La Marina de EE.UU. despliega por primera vez un vehículo de superficie no tripulado (USV) con un grupo de portaaviones
Un grupo de ataque de portaaviones de la Marina de los EE. UU. se ha desplegado, por primera vez en la historia de la institución, junto con un buque no tripulado de gran tamaño.
El secretario interino de la Marina, Hung Cao, informó el miércoles que el Grupo de Ataque del Portaaviones Theodore Roosevelt —que partió recientemente de su base en San Diego— incluye en su despliegue un «buque de superficie no tripulado» (USV, por sus siglas en inglés).
«Este es el primer grupo de ataque de portaaviones que se despliega con un buque de superficie no tripulado de gran tamaño; se trata de un multiplicador de fuerza», afirmó Cao durante la reunión y exposición anual de la Asociación del Ejército de los Estados Unidos, celebrada en Washington, D. C.
Estados Unidos está integrando cada vez más drones navales y otras embarcaciones autónomas —incluidos buques de mayor tamaño sin tripulación— en sus operaciones marítimas, a medida que las fuerzas armadas buscan combinar buques de guerra multimillonarios con sistemas más económicos y prescindibles. Algunos aliados de la OTAN están siguiendo el mismo camino.
En particular, los drones navales de pequeño tamaño, similares a lanchas rápidas, han desempeñado un papel fundamental en conflictos en todo el mundo durante los últimos años.
Ucrania, por ejemplo, ha utilizado drones marítimos cargados de explosivos para causar estragos en la flota rusa en el mar Negro. Asimismo, ha innovado con estos dispositivos, dotándolos de otros drones, armas de fuego y misiles.
En Oriente Medio, Estados Unidos lleva mucho tiempo empleando drones navales para labores de inteligencia. Sin embargo, en el contexto de un conflicto con Irán, las fuerzas estadounidenses utilizaron estos drones tanto para rescatar a la tripulación de un helicóptero derribado como para atacar puertos iraníes, tal como ha hecho Ucrania con Rusia.
Estos drones marítimos de menor tamaño son menos adecuados para operaciones junto a grupos de combate de portaaviones fuertemente armados —en comparación con los drones navales medianos o grandes—, ya que no pueden maniobrar al mismo ritmo que los buques de guerra convencionales ni transportar las cargas útiles necesarias, explicó Austin Gray, cofundador de Blue Water Autonomy, una empresa emergente estadounidense que fabrica vehículos de superficie no tripulados (USV, por sus siglas en inglés) para la Marina.
Los USV de mayor tamaño pueden equiparse con misiles, drones y sistemas no cinéticos —como sensores o equipos de interferencia electrónica—, lo que les permite brindar apoyo y protección al grupo de combate, señaló Gray.
Los avances en este campo abren la puerta a numerosas misiones para los buques autónomos, tales como tareas logísticas, reabastecimiento y la búsqueda de submarinos, añadió.
El portaaviones de la clase Nimitz USS Theodore Roosevelt zarpó de San Diego a finales de septiembre y navega actualmente por el Pacífico. Se prevé que el grupo de combate, que incluye también buques de guerra de superficie, llegue a Oriente Medio.

La Marina cuenta ya en Oriente Medio con dos grupos de combate de portaaviones y un grupo anfibio —un conjunto que comprende tres grandes buques de cubierta corrida, varios buques de guerra de superficie adicionales y decenas de aviones de combate—, donde las fuerzas estadounidenses mantienen un bloqueo naval contra los puertos iraníes.
Desde mediados de julio, las fuerzas estadounidenses han inhabilitado cuatro buques comerciales que, según se afirma, navegaban infringiendo dicho bloqueo. Más recientemente, el pasado fin de semana, un avión de combate estadounidense atacó un buque de carga tras su salida de un puerto iraní.
Jake Epstein







