La carrera de misiles intercoreana puede dejar a Corea del Norte con armas nucleares tácticas.

Corea del Norte ha avanzado durante los últimos años en una carrera armamentística intercoreana que ha provocado la proliferación de misiles de corto alcance en la península y ha dejado a Pyongyang más cerca que nunca de desplegar armas nucleares tácticas.

La búsqueda de años de Corea del Norte para desarrollar misiles de precisión capaces de evadir la detección y golpear objetivos en Corea del Sur se ha acelerado a raíz de la moratoria autoimpuesta por el país en 2018 para probar sus misiles balísticos intercontinentales (ICBM) más grandes.

Mientras tanto, el acuerdo de 2017 entre Washington y Seúl ha levantado los límites bilaterales sobre las cargas útiles de los misiles surcoreanos, lo que ha propiciado el desarrollo de al menos un arma más pesada que podría desempeñar un papel clave en las estrategias destinadas a anticiparse a los ataques norcoreanos o a “decapitar” a sus dirigentes.

Los nuevos misiles probados por Corea del Norte la semana pasada parecen tener como objetivo igualar o superar el arsenal de Corea del Sur, que está en constante expansión, y son las primeras pruebas de este tipo desde que el líder Kim Jong Un declarara en enero que el país podría miniaturizar las cabezas nucleares para que cupieran en armas tácticas, lo que subraya lo mucho que está en juego para la administración de Biden mientras analiza las opciones para reducir las tensiones.

Los funcionarios surcoreanos ven en los misiles balísticos de corto alcance (SRBM), más grandes y mejores, una forma de reducir su dependencia de Estados Unidos, que tiene unos 28.500 soldados en Corea del Sur.

En un discurso pronunciado el año pasado, el ministro de Defensa surcoreano, Jeong Kyeong-doo, se jactó de que el país había desarrollado un misil con “suficiente alcance y el mayor peso de ojiva del mundo para proteger la paz en la península de Corea”, refiriéndose al nuevo Hyunmoo-4 de 800 km de alcance y dos toneladas de carga útil.

Los analistas señalaron que no era una coincidencia que Corea del Norte dijera que su más reciente misil balístico de asalto podía llevar una ojiva de 2,5 toneladas.

En una declaración realizada esta mañana, Kim Yo Jong, hermana del líder y poderosa política norcoreana, ha mencionado el discurso de Jeong para defender el derecho del Norte a desarrollar sus propios misiles.

“A medida que Seúl ha ido desarrollando nuevas capacidades de este tipo, Pyongyang le ha seguido de cerca”, afirmó Joshua Pollack, investigador del Centro James Martin de Estudios sobre la No Proliferación (CNS), que coescribió un informe el año pasado en el que advertía que los avances en los misiles de ataque convencionales y de precisión en ambas Coreas han contribuido a crear una nueva vía para que una crisis se convierta en una guerra.

¿Armas nucleares tácticas?

Corea del Norte afirma que sus misiles son para la autodefensa, y ha acusado a Corea del Sur y a Estados Unidos de amenazar su seguridad con ejercicios militares conjuntos, compras de armas y otras políticas hostiles.

En el congreso del partido gobernante celebrado en enero, Kim anunció que Corea del Norte había acumulado tecnología para “miniaturizar, aligerar y estandarizar” las armas nucleares.

La agencia de espionaje del Sur llegó a la conclusión de que los últimos misiles podían llevar ojivas nucleares, aunque no estaba claro si se habían instalado alguna vez, según afirmó un legislador informado por funcionarios de inteligencia.

“Incluso los misiles balísticos norcoreanos de corto alcance deberían considerarse con capacidad nuclear, según las propias palabras de Corea del Norte”, afirmó Markus Garlauskas, miembro del Atlantic Council y antiguo responsable de la inteligencia nacional estadounidense para Corea del Norte.

Una vez dominada la tecnología, las ojivas nucleares pueden ser más ligeras que las convencionales, afirmó Markus Schiller, experto en misiles residente en Europa.

“A un misil no le importa lo más mínimo si lleva una bomba nuclear, una carga de TNT o un piano; lo único que importa es el peso”, dijo.

Los últimos misiles de Corea del Norte también han demostrado su capacidad para volar a baja altura y “elevarse” poco antes de alcanzar su objetivo, lo que hace más difícil su detección e interceptación, según Joseph Dempsey, investigador de defensa del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

“Si se ponen en marcha, estos nuevos tipos de misiles balísticos de asalto permitirán a Corea del Norte atacar objetivos específicos dentro de Corea del Sur con un grado de precisión mucho mayor (que las variantes más antiguas)”, afirmó.

El viernes pasado, 38 North, un grupo de expertos con sede en EE.UU., informó que las imágenes por satélite mostraban actividad en un astillero que sugería que el nuevo submarino de misiles balísticos del Norte, en construcción desde hace varios años, podría estar a punto de completarse.

Rivalidad de cohetes

En un discurso pronunciado el pasado viernes en el que habló de las pruebas de Corea del Norte, el presidente surcoreano Moon Jae-in describió la capacidad de su país en materia de misiles como “de clase mundial”.

Tras la prueba del Hyunmoo-4 el año pasado, Corea del Sur anunció que también produciría en masa otro tipo de misil terrestre diseñado para destruir bases de artillería subterráneas.

“Estas últimas pruebas (norcoreanas) parecen comunicar a los surcoreanos que tienen una capacidad igual o superior a la del Hyunmoo-4”, declaró Melissa Hanham, subdirectora de la Open Nuclear Network.

Este mismo año, Seúl podría realizar una prueba submarina de su primer misil balístico lanzado desde un submarino (SLBM), basado en el Hyunmoo-2B, de 500 km de alcance, armado con una ojiva convencional, y potencialmente transportado por sus nuevos submarinos KSS III de 3.000 toneladas, según informaron los medios surcoreanos.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur se negó a confirmar el estado de las armas específicas, citando las preocupaciones de seguridad, pero dijo: “Nuestro ejército ha creado la capacidad de contrarrestar los misiles de corto alcance de Corea del Norte mediante la modernización de nuestras fuerzas, y planeamos desarrollarla aún más”.

Estos misiles podrían reforzar dos estrategias clave de Corea del Sur: La “Respuesta Abrumadora”, cuyo objetivo es detectar los ataques planeados por Corea del Norte y destruir preventivamente sus instalaciones nucleares, misiles y artillería de largo alcance; y el “Ataque Estratégico a Objetivos”, un contraataque que incluye la eliminación de los dirigentes norcoreanos.

The Straits Times

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