que su contemporáneo F-16 Block 50/52, aunque a un costo cuatro veces mayor. Sin abarcar aspectos operativos, desde el punto de vista tecnológico, su asociación con Lockheed-Martin permitio a Japón contratar la mayor parte productiva, pero si arquitectura cerrada lo privó de realizar mejoras locales en los sistemas y adaptación de armas, perpetrando la dependencia japonesa de EEUU. Éste es uno de los puntos cruciales en la búsqueda de un nuevo socio para el desarrollo de su futuro F-3.

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  • el 29 febrero, 2020 a las 14:54
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    Pero hay otros aspectos a tener en cuenta. El que primero surge es la situación politico-militar de Extremo Oriente. El mundo ha cambiado mucho, y para peor, desde los lejanos años en que Japón buscaba un reemplazo para el F-1. El F-2 voló por vez primera en 1995 y su producción comenzó al año siguiente. En esos años, no pareciera que hubiese ninguna necesidad de apurar la producción de un nuevo avión para un país que disfrutaba sobradamente de superioridad tecnológica sobre sus potenciales amenazas. La Federación Rusa estaba atravesando la mayor depresión económica desde el desmembramiento de la URSS unos años antes, por lo que constituía una amenaza muy relativizada. El mayor problema que trajo para Japón la crisis rusa fue que aceptó de buen grado vender una cantidad importante de Su-27 a China a mediados de la década del ’90 y organizar su producción bajo licencia (con el nombre de J-11), a cargo de la factoría aeronáutica Shenyang a partir de 1998.

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  • el 29 febrero, 2020 a las 19:51
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    Por entonces el avión de combate chino más moderno en producción era el JH-7 de interdiccion profunda y ataque naval y diseño local, recientemente adoptado y en muy escaso número. Su fuerza de intercepción seguía asegurada por el J-8 en versiones mejoradas; su mejor caza táctico y combate ecolucionante era el J-7 (derivado del MiG-21) aunque aún existían cantidades importantes del J-6 (derivado del MiG-19), mientras que su avión de ataque estándar seguía siendo el Q-5 (otro derivado del MiG-19). China no poseía por entonces misiles AS estratégicos lanzables desde el aire, por lo que su fuerza nuclear disuasiva consistía en alrededor de un centenar de anticuados bombarderos horizontales H-6 (derivados del Tu-16).

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  • el 1 marzo, 2020 a las 02:29
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    Con lo que le dan los norteamericanos y el paraguas norteamericano le basta y sobra, aunque con Trump hay que pagar logicamente los costes de esa expansion, lo mismo que con Alemania

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  • el 1 marzo, 2020 a las 07:30
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    Corea del Norte no representaba en ese momento un peligro real, ya que no poseía ninguna capacidad de ataque (incluso nuclear) que fuese posible de alcanzar las islas japonesas. El país del sol naciente disfrutaba por entonces de quizás la mayor seguridad global de todos los tiempos de posguerra. Por su parte en cuanto a las Fuerzas Aéreas de sus Fuerzas de Seguridad, se encontraba en la etapa final de la incorporación del caza F-15J, y hacia 1999 dispuso del misil AA Mitsubishi AAM-4, uno de los primeros misiles BVR con un alcance de 100 km y guía terminal activa. La combinación F-15J con su avanzado y potente radar APG-63, el misil AAM-4 y las capacidades EW/ECM/RWR/IFF, combinadas con la facultad de enlace de datos con la red de radares japonesa (una suerte de “data link”), otorgaron a Japón una superioridad tecnológica y técnica sin parangón en la región y aseguraron la defensa aérea durante más de una década. Pero Japón estaba consciente que esa superioridad momentánea no iba a perdurar en el tiempo.

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  • el 1 marzo, 2020 a las 07:42
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    Paulatinamente la Federación Rusa fue mejorando su situación económica, y desde la asunción de Putin al poder restableció su poder regional, renaciendo la vieja rivalidad por cuatro de la islas Kuriles, ocupadas por Rusia al finalizar la SGM (e incluso deportando a la población de origen japonés) y que Japón reclama suyas. Por esta causa, Rusia y Japón nunca firmaron un tratado de paz, y sus relaciones bilaterales han sido escasas y teñidas de desconfianza. Además, la “estrategia polar” rusa ha convertido al extremo oriental del país más extenso del planeta en una de sus zonas más activas económicamente, por lo que la presencia de unidades aéreas militares se ha incrementado en la última década, incrementando la presión sobre el sistema defensivo japonés.

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  • el 1 marzo, 2020 a las 07:46
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    Corea del Norte por su parte, se ha convertido en una espina plantal para Japón, ya que su alianza formal con EEUU lo convierte en blanco predilecto para cualquier acción bélica que se produjese entre ambas naciones. La capacidad de Corea del Norte de alcanzar a Japón con misiles con cabezas nuclerares pareciera actualmente una realidad, más que una bravuconada típica del régimen de Piongyang, abriendo un nuevo frente defensivo prioritario para Japón.

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  • el 1 marzo, 2020 a las 08:29
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    Por todos estos motivos entre otros, a finales de la primera década del corriente siglo, Japón reclamó a EEUU que la única manera de seguir conservando la superioridad sería mediante la provisión de cazas F-22. Pero la negativa estadounidense de vender este caza, pues muchos de sus sistemas eran considerados secretos, obligó a Japón a emprender la modernización de su flota de F-15 y F-2, aunque la imposibilidad de modificar sus sistemas y armas sin la intervencion de las empresas norteamericanas por la arquitectura cerrada (léase protegida) de sus software, limitan enormemente la posibilidad de llevar las modificaciones a los niveles deseados. Esto representa un enorme hándicap en contra de la asociación japonesa con las empresas estadounidenses.

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  • el 2 marzo, 2020 a las 04:59
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    Japón (Mitsubishi) y Gran Bretaña (MBDA -UK) ya poseen experiencia en colaboración conjunta, ya que desde 2016 han acordado el desarrollo de una variante del misil AA BVR Meteor, conocida en Japón como JNAAM, con la intención de instalarlo en los F-35 japoneses y más adelante en todos sus cazas de combate, actuales y futuros. Se trata de combinar el cuerpo y motor del Meteor con la cabeza buscadora activa AESA del Mitsubishi AAM-4B. La oferta a Japón por parte de Gran Bretaña (BAE Systems) de cooperar juntos para desarrollar el F-3 japonés es muy interesante, pues permitiría compartir patentes tecnológicas y liderar el desarrollo del avión de combate, lo que abriría las puertas a futuras modificaciones y adaptaciones particulares, para el propio país y para las exportaciones conjuntas, ya que la constitución japonesa impide la venta de armas a terceros; es decir que la asociación con Gran Bretaña otorgaría a Japón una independencia tecnológica e industrial que hasta el momento EEUU no ha querido o no le ha convenido otorgar.

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  • el 2 marzo, 2020 a las 11:46
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    De todas maneras, la mayor amenaza para Japón no proviene ni de la Federación Rusa ni de Corea del Norte, sino de China. Habíamos determinado que en los inicios del programa del F-2 (el avión que se busca reemplazar con el futuro F-3) hacia mediados de la década de los años ’90, China poseía una aviación que, si bien numerosa, estaba compuesta por unidades aéreas anticuadas provenientes en su mayor parte de modificaciones locales de modelos soviéticos desfasados, y que sólo poseían algunas unidades importadas del Su-27, y había organizadosu producción bajo licencia como Shenyang J-11. Pero con el correr de los años, tras dos décadas y media, la superioridad tecnológica que Japón regenteaba frente a China no sólo fue alcanzada y superada, sino que lo fue en abrumadora cantidad. China dispone, al inicio de los años ’20 del S.21 una combinación muy peligrosa para Japón de calidad y cantidad de modelos de aviones de combate, incluso furtivos, mientras que la nación isleña continúa con su defensa confiada al F-15J (modernizado, aunque no en la totalidad de su flota).

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    • el 2 marzo, 2020 a las 15:24
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      Como siempre Fer65 una gozada leer tus planteamientos. Soy un fan de la ingeniería japonesa (en lo que a los coches se refiere) tengo un Mitsubishi, me gustaría conocer su opinión o previsión sobre la longevidad estimada del dólar como divisa de reserva mundial y/o ideas de lo que podría pasar si el dólar colapsara, para mi es evidente que el Imperio que se tienen instalado esta llegando a su fin y que solo estiran una cuerda abocada a romperse. Saludos

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  • el 3 marzo, 2020 a las 00:33
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    No solo los aviones de combate chinos han crecido en cantidad y calidad de modelos, sino que sus armas y sistemas electrónicos también han progresado al mismo ritmo. A principios de los ‘2000 el misil japonés AAM-4 detentaba una superioridad tecnológica y alcance incomparable por cualquier arma China (el AAM chino de mayor alcance de ese periodo era el PL-11, una versión del Selenia Aspide, de 40-70 km). En veinte años dos modelos de nuevos misiles AA BVR chinos (PL-12 y PL-15) han conseguido paridad tecnológica (guía terminal activa, AESA en el caso del PL-15) y también doblado el alcance del AAM-4B (120 km); algunos informes occidentales cifran el alcance del PL-15 en 250+ km y más aún. Esto es sólo por poner un ejemplo. La seguridad de los cielos japoneses no está garantizada y se impone una rápida respuesta. La oferta británica es muy conveniente para Japón, pero obliga a asumir algunos riesgos, como afectar la relación con EEUU, que es quien verdaderamente podría asegurar la defensa de Japón en caso extremo. La decisión será política.

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  • el 3 marzo, 2020 a las 03:02
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    Amigo Fedayin, gracias por tus conceptos. Realmente no puedo opinar acerca de preguntas tan específicas pues no soy un experto financiero, me queda grande el tema. Pero desde un punto de vista histórico, que es lo mío, puedo decir que uno de los cimientos de la economía mundial basada en el dólar, es que la moneda norteamericana (sin entrar en conceptos asociados), sigue siendo la única moneda parámetro, por volumen y confianza; y lo seguirá siendo mientras EEUU siga a la cabeza productiva. La confianza es un elemento fundamental. Si algún país pudiera producir mayores volúmenes brutos en forma sostenida (de los cuales China y la India son firmes candidatos a superarlo), podríamos pensar en que el Dólar deje de ser patrón. En tal caso, esta moneda debería ser capaz de generar la suficiente confianza bursátil a nivel global y sostenida en el tiempo, como para que las transacciones abandonen la moneda estadounidense y se pasen a la desafiante. El otro elemento es que la mayoría de empresas generadoras de riqueza tienen origen occidental. Será muy difícil cambiar la cultura del Dólar. Espero haber sido claro. Saludos.

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  • el 3 marzo, 2020 a las 03:16
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    Desde ese punto de vista consideramos un error estratégico grave la ley CAATSA impulsada por la Administración Trump, más allá de la ilegalidad evidente a nivel internacional, pues atenta contra el libre comercio y la libre competencia que el capitalismo promueve, pues está obligando a muchos actores importantes (justamente los “adversarios”) a utilizar astucias y chicanas financieras, como monedas extra Dólar, intercambios por commodities y otras, para realizar las transacciobes; y además atenta justamente contra la “confianza”, uno de los pilares que ha sostenido a la economía dolarizada, especialmente desde la globalización en adelante. Es una demostración de soberbia injustificada y una prepotencia que EEUU no necesita, vuelvo a insistir, NO NECESITA; ni tampoco es el reflejo de toda la política estadounidense. Se les ha ido la mano.

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  • el 3 marzo, 2020 a las 21:41
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    Meridianamente claro, siempre me aportas perspectivas nuevas, ópticas objetivas, prismas neutros, algo muy de agradecer hoy en dia.
    Yo es que lo veo todo muy tirante, movimientos desesperados, baile de alianzas, acciones contradictorias, a lo que se suma los eventos climáticos exagerados y ahora pandemias, espérate a que se descongele el permafrost en la tundra siberiana y veremos todos los patógenos que salen, ya se ha documentado brotes de ántrax, la condición humana en general se vislumbra comprometida, el cambio de paradigma puede ser forzoso debido a fuerzas fuera de nuestro control.

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