Boeing anuncia la entrega de 127 aeronaves militares en 2025, lideradas por los helicópteros Apache.
Boeing ha publicado sus cifras de producción y entregas en 2025, confirmando la entrega de 127 aeronaves militares de diversas plataformas. Las entregas incluyeron helicópteros y aviones de ala fija para las Fuerzas Armadas de EE. UU., así como para clientes de exportación seleccionados.
La mayor parte de las entregas correspondió a helicópteros de ataque AH-64E Apache, con 61 aeronaves entregadas durante el año. Entre ellas, 19 helicópteros de nueva construcción y 42 remanufacturados a partir de versiones anteriores, entregados al Ejército de los EE. UU. y a clientes de exportación mediante los procedimientos de Ventas Militares al Extranjero y Ventas Comerciales Directas.
Boeing también entregó 14 helicópteros CH-47 Chinook, tres de nueva construcción y 11 modernizados, a operadores estadounidenses e internacionales. Además, se entregaron seis helicópteros MH-139A Grey Wolf a la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Las entregas de aviones de ala fija incluyeron nueve cazas multifunción F-15EX Eagle y 14 F/A-18E/F Super Hornet, todos suministrados a las fuerzas armadas estadounidenses. Las líneas de producción también entregaron 14 aviones de reabastecimiento aéreo KC-46A Pegasus y seis aviones de patrulla marítima terrestre P-8A Poseidón.
Las cifras oficiales de entrega no incluyeron ningún avión de entrenamiento avanzado T-7A Red Hawk. Se espera que el T-7A se convierta en uno de los productos militares clave de Boeing en los próximos años.
Martin Chomsky



Esta mas que claro que es una maquina para luchar contras arcos y flechas y como mínimo a 8 kms del blanco y lo peor es que se sabe pero se venden como «son invencibles»…
Durante décadas, el helicóptero de ataque fue presentado como un arma decisiva, casi mítica. Desde Vietnam hasta la Guerra del Golfo, su imagen quedó asociada al dominio del campo de batalla. Sin embargo, la guerra de Ucrania ha hecho añicos ese mito. Lejos de ser cazadores, los helicópteros de ataque se han convertido en presas.
El conflicto ha demostrado que estas aeronaves son extremadamente vulnerables en un entorno saturado de misiles antiaéreos portátiles, sensores térmicos y drones de vigilancia. Hoy, un soldado con un MANPADS puede derribar un helicóptero que cuesta decenas de millones de dólares. El desequilibrio entre coste y supervivencia es brutal, y difícil de justificar.
La doctrina clásica —volar bajo para evitar radares y atacar de cerca— ha quedado obsoleta. En Ucrania, volar bajo significa entrar en el alcance de misiles guiados por infrarrojos; volar alto implica exponerse a defensas más sofisticadas. No hay una “zona segura” para el helicóptero de ataque en una guerra moderna entre Estados.
A esta vulnerabilidad se suma un problema aún más grave: los drones. Baratos, abundantes y prescindibles, los sistemas no tripulados realizan misiones de reconocimiento y ataque con una eficiencia impensable hace solo una década. Frente a ellos, el helicóptero aparece como un lujo innecesario, caro de mantener y políticamente costoso de perder junto con su tripulación.
Persistir en la idea de que los helicópteros de ataque siguen siendo una pieza central del combate terrestre parece más una cuestión de tradición que de realismo. Ucrania ha demostrado que el campo de batalla moderno castiga sin piedad a las plataformas lentas, visibles y tripuladas, ahy dudas pues pregunten a los rusos y a los ucranianos los escépticos
Los helicópteros de ataque no han desaparecido, pero su tiempo como arma dominante parece haber terminado. Tal vez no estemos presenciando su extinción, pero sí su relegación a un papel secundario. En la guerra del siglo XXI, la supervivencia ya no depende del rugido de los rotores, sino de quién ve primero… y dispara sin ser visto.
Por lo que este anuncio es puro marketing y negocio, sólo eso, pues para la guerra son los mismo que los acorazados, historia.
Pues en la operación «Absolute Resolve» los hemos visto respondiendo con éxito al fuego antiaéreo, en un país que presumía de un stock de seis mil Iglas. Esto no ha sido hace doce años, ha sido hace doce días.
Señor Jona, me voy a tomar la molestia de explicarle está usted muy muy mal informado porque quiere o porque no sabe informase imparcialmente.
Los datos..
Si supiera donde está caracas no diría lo que ha dicho, pues si analiza el mapa y ve que entraron por el corredor de La Mariposa o sobrevolaron los cerros de Petare y Catia sin que saliera un solo misil, la única explicación lógica no es tecnológica, es la traición.
Caracas es un embudo, mira Google earth .Cualquier militar con dos dedos de frente sabe que, incluso sin radar, con 6.000 Igla-S y la visibilidad de los cerros, un 160.º SOAR debería haber terminado en un cementerio de chatarra.
Los hechos de la Operación Absolute Resolve (enero 2026) apuntan a que había:
• Corredores limpios: Los helicópteros no esquivaron los misiles; simplemente no hubo misiles. Eso solo pasa cuando hay una orden directa de «no disparen» desde el Alto Mando.
• La «caída» de los sistemas: Es mucha casualidad que los sistemas de defensa de la CODAI se «apagaran» justo en los sectores de entrada. Eso no es guerra electrónica, eso es alguien bajando el interruptor desde dentro.
• El factor político: En una estructura donde la lealtad se compra, el Pentágono no usó bengalas para desviar los Iglas, usó maletines o promesas de amnistía.
La guerra no es un videojuego donde el helicóptero tiene «stats» de invulnerabilidad. Ignora que la voluntad de combate y la lealtad son las que aprietan el gatillo. Si el general de turno vendió las coordenadas y dio la orden de quedarse en el cuartel, el helicóptero más lento del mundo entra en Caracas como si estuviera en un desfile.
Lo que pasó en Venezuela no fue una victoria del helicóptero sobre el MANPADS, fue una victoria de la corrupción sobre la defensa nacional.
No me informo imparcialmente… pero vienes con una corruptela genérica sin demostrar.
Lo que es seguro es que el uso del helicóptero sobre territorio hostil fue vital para concluir la operación ¿Que se habrían abierto corredores? Bienvenido a la guerra moderna ¿Que eso convierte una misión suicida en un paseo de desfile? No te lo crees ni tú. Dile por el talkie a un adoctrinado soldado chavista que no dispare, le falta tiempo para pasar de ti y convertirse en héroe nacional. Te digo que hay vídeos de fuego de ametralladora recibiendo fuego de cohetes en respuesta y no seré el único en haberlo visto.
german
No te me pongas a llorar por los Ka-52 y Mi-28 derribados como moscas en Ucrania: el Apache no es “historia” ni “solo para arcos y flechas”, como dices.
Lo que ha muerto es la doctrina rusa de los 90: volar bajo, meterse en la cara del enemigo y rezar para que no haya un soldado con un Igla, que los pilotos rusos siguen copiando como loros sin aprender la lección.
Hoy un Apache moderno opera integrado con drones Reaper para vigilancia, dispara Hellfire o JAGM desde 8-16 km con guía láser, usa contramedidas DIRCM contra MANPADS y se coordina con artillería para no exponerse ni un segundo. Eso es doctrina del siglo XXI, no el kamikaze glorioso que tanto les gusta romanizar en las películas rusas.
Si los helicópteros rusos siguen siendo cebo barato para FPV y Stingers, el problema no son las “máquinas yanquis”, sino que Pekín y Moscú aún no pillan que el campo de batalla premia al que ve primero, no al que hace más ruido. Sigue soñando con acorazados voladores, que los hechos (y las pérdidas rusas) hablan solos.
Pero sería la corrupcción venezolana? no? Los 50 K52 perdidos por Rusia en tres años de guerra y hasta 100 de otros modelos dice mucho de la doctrina rusa y la habilidad de los ucranianos