Un ataque iraní daña un avión estadounidense A-10 y ocho aviones F-15E en una base en Jordania
Un ataque con misiles balísticos iraníes contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, dañó varias aeronaves militares estadounidenses. Entre los aviones alcanzados se encontraba un A-10 Thunderbolt II, que sufrió graves daños en un ala, mientras que aproximadamente ocho cazas F-15E Strike Eagle también resultaron afectados. A pesar de los daños, los F-15E fueron considerados recuperables y posteriormente volvieron al servicio.
Según CBS, el ataque tuvo lugar el 9 de septiembre de 2026, en medio de una nueva e importante escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. La ofensiva iraní se produjo horas después de que las fuerzas estadounidenses destruyeran cinco petroleros iraníes, en una operación que Washington presentó como respuesta a los ataques perpetrados por fuerzas iraníes contra buques de guerra estadounidenses.
La base aérea de Muwaffaq Salti, cerca de la ciudad de Azraq, es una de las principales instalaciones utilizadas por Estados Unidos para operaciones aéreas en Oriente Medio. El emplazamiento sirve como un importante centro de apoyo para aeronaves de combate, vigilancia y otras misiones llevadas a cabo en la región, lo que la convierte en uno de los objetivos de mayor valor estratégico para Irán.

Según la información difundida tras el ataque, el A-10 fue el avión más dañado. Al parecer, el ala impactada sufrió graves daños, lo que podría dificultar su recuperación. Los aproximadamente ocho F-15E sufrieron daños menores, sin pérdida de capacidad operativa.
El ataque también demuestra que, a pesar de la fuerte presencia de sistemas de defensa aérea alrededor de las instalaciones estadounidenses, una parte de los misiles iraníes logró eludir las interceptaciones e impactar infraestructura militar. Jordania declaró que sus defensas aéreas interceptaron 18 de los 20 misiles balísticos disparados contra su territorio, mientras que los dos restantes cayeron en zonas deshabitadas.
Según la información disponible, ningún militar estadounidense resultó herido en el ataque de septiembre. Sin embargo, el incidente resulta significativo por la capacidad de Irán para dañar directamente aeronaves de combate estacionadas en una de las principales bases estadounidenses de la región.

El A-10 Thunderbolt II ocupa un lugar particularmente interesante en este episodio. Este veterano avión de ataque está en proceso de ser retirado de la flota de la Fuerza Aérea de los EE. UU. y cuenta con una estructura diseñada específicamente para resistir daños en combate. Aun así, un avión que sufre daños estructurales graves en un ala puede requerir reparaciones extensas, especialmente considerando los recientes cambios en la estructura de mantenimiento del A-10.
Por otro lado, el F-15E Strike Eagle sigue siendo un activo importante de la aviación de combate estadounidense. La versión de ataque del F-15 combina una alta capacidad de carga útil, un alcance considerable y la capacidad de emplear armas guiadas en misiones contra objetivos terrestres y marítimos, además de mantener la capacidad de combate aire-aire.

La base jordana ya había sido blanco de un ataque iraní en julio, cuando soldados estadounidenses murieron durante una ofensiva contra la misma. La repetición de los ataques subraya la importancia de Muwaffaq Salti dentro de la estrategia iraní de presionar la presencia militar de Estados Unidos y obstaculizar sus operaciones aéreas en la región.
El nuevo ataque se produce en una fase particularmente intensa de la guerra. En los últimos días, Estados Unidos e Irán han intensificado sus acciones contra objetivos militares y marítimos, incluyendo ataques contra buques e instalaciones estratégicas. La región del estrecho de Ormuz también ha vuelto a ser foco de tensión, debido al movimiento de fuerzas militares y a la creciente amenaza para el transporte marítimo comercial. La capacidad de dispersar aeronaves, reforzar refugios, ampliar los sistemas antimisiles y reducir la concentración de aeronaves en zonas vulnerables podría adquirir aún mayor importancia en las próximas fases del conflicto.
Incluso con una red integrada de defensas aéreas, sensores e interceptores, la mera supervivencia de unos pocos vectores puede ser suficiente para causar daños a aeronaves e infraestructura crítica. Para Washington, la protección de las bases de operaciones avanzadas se ha vuelto tan importante como la capacidad de proyectar poder aéreo desde ellas.
Fernando Valduga








Ya estamos tardando en hacernos aquí con elementos de ataque precioso a distancias largas y muy largas, Es mejkr que arriesgar un caro y costoso avíon de combate y a su y su más precioso piloto
Cierto, la tenencia de misiles balísticos de largo alcance te da una disuasión enorme. Y cierto que el pato Donald se ha metido en un marrón del que no va a poder salir indemne.
Afortunadamente, en noviembre va a aprender una gran lección.
..esto no es como empieza, sino como acaba…y no van por bien camino. En el peor de los casos todos muertos….
Les están dando la del pulpo, un país sin fuerza aérea, ni armada y cuyo ejército de tierra subsiste con restos de tanques de hace 50 años en el mejor de los casos…No quiero imaginar si se tratase de otro país, sin ir más lejos Ucrania, que antes de la guerra tenía una industria y unas fuerzas armadas heredadas de la URSS bastante potentes, por más que nos quieran hacer creer lo contrario, con cientos de baterías anti aéreas, miles de tanques modernizados por ellos mismos, etc…Un pais tercermundista como Irán, está desangrando a Estados Unidos y esto no es mas que el comienzo, ya que los iraníes saben que esto va a ser una cuestión de desgaste y tienen muy claro que hacer, que es producir drones y misiles de largo alcance, los únicos campos donde son medianamente competentes.
Esto pasa por ir de sobrados y no aprender nada de lo acontecido en Ucrania.
Es notorio como EEUU con sus gigantescos recursos económicos y militares no ha podido históricamente vencer a sociedades con escasos recursos comparados, pero con poblaciones ideologizadas y/o fanatizadas y con férrea voluntad de resistencia. Los ejemplos de Vietnam y Afganistán son suficientemente ilustrativos, sin necesidad de mencionar a Cuba, que está a un tiro de piedra de Florida.
Respecto a Irán, EEUU pareciera tener objetivos económicos y financieros definidos para vencerlo, aunque hasta ahora, a pesar de su exclusión del sistema financiero mundial e intentos de cercenar su comercio internacional no ha logrado resultados prácticos, no solo por el apoyo de China (utilizando un sistema económico alternativo bilateral) sino porque el país ha adaptado su propia sobrevivencia a una economía y producción bélica conocida como «Economía de la Resistencia». Tampoco pareciera que esto pudiera provocar la tan esperada rebelión interna contra el régimen.
(2): Pero lo que más llama la atención es la falta de objetivos militares claros. EEUU (y aliados) no pueden impedir que Irán interrumpa el paso por el estrecho de Ormuz a voluntad, ni impedir el paso de la «flota fantasma» iraní, a pesar de ciertos éxitos. Teherán dispone de misiles y drones en cantidad suficiente para organizar ataques en el estrecho, y con misiles de largo alcance (semejantes a éste en Jordania) en cualquiera de los países con bases estadounidenses, porque no puede impedir su producción, ni sus fuentes de recursos (internas y externas), así como su logística militar.
Por otro lado, el comportamiento de algunos países vecinos no responden a la voluntad de Washington, sino que velan por sus propios intereses. El caso de Turquía es emblemático, pero lo mismo ocurre con Pakistán, Omán o Irak…
(3): En definitiva, todo pareciera significar que el ataque de EEUU a Irán ha sido apresurado, cuanto menos faltó de cálculo, confiando en su poder, pero sin una estrategia clara, que tenga todos sus elementos contemplados, puesto que la asfixia económica a la que es sometido Teherán no produce los resultados esperados, algo similar a lo que ocurre con Rusia tras su ataque a Ucrania. Resulta ejemplificadora el comportamiento de algunos de sus»aliados». El de España y Turquía podrían haber sido previstos de alguna manera, pero el de UK demuestra la delgadez de las alianzas bajo la mano de Trump.
En cuanto a los objetivos militares pareciera más difuso aún, con verdadera dificultad para conseguir resultados definitivos, y con un costo económico y de desgaste de material que no se ve recompensado por los resultados, tácticos y estratégicos.