Estados Unidos retira la prohibición de importación de drones chinos.
El Departamento de Comercio de EE. UU. ha retirado una propuesta de norma que habría impuesto amplias restricciones a los drones fabricados en China, aliviando así los temores de una prohibición generalizada de las importaciones. Sin embargo, esta medida no cambia la realidad práctica de grandes fabricantes como DJI, que siguen sin poder introducir nuevos modelos de drones en Estados Unidos debido a restricciones independientes de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).
Funcionarios de Comercio confirmaron que la agencia descartó la propuesta a principios de enero de 2026 tras meses de revisiones internas y conversaciones con la Casa Blanca. El borrador de la norma, esbozado inicialmente en septiembre de 2025 y presentado formalmente para su revisión en octubre, habría utilizado la autoridad del Departamento de Tecnologías y Servicios de la Información y las Comunicaciones (TIC) para restringir o, potencialmente, prohibir las importaciones de drones chinos por motivos de seguridad nacional.
En aquel momento, el Departamento de Comercio expresó su preocupación por la posibilidad de que los drones fabricados en China o Rusia permitieran a los adversarios acceder a datos confidenciales o manipular los sistemas de comunicación. De haberse aprobado la norma, podría haber afectado no solo a las futuras importaciones, sino también al uso continuo de las flotas de drones que ya operan en Estados Unidos.
Ese resultado ya no se considera, al menos por el momento. El Departamento de Comercio nunca publicó la propuesta para comentarios públicos y la retiró antes de tomar la decisión final. Los registros muestran que los funcionarios continuaron las conversaciones interinstitucionales hasta el 19 de diciembre, incluyendo una reunión el 11 de diciembre con representantes de DJI.
A pesar de esta revocación, la propia acción de la FCC se mantiene firme. En diciembre de 2025, la FCC añadió los drones y componentes críticos fabricados en el extranjero a su “Lista de Cubiertos”, impidiendo que los nuevos modelos recibieran las autorizaciones de equipo necesarias para su venta legal en el mercado estadounidense. Sin la autorización de la FCC, los fabricantes no pueden introducir nuevos productos, independientemente de si las importaciones están explícitamente prohibidas.
El enfoque de la FCC es más restrictivo que la norma propuesta por el Departamento de Comercio, pero de gran trascendencia. Los modelos de drones existentes, previamente autorizados, siguen siendo legales para operar y vender, y ninguna flota actual se está quedando en tierra. Sin embargo, fabricantes como DJI y Autel Robotics no pueden certificar nuevos drones ni ciertos componentes, lo que congela sus líneas de producción de productos en EE. UU.
La distinción entre ambas acciones es crucial. La propuesta del Departamento de Comercio fue ampliamente considerada como la opción más disruptiva, ya que podría haber inutilizado los drones existentes. En cambio, la restricción de la FCC se centra en futuras aprobaciones y preserva las operaciones actuales, a la vez que redefine el panorama competitivo con el tiempo.
El momento de la retirada del Departamento de Comercio probablemente refleja consideraciones geopolíticas más amplias. Reuters informó que la decisión se produjo mientras los funcionarios estadounidenses buscaban evitar una escalada de las tensiones comerciales antes de la reunión prevista para abril de 2026 entre el presidente Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping. La pausa sugiere que la política de drones sigue estrechamente vinculada a una estrategia diplomática más que a una emergencia inmediata de seguridad nacional.
Para los operadores de drones estadounidenses, el resultado es dispar. El riesgo inmediato de una prohibición retroactiva ha disminuido, pero persiste la incertidumbre a largo plazo. A medida que las flotas envejecen y la tecnología avanza, el acceso a nuevo hardware, repuestos y sensores mejorados se convertirá en un desafío creciente si las restricciones actuales de la FCC se mantienen vigentes.
Esteban Pope


